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La Coctelera

El Terrario de Donovan
"There is no Megan Fox, there is no Jessica Alba, there is only Louise Brooks!"

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Categoría: Historias Cinèfilas

Por todos es sabido que si por algo se caracterizaba el entrañable Klaus Kinski no era por su simpatía y sentido del humor precisamente, aunque en la foto que ven arriba se le ve bastante feliz.No sé si por tener un conejo en sus manos o porque tenía ganas de retorcerle el pescuezo.El caso es que se pueden contar con los dedos de una mano las personas que hablen bien de él.Dudo que Fernando Colomo esté entre ellas.Que yo conozca, sólo dos directores hablan bien de él: Werner Herzog (véase la imprescindible Mi Enemigo íntimo) y nuestro Jesús Franco.Sea usted fan de Franco o le parezcan una mierda pinchada en un palo sus películas, lo que es indudable es que siempre ha sido un excelente narrador de anécdotas y batallitas cinéfilas.Este mismo año la revista Popular 1 le hizo una larga y excelente entrevista después del Goya Honorífico que le otorgaron la cual les aconsejo que intenten recuperar.

Centrándonos en el título del post, de cuando en cuando me gusta husmear por YouTube en busca de algún video inédito de Kinski.Así he encontrado este video donde Franco recuerda a Kinski y cuenta cómo debía lidiarse con él cuando le daban sus legendarios ataques de locura, su profesionalidad y los buenos momentos pasados con él.Y por qué Fernando Colomo desearía no haber rodado la simpática pero fallida El Caballero del Dragón con él.

Mala época la de los 80 para ser un director de los 70 con prestigio.Casos como los de Friedkin, Cimino, Bogdanovich, Coppola, Scorsese (al menos durante la primera mitad de década), Schrader y demás gente interesante así lo atestiguan.Drogas, excesos, egos desatados y mala suerte hicieron un cóctel mortífero para muchos cineastas y productores que no supieron encajar en los divertidos años 80.Algunos levantaron cabeza con el paso de los años, otros sobrevivieron como buenamente pudieron a base de encargos y otros desaparecieron en combate.Uno de los que levantaron cabeza a nivel personal fue Robert Evans (en lo profesional digamos que no mucho, aunque tiene dos guilty pleasures de tomo y lomo como Jade o Acosada con Charito Estones), el que fuera el productor más importante de los años 70 con El Padrino o Chinatown.

Dispuesto a empezar los 80 con buen pie, el bueno de Evans pensó en una adaptación a imagen real de un personaje de cómic y dibujos animados, visto el taquillazo de Superman.Así que se decidió por Popeye.A Paramount le pareció una buena idea.Hasta que Evans contrató al director revientataquillas y alegría de la huerta Robert Altman, que venía de encadenar unos cuantos fracasos seguidos y cuya fama de tocar las pelotas a los grandes estudios era legendaria.Evans impuso su voluntad y consiguió que Disney pusiera la mitad del presupuesto de la película, siendo la primera vez que la compañía del ratón Mickey hacía una co-producción con un estudio ajeno.

Para el reparto eligieron a un Robin Williams que triunfaba con la serie Mork & Mindy para ser Popeye y, en una de las mejores decisiones de cásting de la historia del cine, a una Shelley Duvall (en la actualidad ufóloga desquiciada si hacemos caso a los tabloides) como Olivia apenas descansada del agotamiento mental que le produjo Kubrick con El Resplandor.Don Simpson, ejecutivo de Paramount en aquella época y futuro compinche de Jerry Bruckheimer comentó tras ver unas pruebas de cámara de la actriz que no quería que protagonizase la película porque "no me gustaría tener que follármela.Y si una actriz no me gusta para un polvo no debería trabajar en una película".No les extrañe que Altman comentase cuando Simpson la palmó que "lamento que no haya vivido más y sufrido más".Cosas que pasan en Hollywood.

Así y todo Duvall continuó en la película y se construyeron unos inmensos decorados en Malta que recreaban el pueblecito costero donde transcurría la acción.Gran parte del presupuesto de Popeye the Movie fue a parar al decorado, que en la actualidad es atracción turística en la isla.Según confesó Altman tiempo después, la droga circulaba alegremente por el set de rodaje entre el reparto y técnicos.Mediado el rodaje saltó la noticia del arresto de Robert Evans por un asunto de compra de cocaína, cosa que a Paramount y sobre todo a Disney no hizo nada de gracia y que dió publicidad negativa extra a la cinta.Para rematar el asunto, en una escena en la que el padre de Popeye le tiraba una lata de espinacas a su hijo, la lanzó con tanta fuerza en la cabeza de Williams que le hizo una brecha que le dejó KO varias semanas suspendiendo el rodaje.No les extrañe que entre que el productor tenía problemas con la ley y el dinero se agotó con este retraso se acabase (SPOILER) rodando la lucha final con un pulpo de goma de aquella manera y que a Bruto se lo despachase de un sólo puñetazo.Muy descafeinada acabó la cosa.(FIN DEL SPOILER).Para rematar la faena Altman tuvo que cortar una escena en la que el marino exclamaba "¡mierda!" al meterse en el mar frío porque un ejecutivo de Disney le gritó "Nunca se pronunció la palabra "mierda" en un film de Disney y jamás se dirá mientras yo esté aquí".La crítica, salvo excepciones como el famoso Roger Ebert, la machacó y aunque recaudó casi 50 millones de dólares en USA  se consideró un fracaso al esperarse mucha más recaudación.Evans empezó una cuesta abajo y sin frenos en lo personal y profesional hasta que se recuperó de sus adicciones, Williams tardaría un tiempecito hasta ser una estrella y Altman no volvió a rodar jamás para un gran estudio, aunque en los 90 volvió a levantar cabeza con El Juego de Hollywood y el éxito volvió a sonreírle hasta su muerte en 2006.

Lo que les he contado arriba viene perfectamente reflejado en el Moteros Tranquilos, Toros Salvajes de Peter Biskind, libro que deben comprarse ya.Y centrándonos en la película, decir que servidor iba con expectativas algo a la bajas con el nombre de Altman en este tinglado.Y sorprendentemente Popeye funciona en líneas generales.Aunque pudo haber sido una cinta más divertida de lo que al final es, Altman entiende el espíritu de los dibujos de Segar ( incluso tomó nota del detalle de que en los cómics, al contrario que en los dibujos animados, Popeye odia las espinacas) y crea un microcosmos en ese pueblecito con personajes que parecen salidos de las tiras cómicas.Chapeau a la labor de cásting para elegir a secundarios y extras.Atención a Tapón y a Bruto (Paul Smith, torturador en Midnight Express y futura Bestia Raaban para el Dune de Lynch), que tiene una inenarrable escena donde destroza todo lo que pilla a su paso cuando su prometida Olivia no viene a casa.El humor slapstick es el que predomina en las escenas de peleas con momentos que parecen sacados de la serie de dibujos, destacando el combate de boxeo (ojo a Linda Hunt de madre/entrenadora del gigantesco rival de Popeye), la gresca tabernaria o la lucha final hasta el momento del spoiler de arriba.Williams y Duvall sencillamente lo bordan y para apreciar mejor su actuación es necesaria la versión original, que el doblaje es apestoso, sobre todo en los números musicales compuestos por Harry Nilsson.Una película a reivindicar y recuperar.

Por cierto, al parecer Evans tiene en su poder un montaje de tres horas que era el predilecto de Altman.El famoso Harry Knowles de Ain't It Cool News es de los fans de la cinta y pidió no hace mucho que Evans accediese a dar a conocer este montaje.Curiosidad tengo.Como la que tendrán ustedes por ver la película tras ver el video del combate y un número musical.

"No soy Julia Roberts y podía haberlo sido"-Sean Young.

Pues sí amigos, con esta contundente frase se refiere la buena de Young a que podía haber sido toda una megaestrella a día de hoy con la facultad de poder elegir proyectos suculentos y cobrar millonadas por ello.Pero dos cosas se pusieron por en medio:la mala suerte que la acompañó desde que se hizo famosa y su carácter "dulce y encantador" que acojonó a cuantos cineastas, actores, jefazos de estudio y demás personal de Hollywood se cruzaron en su camino.Prepárense para leer lo que han dado de sí los 27 años que lleva Sean en Hollywood desde que con veintipocos años llamó la atención de un Ridley Scott que andaba buscando la actriz perfecta para dar la réplica (je je) a Harrison Ford en una cinta de ciencia ficción de alto presupuesto que tenía de título provisional Dangerous Days.Título que bien podría ponerse a una biografía de la homenajeada.

En Louisville, Kentucky, en Noviembre de 1959 uno podía encontrarse en un gimnasio cualquiera o corriendo por las calles a un joven boxeador negro llamado Casio Arcilla preparándose para irse a las olimpiadas de Roma...o estar en la sala de partos de un hospital cualquiera de la ciudad para contemplar el nacimiento de Sean Mary Young, una hermosa niña morena que con pocos añitos ya le interesaban cosas como la danza, por lo que estudió con una importante compañía de Nueva York y ejercía de modelo en sus ratos libres.Seguramente fue durante una sesión fotográfica que se dió cuenta de su innegable fotogenia y que bien podría dedicarse al mundo de la actuación.Así que cogió las maletas y de la costa Este se trasladó a la costa Oeste sin más armas que su talento y su genio, dispuesta a triunfar en la ciudad de los sueños y las más tenebrosas pesadillas, como ya deberían saber.

Tras un par de papelitos y ser rechazada por Spielberg para el papel de Marion Ravenwood a causa de su juventud en En Busca del Arca Perdida, logró su sueño:tener un papel importante en una película de prestigio.Dangerous Days sería rebautizada como Blade Runner y el resto es historia del cine.Quien la haya visto seguro que quedó impresionado por la belleza y la actuación de Young, sobre todo cuando Harry Ford le cuenta su verdadera naturaleza con el Memories of Green de Vangelis de fondo y en la famosa escena de amor entre Ford y Young.Los fans onanistas de la actriz que sepan que en el imprescindible documental Dangerous Days que viene en la edición especial en DVD se incluyen outtakes de esta legendaria escena en las que Young mostraba sus senos.Según confesó Young a Paul M. Sammon, el autor de Future Noir:The Making Of Blade Runner, ésta es su película predilecta.Durante el complicado rodaje no hizo muy buenas migas con su compañero de reparto, quien en posteriores entrevistas confesaba que en toda su carrera sólo tuvo problemas con una actriz.Nunca citó el nombre de esa actriz, pero todo el mundo sabía a quién se refería.Aunque en su momento no funcionase en taquilla, pronto se convirtió en película de culto y más tarde en el clásico que es hoy.En Hollywood tomaron nota de Young y pasaron por alto sus problemas con Ford, pensando que debió ser su inexperiencia y juventud la que causó sus conflictos.

Tras el clásico de ciencia ficción, llegaron otros dos proyectos de cine fantástico a manos de Sean y que prometían mucho:uno, y el más importante, la adaptación de la novela de Frank Herbert Dune, que acabó por dirigir David Lynch tras "traspasarle" el proyecto Scott (casualidades tiene la vida).Allí interpretaba a Chiani, el interés amoroso de Kyle MacLachlan/Paul Atreides.El papel no era muy jugoso que digamos (seguramente cayeron muchas de sus escenas en el montaje final, que de 4 horas pasó a dos) y la película fue un sonoro batacazo comercial.El siguiente proyecto se trataba de una fantasía para los críos titulada Baby, el Secreto de la Leyenda Perdida, que co-protagonizó con el Gran Héroe Americano William Katt.Aquí comenzaron los legendarios problemas de Sean con su mal carácter, puesto que no congenió nada con Katt y, como consecuencia, se dedicó durante el rodaje a quitarle su silla plegable justo cuando se disponía a sentarse.Así todos los días.Otro fracaso en taquilla del que se recuperó con No Hay Salida, al lado de un por aquel entonces emergente Kevin Costner y que fue todo un éxito sorpresa.

Quizás con un buen éxito se le aplacarían sus ánimos, pensaban en la Meca del Cine.Pues no.Sus dos siguientes películas y lo que pasó entre sus focos marcaron el resto de su carrera.Oliver Stone la fichó para Wall Street pero tuvo una buena dosis de broncas en el rodaje hasta el punto de vengarse en la sala de montaje acortando sensiblemente su papel.Mucho peor le fue con el díscolo de la familia Estévez.El bueno de Charlie Sheen, harto de la actriz, le pegó un cartel a la espalda que rezaba:"Soy una p...".Esta anécdota es de las míticas e imprescindibles en todo buen libro de cotilleos sobre Hollywood que se precie.

Bastante más mítica y dañina fue su relación con James Woods durante el rodaje de Impulso Sensual.Ambos actores intimaron en el set  mientras Woods estaba ennoviado con su pareja de aquel entonces Sarah Owen.Lo que pasó después es bastante confuso.Lo único cierto es que la pareja Woods-Owen denunció a Sean por acoso.Entre otras lindezas, Woods la acusó de dejar una muñeca rota en el portal de su casa y dejar mensajes amenazadores en su contestador automático.Young negó los hechos y llamó de todo menos guapo a Woods.Todo se resolvió con un acuerdo económico antes de llegar a un mediático juicio.Pero el daño ya estaba hecho y los cotillas, revistas, programas del corazón y demás aves coprófagas hicieron su Agosto con los pormenores del caso.La opinión pública dictó sentencia:"Sean Young está como un cencerro"

Aún así, la actriz guardaba tres ases en la manga: tres papeles que callarían bocas, la darían prestigio y cimentarían su estatus de estrella.El primero fue en Delitos y Faltas de Woody Allen, señor al que no tengo yo mucho aprecio pero qué duda cabe que participar en sus películas supone prestigio para un actor.Pues bien, Allen cortó su papel en la sala de montaje.Si tendría algo que ver el mal café de la actriz o se debió simplemente a una decisión artística es algo que sólo sabe el de Manhattan.El segundo papel era el de la película-evento de la temporada, ni más ni menos que Batman, con Tim Burton al frente.El personaje de Vicki Vale era de Sean...hasta que en un rato libre del rodaje se cayó de su caballo en los alrededores del estudio Shepperton frácturándose la clavícula.Kim Basinger fue su sustituta y sobra decir que Batman fue un taquillazo descomunal.El tercer papel era el de Suspiros Mahoney en la muy infravalorada adaptación de Dick Tracy realizada por Warren Beatty.Como muchos se temían no congenió con Beatty y fue despedida por "diferencias creativas".Las malas lenguas dicen que se negó a pasar por la cama del Don Juán por excelencia y que eso influyó mucho en su despido (al final Madonna se hizo con el papel y la cama).Y así se fue por el retrete su estrellato.

Encima, siguió teniendo problemas de todo tipo con estrellas como Nicolas Cage en Pájaros de Fuego o Michael Caine en Seducción Peligrosa.Los de los cada vez más devaluados premios Razzies se acordaron de ella por su doble papel en Bésame Antes de Morir.Y el remate definitivo llegó cuando, después de su oportunidad fallida de actuar en el primer Batman, quiso aparecer en su esperada secuela.Por supuesto, en el papel de Catwoman.Había un problema:Michelle Pfeiffer ya había sido elegida por Tim Burton.No hay problema.Armada de valor y sin sentido del ridículo alguno se plantó en el despacho de Burton disfrazada de Catwoman dispuesta a conseguir el papel y hacer cambiar de idea al director.Según afirma la leyenda, cuando su secretaria avisó por interfono a Burton de que se aproximaba una mujer vestida de Catwoman a su despacho, éste salió escopetado al lavabo a esconderse.No hubo encuentro entre Young y Burton, pero eso no desanimó a la actriz, que se paseó por platós televisivos varios con su traje casero.Fue su final.Todo Hollywood se cachondeó de la actriz, que a día de hoy sigue defendiendo su actuación ("Si Jim Carrey o Sean Penn lo hubieran hecho les habrían aplaudido por sus pelotas").La por aquel entonces desconocida directora Jane Campion le ofreció ser la protagonista de El Piano, pero Young estaba embarazada de su primer hijo y tuvo que decir "no".Holly Hunter se llevó el papel y el Oscar.Lo mismo ocurrió cuando estuvo embarazada de su segundo hijo y Martin Scorsese quiso contar con ella para Casino en el papel que interpretaría Sharon Stone.

Hoy en día Sean Young es, como diría Martin Landau en Ed Wood, "un espantapájaros".Después de su divertido papel en Ace Ventura ("cuerdas fuera") protagonizó series B, comedietas de tercera como Doctor Jekyll y Ms. Hyde (recuerdo verla en Tele 5 llevándome las manos en la cabeza cada poco; los efectos de transformación no estaban nada mal eso sí), thrillers eróticos a cual más patético (no se pierdan si tienen oportunidad Motel Blue, más que fallida cinta donde Sean hacía pareja con una Soleil Moon Frye aka Punky Brewster tratando de venderse como sex symbol...tremendo) y films directos a video o televisión, la cual le ha permitido hacer pequeñas apariciones en series como Urgencias o CSI.Siempre ha tratado hacer propósito de enmienda, hasta el punto de pagar en una ocasión allá por el año 2000 una página de publicidad en publicaciones cinematográficas varias dando las gracias a los que confiaron en ella para los rodajes en los que participó en aquel año.Lo malo es que en ocasiones la sigue armando.Como cuando en el año 2006 se intentó colar en la fiesta de los Oscars que concede la revista Vanity Fair (el fiestorro por excelencia en Hollywood) para ser expulsada sin contemplaciones por los seguratas.El año pasado durante la entrega de premios del Sindicato de Directores gritó desde su asiento a Julian Schnabel mientras pronunciaba un discurso, siendo expulsada por la fuerza del lugar.Reconoció su problema con el alcohol y se fue a una clínica de rehabilitación.

Siempre he pensado en una posible resurrección artística de Young, aunque para ello necesitaría encontrarse con un Tarantino o un Darren Aronofsky que le ofrezca un papelazo.Y por supuesto tendría que dejar de lado su genio.Allí estaré yo para contárselo si tal feliz noticia se produce.Mientras tanto, Young se conforma con ser reconocida de cuando en cuando por algún admirador al que accede con simpatía a firmar un autógrafo o a posar para una foto.

Sin palabras:

Sean Young is Catwoman.No tiene audio el video pero pueden hacerse una idea.

El famoso dúo de críticos Gene Siskel y Roger Ebert rompiendo una lanza a favor de Sean cuando su popularidad estaba por los suelos.

Todavía se conserva bien.

Louise siempre fue una estrella de armas tomar.

No saben lo bien que sienta recuperar una obra maestra de los años 20 después de contemplar la muy descafeinada 12 Rounds del antaño grande Renny Harlin.La elegida para aliviar decepciones fue La Caja de Pandora de George Wilhem Pabst.Magnífica película.Grandes actores secundarios habituales del cine alemán de finales de los años 20, la interpretación sin las estridencias típicas de las actrices de la época de Louise Brooks, su naturalidad e indudable química con la cámara y la soberbia dirección de Pabst.Qué más le puedo pedir a una cinta.El caso es que después de verla de nuevo me han entrado ganas de contarles una de esas historias de ascensión, caída y redención que tanto le gusta al público.En este caso nos vamos a los roaring twenties.Para mi gusto mis décadas favoritas del Siglo XX son los años 20 y los 80.Fascinantes ambas.Y con grandes dosis de conservadurismo en Hollywood, ciudad de los sueños pero también de las más tenebrosas pesadillas (cosa de la que tanto Kenneth Anger en sus Hollywoods Babilonias varios como por ejemplo David Lynch en Mulholland Drive nos han contado con bastante acierto).Allí, los outsiders, las ovejas descarriadas y los artistas demasiado inteligentes para la estrecha mentalidad de la mayoría de los ejecutivos de los grandes estudios no son muy bienvenidos que digamos.El caso de Louise Brooks puede servirnos de ejemplo.

Los orígenes de Brooks se encuentran en el pueblecito de Cherryvale, en Kansas.Ya desde pequeña mostraba gran interés por la música y la literatura, debido sin duda a la influencia de su madre, una pianista experta en interpretar piezas de Chopin y Debussy.A los nueve años, sufrió un hecho traumático:fue violada por un depravado, marcándola de por vida.La joven Louise decidió dedicarse como bailarina tras perfeccionar sus aptitudes.Después de pasar por compañías de baile varias (donde se hizo notar entre sus compañeras por su temperamento e inteligencia pocas veces vista en una bailarina) fue fichada para formar parte de las Ziegfield Follies en Broadway allá por 1925.Con 19 años, la chica de pueblo había triunfado por todo lo alto...y ya se relacionaba con gente poderosa.Por ejemplo, con el mismísimo Charles Chaplin, siempre en busca de mujeres con las que compartir lecho por un día.Un avispado productor de la Paramount vió en ella talento para el cine y ofreció a Brooks un jugoso contrato por cinco años en el estudio presidido por Adolph Zukor.Pocas veces se vió una llegada a Hollywood tan rápida.

Pero evidentemente una recién llegada tenía que esperar a que llegase el estrellato.Así, durante tres años se dedicó a interpretar papeles protagonistas en películas de segunda fila del estudio, a la espera de poder trabajar con un gran director y una gran película.Esa oportunidad le llegó cuando Howard Hawks se fijó en ella para Una Chica en Cada Puerto y William Wellman la eligió como protagonista de Beggars of Life, al lado de la por aquel entonces estrella Wallace Beery (¿se acuerdan de Barton Fink?).La fama por fin llegó y Brooks no tardaría en aparecer como invitada a las fiestas en la mansión de William Randolph Hearst y Marion Davies y en las páginas de cotilleos por sus romances varios con personajes de todo tipo.Años después confesaría que tenía amantes femeninas en aquella época, entre ellas, Greta Garbo.Su peinado además causó furor entre las mujeres de la época, convirtiéndolo en símbolo de rebeldía y liberación antes las mentes bienpensantes.Igual, o más furor si cabe causaron sus cada vez más maltrechas relaciones con los jefazos de Paramount, de quienes siempre se quejaba de sus contratos leoninos y de la vida que llevaba en Hollywood.El acabóse fue cuando la llamaron para que doblase sus diálogos de The Canary Murder Case.La respuesta de ella fue mandarlos a la mierda.Literalmente.Huelga decir que otra actriz tuvo que doblar los diálogos y que la Brooks acabó como persona non grata en todo Hollywood.Era momento de lanzarse a Europa.

Y es que las películas de Brooks habían llegado a ser vistas por el afamado director George Wilhem Pabst, quien pensó que nadie como ella para encarnar a Lulú la ingenua (o no) protagonista de las obras de Frank Wedekind que con tanto éxito se habían llevado al teatro.La leyenda cuenta que Marlene Dietrich se encontraba en el despacho de Pabst a punto de estampar su firma en el contrato para ser la protagonista de la cinta, pero que justo en ese momento llegó un telegrama de América en el que se informaba de que Brooks había roto su contrato con Paramount y, por lo tanto, tenía el camino libre para ficharla.Si los estudios de Hollywood habían fichado a extranjeros como la Garbo, Chaplin o Von Stroheim...¿por qué no podía un alemán fichar a una estrella de Hollywood netamente americana? Eso fue algo que el público alemán no acabó de aceptar cuando se estrenó La Caja de Pandora en Enero de 1929.El público norteamericano no había olvidado el corte de mangas de Brooks a Hollywood y tampoco le fue mucho mejor a la película allí (por cierto, la historiadora de cine Lotte Eisner recuerda que, visitando a Brooks en el plató de Pandora, se la encontró leyendo un libro de Schopenhauer y acabó conversando con ella sobre el autor.Ya no tuvo dudas sobre la inteligencia de la actriz).De todos modos Brooks se sentía a gusto en Europa y repitió con Pabst en Tres Páginas de un Diario y rodaría en Francia Prix de Beauté.SPOILER: El final de la cinta no pudo ser más profético:Brooks encarna a una actriz que ve en la pantalla de cine su interpretación.Es disparada y muere.Sólo las imágenes reflejadas en la pantalla la mantendrán en la inmortalidad.

Una vez acabado su periplo europeo, las cosas se pusieron muy feas para Brooks.Su última oportunidad para lograr de nuevo el estrellato perdido fue un papel co-protagonista al lado de James Cagney en El Enemigo Público Número 1.Papel que rechazó y que acabó en manos de la rubia platino Jean Harlow.A partir de ahí comenzó su declive en películas de ínfima categoría, sus problemas con el alcohol que arrastraba desde adolescente y que se agudizaron en sus peores momentos, su exclusión de Hollywood y la bancarrota.Cuando el experto en cine James Card descubrió su paradero en los años 50, Louise trabajaba en unos grandes almacenes por 40 dólares a la semana con los que se apañaba para ir tirando.Card jugó un papel importante en la reivindicación de su figura y películas y los críticos franceses volvían a abrir La Caja de Pandora mediante exhibiciones varias.Cuando Brooks visitó la cinemateca francesa con motivo de una retrospectiva sobre los 60 años que llevaba el cine de vida, una inmensa foto suya presidía la sala principal y su presidente Henri Langlois se le tiró a sus pies exclamando: "Ni Garbo ni Dietrich...¡Louise Brooks sólo hay una!".Y de esta manera comenzó el culto a Brooks hasta nuestros días.Falleció en 1985 siendo una reputada escritora sobre cine (sus memorias Lulú en Hollywood están consideradas, según los expertos en cine, poco menos que imprescindibles) y sintiéndose orgullosa de su trabajo.

Quien tenga más curiosidad por la figura de Louise Brooks encontrará un montón de webs dedicadas a su memoria y con material impagable en forma de artículos de la época y fotografías de todo tipo, como las que han podido ver, incluso desnudos.Igualmente podrán encontrar en Youtube un par de documentales imprescindibles, entre ellos Lulu in Berlin (entrevista a Brooks a finales de los 70 donde se nota que los años no pasan en balde pero que aún conservaba su lucidez e inteligencia) y Looking for Lulu, narrado por Shirley MacLaine y con multitud de expertos y admiradores prestando testimonio.Guido Crepax reconoció abiertamente su inspiración para su mítica Valentina en el look de Brooks, cosa que a la actriz le encantó hasta el punto de mantener correspondencia con Crepax.Y para acabar, un detalle.A principios de este mes se proyectó La Caja de Pandora en un cine de Los Angeles con capacidad para 2.000 personas.Se colgó el cartel de "no hay billetes".

La Brooksmania sigue expandiéndose en estos tiempos de estrellitas de medio pelo.Que continúe.

4, jul

Freaks

elterrariodedonovan En: Historias Cinèfilas Películas

Debió de ser muy divertido asistir a la proyección para los estirados ejecutivos de la Metro de Freaks y ver las caras que iban poniendo conforme pasaban los minutos.Sobre todo la de Irving G. Thalberg, que fue el que dió luz verde al proyecto pensando que dando libertad al director del Drácula de Bela Lugosi para que rodase lo que quisiera obtendría otro éxito grandioso.Pobre.

Tod Browning ,mucho antes de meterse a director ,se dedicó a recorrer Estados Unidos con una compañía de circo ,donde era el encargado de realizar el clásico número del "cadáver viviente", esto es, ser enterrado vivo en un ataúd, pasarse 24 horas bajo la tierra (con un mecanismo para respirar y con leche de soja como único alimento) y "resucitar" para asombro de los paletos de pueblo que pagaban sus buenos céntimos para relajarse después de un duro día de cosecha en la granja y disfrutar del circo.En ese mundo fue donde Browning trató con los fenómenos de feria o "freaks" con los que convivió durante una buena temporada.No es de extrañar que se interesase con ellos en cuanto adquirió el prestigio suficiente en Hollywood.

Así, consiguió fichar a los fenómenos de feria más famosos de Estados Unidos para su película, entre ellos su amigo el enano Harry Earles con el que ya había rodado The Unholy Three con Lon Chaney.Browning pensó que no tendría problemas para fichar a estrellas conocidas para los papeles principales, como Myrna Loy, la rubia platino Jean Harlow o Victor McLaglen.Los tres le dieron calabazas cuando se enteraron de que compartirían focos con "freaks" reales.El bueno de Tod no tuvo más remedio que fichar a desconocidos que dieron la talla.Los currantes de la Metro, por cierto, se negaban a que los "freaks" entrasen en la cantina del estudio para comer y solo permitieron el paso a los de aspecto más "normal" como los hermanos enanos Earles o las gemelas siamesas Hilton.Por cierto, las Hilton eran tan famosas en su época que hasta iban a sus shows en limusina.

Retrato de familia.

Sobra decir que la Metro montó en cólera cuando vió la película, cortaron 30 minutos hasta dejarla con una duración de una hora y 2 minutos y tiraron el negativo original al río, o eso afirma la leyenda.El caso es que Freaks se estrenó malamente, los pocos espectadores que la vieron quedaron horrorizados y la carrera de Tod Browning se hizo añicos, rodando solo tres películas más y viviendo felizmente en su mansión hasta su muerte.Nuestro viejo amigo Dwain Esper la compró a la Metro y la rebautizó con el glorioso título "Nature's Mistakes" para ir exhibiéndola por circos varios durante los años 40 y 50 hasta que fue redescubierta en los años 60 por crítica y público y se convirtió en el clásico que es hoy.

Hay que apaludir a Browning por tenerlos cuadrados.Podía haber seguido el éxito de Drácula rodando su secuela o dirigiendo alguna típica de monstruos de ficción, pero prefirió mostrar la humanidad de "monstruos reales" (aunque está claro quiénes son los auténticos monstruos en la cinta) en una época donde la mayoría de gente (sobre todo del Sur) que iba a contemplarlos al circo les tiraban cacahuetes y cerveza como mínimo.A destacar la primera aparición de los "freaks" jugando en el parque y que aún sigue produciendo un shock inicial, la malvada trapecista Cleopatra (interpretada por Olga Baclanova y que en la vida real se llevaba muy bien con los "freaks") y el forzudo Hercules humillando al enano Hans, la ya legendaria escena del "sé uno de los nuestros" durante el banquete de bodas y el aún más legendario clímax final apocalíptico lleno de lluvia y truenos donde los "freaks" se servirán su venganza en frío y en cuchillo.Yo de vez en cuando tengo pesadillas con el hombre sin brazos ni piernas que lleva un cuchillo en la boca.

El señor que ven en la foto de arriba llegó a ser uno de los hombres más poderosos en Hollywood desde principios de los 90 hasta mediada la década.Y es que sus guiones se pagaban por cifras récords para la época.La historia de Joe Eszterhas posee todos los ingredientes de ascenso, caída y redención de una celebridad que tanto gusta al público y que les detallaré en lineas generales.Nuestro homenajeado era un inmigrante húngaro que llegó a Estados Unidos dispuesto a comerse Hollywood como guionista.Pronto consiguió colocar su primer guión a la United Artists: F.I.S.T, que llamó la atención de un Sylvester Stallone recién salido del descomunal éxito de Rocky y que fue dirigido por Norman Jewison.Cuando se estrenó la película fue una decepción en taquilla y nuestro hombre tardaría en dar el pelotazo 5 años.En 1983 su guión de Flashdance fue adquirido por dos avispados productores que pronto se convirtieron en los amos de Hollywood: Don Simpson y Jerry Bruckheimer.A partir de ahí Eszterhas trabajaría con regularidad en diversos thrillers, destacando los que escribió para Costa Gavras: El Sendero de la Traición y La Caja de Música.Y así llegamos hasta 1992, cuando Carolco Films paga una millonada por un thriller erótico que atendía por título Instinto Básico, que lo convirtió en el guionista mejor pagado de Hollywood y el más poderoso.Eszterhas era un Master del Universo.Pero su reinado fue efímero.Intentó repetir la jugada con otro thriller erótico, Sliver (Acosada), que fue regulín en la taquilla y que causó risas generalizadas a lo largo del mundo.Y llegamos a Showgirls.La reivindicable cinta de Paul Verhoeven que iba a arrasar en taquilla...o eso pensaba Joe.La cinta fue vapuleada a retorcer y Eszterhas se convirtió en un paria de la industria.Y para rematar la faena, otro thriller erótico que escribió, Jade, del gran William Friedkin, fue otro fiasco.No les extrañe que el bueno de Joe decidiera retirarse del mundo del cine después de ganar una fortuna estimada en 30 millones de dólares y que se dedique en la actualidad a escribir libros relatando sus experiencias en la industria del cine y poniendo a caldo a casi todo aquel que trabajó con él.

 

Pero antes de largarse de Hollywood, Eszterhas quería dar un corte de mangas a los ejecutivos y demás fauna.Para ello, escribió un guión con una historia rocambolesca.Un director de cine primerizo con buena reputación de montador acaba de rodar una megaproducción de cine de acción llamada Trio y que protagonizan Stallone, Jackie Chan y Whoopi Goldberg.Cuando éste ve en la sala de montaje que su visión de la película queda hecha añicos, desea retirar su nombre de los créditos y reemplazarlo con un pseudónimo.El Sindicato de Directores de América establece que el único alias que se permite en estos casos es el de Alan Smithee (cuando vean una película en donde debajo del "directed by" ponga Alan Smithee es que su sala de montaje fue una batalla campal).El problema para el director es que su nombre verdadero es...Alan Smithee, por lo que no serviría de nada cambiar su nombre.Frustrado, decide secuestrar la única copia de la película y huir de Hollywood.A partir de aquí, surgen una serie de personajes del mundillo (agentes, ejecutivos, productores, directores) que recuerdan la figura de Smithee y que ponen a caldo a Hollywood.

 

Eszterhas consiguió fichar como director a un Arthur Hiller al que cada vez le quedaban más lejano en el tiempo el éxito de Love Story.Como protagonistas, y dado que el presupuesto y su descrédito en la industria le impedían fichar a nombres con caché, tuvo que recurrir a Ryan O' Neal ("Oh God, Oh man!"), Eric Idle como Smithee y los raperos Coolio y Chuck D de Public Enemy como dos directores hermanos negros (en parodia de los Hughes Brothers, los cuales rodaron Desde el Infierno años después).Para dar más lustre a la cinta, Eszterhas tiró de sus amistades que conservaba en Hollywood, como el legendario productor Robert Evans en una parodia de sí mismo, Sylvester Stallone, Jackie Chan y Whoopi Goldberg.Stallone aceptó intervenir con la promesa de Eszterhas de que sus amigos Arnold Schwarzenegger y Bruce Willis aparecerían interpretando a las otras dos estrellas de acción de Trio.Cuando llegó al plató y se encontró en su lugar con Jackie y Whoopi, quiso abandonar.Su contrato se lo impidió. 

 

 

 En plena postproducción de la película ocurrió algo que a día de hoy no se sabe muy bien si ocurrió de verdad o se trató de un simple montaje publicitario.Eszterhas y Hiller se pelearon por el montaje final de la cinta, con resultado final de victoria para Eszterhas.Hiller, cabreadísimo, decidió retirar su nombre de los créditos.Adivinen cuál fue el único pseudónimo que el Sindicato de Directores le permitió utilizar.Bingo:Alan Smithee.Cuando la prensa de Hollywood se enteró, las carcajadas generalizadas se oyeron por toda la ciudad, dejando hecha polvo la carrera comercial de la cinta.Críticas demoledoras y una distribución prácticamente inexistente le devolvieron el corte de mangas a Eszterhas.Encima, los de los Razzies la proclamaron peor película del año.Huelga decir que Eszterhas no volvió a Hollywood hasta la fecha.

 

¿Pero merece la pena la película? Pues si ustedes son de los que están al tanto diariamente de las noticias que pululan por los estudios y conocen historias varias sobre ejecutivos y representantes y tienen la suerte de trabajar en Hollywood, quizás logren esbozar una sonrisa con este falso documental.El resto me temo que apagarán el DVD sin entender el sentido del humor de Eszterhas.Eso sí, para la posteridad queda la imagen de un Robert Evans crepuscular rodeado de chicas jóvenes en su mansión que no duda en reírse de sí mismo y parodiar su imagen de eterno playboy y ver a un Stallone recordando que interpretó a Jimmy Hoffa (en F.I.S.T...de Eszterhas) y parodiando su mítico grito de Yo Adriaaaaaan! de Rocky.Por no hablar de un momento donde Idle se encuentra con los dos directores negros y les confiesa que la película que ha secuestrado "¡es peor que Showgirls!".Eszterhas y su siempre sutil sentido del humor.Se aceptan ideas para un remake hispano, que podría consistir en un director de una película con producción mayoritariamente de una poderosa televisión privada al que le imponen a las estrellas televisivas de moda (todas de la misma cadena, por supuesto) y que se queda sin su derecho al montaje final.Su venganza, llevárse consigo la única copia existente.A partir de ahí, chistes privados a mansalva y estrellas patrias dispuestas a reírse de todo y de ellas mismas.Posible título: Fuga de Cerebro.

 

 

 

Sé que hoy cumple años Clint Eastwood (79 años y mientras escribo estas lineas rodando una película con Morgan Freeman de Mandela; vayan apostando por él para los Oscars) y que muchos blogueros y fans le estarán escribiendo los correspondientes posts dedicados a alabarle con todo merecimiento.Un buen modo de celebrar su cumpleaños sería haciendo un drinking game de El Intercambio:cada vez que Angelina diga en la cinta lo de "that's not my son" tómense un trago de whisky los participantes.Cuando acabe la película, pónganse de pie y reciten el monólogo de Clint rezando en la cama en Million Dollar Baby.Quien lo diga sin equivocación alguna, gana.

Pero hoy también cumplen años más personalidades del mundo del cine.Y hoy cumple 80 años ni más ni menos que Menahem Golan.Las nuevas generaciones quizás no hayan oído hablar de él.Los habituales al videoclub en la época del VHS seguro que les sonará el nombre.Ni más ni menos que el mandamás y mente creativa de la Cannon Films.El hombre que junto con su primo Yoram Globus dirigió un estudio que llegó a producir más de 40 películas en un año.El que lanzó al estrellato a Michael Dudikoff y al gran Van Damme.El que reinó en los ochenta con las películas del Charles Bronson justiciero y estuvo detrás de los grandes éxitos de Chuck Norris.El que dió luz verde a Las Minas del Rey Salomón y secuela con Richard Chamberlain y Sharon Stone.El que apoyó en todo momento a Tobe Hooper con Lifeforce, la secuela de La Matanza de Texas y el remake de Invasores de Marte.El que aportó fuerte para hacer una película sobre el Breakdance.El que produjo Cobra con Stallone y Yo el Halcón.El que quería continuar la saga de Superman con la cuarta entrega, con resultados funestos.El que hizo su mayor inversión financiera con Masters del Universo, con Dolph Lundgren y la chica del video de Dancing in the Dark de Springsteen.El que casi consigue hacer una película de Spiderman para la que sonaron con fuerza para dirigirla nombres como Albert Pyun o Ruggero Deodato (el hombre detrás de Holocausto Caníbal y Los Bárbaros...también de la Cannon)

También fue el que produjo películas de autor que ningún gran estudio deseaba hacer.John Cassavetes, Andrei Konchalovsky, Franco Zeffirelli, Jean Luc Godard (con el que firmó un contrato en una servilleta para rodar King Lear, con un reparto con Burguess Meredith, Woody Allen, Molly Ringwald y Léos Carax), Barbet Schroeder (El Borracho con Mickey Rourke; para que se la produjera, Barbet entró en su despacho con un cortapuros y amenazó con cortarse su dedo meñique), Norman Mailer ("Oh God, Oh Man"), Robert Altman y Neil Jordan.No está mal el currículum de Menahem como mecenas del cine de autor.

Problemas financieros varios y una pelea entre los primos acabaron con la Cannon.Menahem siguió dirigiendo y produciendo películas con productoras independientes varias, pero sin el éxito de antaño.Lo más conocido que hizo fue producir una película sobre la lambada para competir con Yoram, quien también se había lanzado a producir una cinta sobre tan bailongo mundo.Fueron fracasos de taquilla.A finales de los 90 creó algo de controversia con una película sobre el asesinato de Gianni Versace protagonizada por Franco Nero y Steven Bauer y que llegué a tener en mis manos en una tienda de segunda mano.Cómo me arrepiento de no haberla pillado.Recuerdo que en una Fotogramas vi un poster que había creado anunciando su próximo proyecto en un festival de Cannes:la historia de Elián Gonzalez, el niño balsero aquel de Cuba.Aquí lo tienen.Lástima que ese proyecto se fuera al garete.

En la actualidad Menahem es un personaje respetado en Israel que no ha perdido su pasión por el cine y que sigue produciendo películas, casi todas desconocidas para el público español.Y para mi también.Tendré que remediar esta situación y comentar algún día sus cintas en la etapa post-cannon.Sé que hay un proyecto para escribir un libro sobre su vida y milagros al frente de la Cannon.Yo lo pienso comprar.Y si saben inglés y tienen un rato libre, pueden leer esta jugosa entrevista con Golan donde cuenta multitud de anécdotas con gente como Francis Ford Coppola, Roger Corman, Arnold Schwarzenegger, Chuck Norris, Van Damme y sus proyectos recientes.

La Cannon, como bien afirmaba este trailer promocional, era dinamita.

23, mar

Oh, Inchon!

elterrariodedonovan En: Historias Cinèfilas Películas

 

Servidor leyó allá por 1999 un artículo en Fotogramas sobre los mayores fracasos de la historia del cine bastante jugoso y que contaba esas historias tan divertidas sobre despilfarros varios de dinero y talento que tanto nos gustan.Estaban reseñados los sospechosos habituales (La Isla de las Cabezas Cortadas, La Puerta del Cielo, Howard el Pato, Carga Maldita, etc.).Aunque había una cinta en ese artículo que me llamó la atención.Ni más ni menos que una superproducción bélica estrenada a principios de los 80 que no se estrenó en España y que atendía por el nombre de Inchon.Naturalmente, uno tenía deseos de echarle un vistazo.El problema, aparte de que no se estrenó por estas tierras, es que no se editó ni en video ni en DVD por Estados Unidos.Quizás porque no había posibilidades de recuperar algo del dinero gastado, quizás por vergüenza de sus responsables.El caso es que anda por esos mundos de Internet dispuesta a ser redescubierta por curiosos, morbosos y blogueros con ganas de contar historias increíbles y delirantes sobre el cine a sus lectores.Así que una vez vista e investigando un poco entre libros y artículos en Internet, les presento esta historia llena de buenas intenciones, grandes actores, cámaras mal colocadas, tifones, enfermedades, muerte, sectas, mucho dinero para (mal)gastar y Laurence Olivier con rímel.

 

Todo el mundo sueña con el mundo del cine, bien sea como astro de la pantalla o como director.E incluso como productor.Esto fue lo que pensó Sun Myung Moon, el líder de la iglesia de la unificación, también conocidos como los moonies.El amigo Moon veía en el cine muchas posibilidades para expandir su mensaje y ya de paso para forrarse.A finales de los 70 planeaba rodar una película sobre Jesucristo pero la cosa no terminó de prosperar.También pensaba en hacer una cinta protagonizada por Elvis Presley, pero la muerte de La Pelvis trastocó sus planes.Así que había que pensar en algo taquillero.Como una película de guerra.Y la Guerra de Corea allá por los años 50 daba la oportunidad en bandeja de poder hacer una cinta entretenida y, a la vez, que sirviera para mostrar al mundo lo malos y comunistas que eran los norcoreanos.Aunque tenía sus arcas repletas de dinero, Moon se dió cuenta de que necesitaba ayuda para financiar la película.No Problemo, que diría Arnold.El productor japonés Mitsuharu Ishii, que era dueño de un periódico en Japón y tenía la productora One Way Productions afincada en Los Angeles consiguió que la todopoderosa Toho accediese a prestar sus estudios y buena parte de su personal para el futuro equipo técnico y artístico de la película.

 

 

El héroe MacArthur en su intimidad.Mírenlo qué buen Cristiano.

El primer director al que Moon fichó fue a Andrew V. McLaglen, conocido entre los amantes del western.El bueno de Andrew no tardó en volver al Far West cuando descubrió quién financiaba la cinta.Igual que los estudios de Toho, por lo que hubo que ir fichando a un nuevo director y encontrar nuevas localizaciones.El elegido para filmar Oh, Inchon! (título sin duda genial) fue Terence Young, que añoraba tiempos mejores como los que vivió con sus películas para la saga Bond con Sean Connery (Dr. No entre ellas) o con Sola en la Oscuridad.Ahora a elegir al reparto.¿Que el guión escrito entre otros por Robin Moore (autor de la novela The French Connection llevada al cine por el gran William Friedkin) era una basura? No problemo again.Poderoso caballero es Don Dinero.El reparto en líneas generales no estaba nada mal:Jacqueline Bisset, Toshiro Mifune, Richard Shaft Roundtree, Ben Gazzara (su papel le fue ofrecido a Nick Nolte por 2 millones de dólares de nada, pero el hombre pobre prefirió seguir siendo pobre), David Janssen, etc.Pero sólo a Moon se le ocurrió contratar a Laurence Olivier para interpretar al heróico general MacArthur en una decisión de casting bastante desacertada.Se notaba que Olivier necesitaba el dinero para seguir tomando el té sin pasar apuros para llegar a fin de mes.Añadan al fichaje estrella un departamento de carcterización que da risa y da lástima (ese rímel en los ojos) y la vergüenza ajena viendo la cinta está asegurada.La paga de los actores y director osciló entre 1 y 2 millones de dólares, cifras muy elevadas para la época. 

 

MacArthur y Julio César.Sutileza pura.

Cuando comenzó el rodaje, pronto comenzaron los problemas.El equipo de la película parecía la Torre de Babel con tantos técnicos ingleses, japoneses, coreanos e italianos y los traductores se las vieron y desearon para transmitir las instrucciones que les daba Terence Young, causando no pocas demoras por este motivo.Uno de los traductores transmitió mal las órdenes sobre cómo debían colocarse las cámaras en la escena del desembarco del final, teniendo que volver a ser rodada correctamente.Resultado:hemorragia de dinero.Un par de tifones y un terremoto se llevaron por delante los caros decorados construidos en exteriores teniendo que ser reconstruidos de nuevo, entre ellos el del Faro de Inchon.Jacqueline Bissett enfermó de laringitis y estuvo una semana fuera de juego, obligando a detener el rodaje una semana, lo que costó 200.000 dólares diarios.Los moonies publicaron historias en sus periódicos controlados sobre la deidad del general MacArthur comparándolo con Jesucristo.El dinero para pagar a Laurence Olivier no aparecía y tenían que entregarselo, helicóptero mediante, en maletines.La ayuda inicialmente dada por el Departamento de Defensa estadounidense para prestar tanques y soldados a la película fue retirada cuando se enteraron de quién producía la cinta.Por los foros de IMDB cuenta gente que estuvo en el rodaje que un extra murió aplastado por un tanque.Quizás el evento que mejor resumió lo que fue el rodaje fue el rodaje de la escena final con MacArthur aclamado en limusina por el pueblo surcoreano.La primera vez que se rodó no había suficientes extras, quedando una escena muy pobre.A rodarla de nuevo en Corea con multitud de extras.La mala fortuna vuelve y los planos de la limusina y la multitud no encajan.Solución final:irse a un estudio de Dublin a filmar planos del interior de la limusina con proyecciones de la gente (por cierto, de los peores efectos ópticos que uno ha visto en su vida).Tres minutos de escena, tres millones de dólares que costaron.

 

 

Tras un desastroso pase en el festival de Cannes de 1981 para atraer a un gran estudio que quisiera distribuir la cinta se redujo su metraje de tres horas a 140 minutos (que es la copia que anda por ahí) y se le cambió su título quitándole el Oh.Estrenada en 1982 bajo el manto de la MGM la cinta fue un desastre histórico recaudando menos de dos millones de dólares el fin de semana de su estreno.Su coste final fue de 46 millones.Todo un leñazo.Encima, la revista Newsweek la calificó de peor película de la historia.Moon no se rindió y se redujo su metraje a 105 eliminando las escenas con David Janssen.Incluso sorteaba un Rolls Royce y 100.000 dólares a los que fueran a verla, pero ni por ésas.5 millones en taquilla de resultado final dieron al traste con los futuros proyectos cinematográficos de Moon, que quería financiar entre 10 y 15 películas sobre la Biblia (lo que me lleva a recordar que Plan 9 de Ed Wood  fue financiada por la Iglesia Baptista para, con su posible éxito, hacer una serie de películas sobre los apóstoles).Inchon no se editó ni en VHS ni en DVD y permaneció como una pequeña leyenda para los cazadores de cine bizarro.Hasta que la emitieron por cadenas de televisión propiedad de la secta, donde de vez en cuando es emitida.

 

Una vez vista les puedo asegurar que no es la peor película de la historia, aunque sea mala.En general es bastante aburrida pero tiene sus momentos bizarros, como todas las apariciones de Olivier, que parece estar a punto de salir al jardín a jugar con los nietos en vez de defender Corea de los comunistas (y estos apenas tienen lineas de diálogo, siendo igual de malotes que los de El Cazador).También hay que destacar que en las escenas de bombas y tiroteos se ven a unos cuantos soldados caerse al suelo y haciendo exagerados aspavientos como si de una cinta bélica de Bruno Mattei se tratase.En la parte positiva, las explosiones están bien hechas y hay una escena de una voladura de un puente la mar de resultona.Yo personalmente no la recomendaría a nadie...pero si a usted le va la historia oculta del cine, las películas bizarras y quiere presumir de haber visto una cinta casi inencontrable, Inchon es su cinta.

Videos aquí y aquí, que no se pueden poner.

...nor forgiven

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Mike Donovan.Desde que los lagartos se largaron de La Tierra, este hèroe televisivo ocupa su tiempo libre en ver pelìculas, escuchar mùsica y cocinar croquetas en Asturias.Este blog servirà para compartir sus opiniones (acertadas o no) sobre cintas desconocidas para gran parte del público, cine de acción del que ya no se hace hoy en día y demás obsesiones cinematográficas mías.También habrá espacio para la música que me apasiona, la televisión de antaño y ocasionalmente otros temas dignos de mi atención.Gracias por su visita y si puede dejar comentario, mejor que mejor.Que disfruten.Orgullosos miembros de la Resistencia:Free Hit Counter
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