El Terrario se traslada.
A veces hay que dar un nuevo impulso, renovarse y cargar baterías. O directamente partir de cero. Terence Trent D’arby quedó cansado de su discográfica y de sus problemas personales y se “convirtió” en Sananda Maitreya para nunca volver la vista atrás a sus viejos éxitos. Prince también se cansó de su discográfica y procedió a convertirse en un “símbolo”, amenazando incluso en volver a publicar sus viejos éxitos regrabados y supuestamente mejorados respecto a los originales (al final sólo sacó un prescindible disco de remixes del tema 1999). Tino Casal se cansó de que le consideraran un émulo de Nino Bravo y se transformó en NeoCasal convirtiéndose así en el primer “new romantic” de España. No es que uno quiera compararse con los tres artistas mencionados, pero sí que le hacía falta a uno un impulso necesario para continuar con el blog.
Y ese impulso me lleva a “partir de cero” en blogspot, donde seguiré escribiendo sobre el cine y la música que me gusta o que, al menos, contenga un elemento que merezca la pena ver o escuchar. Estuve cuatro años fantásticos en La Coctelera, donde he conocido a grandes amigos y lectores. Y continuaré leyéndoles, por supuesto.
Nos vemos por allí. Stay Tuned.
http://elterrariodedonovan.blogspot.com/
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Uno no es quién para dictar qué es bueno o qué es malo en esto del cine.Si usted disfruta de cosas como Transformers, la saga Crepúsculo o lo que perpetran esos directores "visionarios" que a servidor le producen lo peor que puede pasar a una película, la indiferencia, no seré yo quien menosprecie sus gustos.De ser así, me temo que me quedaría más sólo que la una a la hora de ir al cine.Lo que ya me hace arquear las cejas cual Jack Nicholson es cuando ya me dicen que ejemplos como los anteriormente descritos son las mejores películas de la historia, que Uwe Boll es el peor director de la historia, que pseudoactrices como Megan Fox "se salen" o que los blockbusters y cintas destinadas a amasar millones es lo que de verdad y únicamente interesa a la gente...y que si recaudan tanto dinero será porque son buenas.Afirmaciones hechas quizás por juventud y no empezar a explorar la historia del cine, por crecer acomodados en determinado tipo de cine y apenas salir de ahí o simplemente por ignorancia, dicho esto sin sentido peyorativo alguno.Yo mismo cuando era más joven tenía esos pensamientos y expresaba opiniones dogmáticas contra el Dr. Boll, Jean-Luc Godard, el Woody Allen a partir de Annie Hall y, atención, Jean Renoir.El ir explorando el cine gracias al DVD e Internet y la madurez que proporciona la edad te va desmontando dogmas:Yo mismo pensaba que Boll era lo peor tras ver House of the Dead (y sin saber quién era el buen doctor hasta que busqué por google en el cibercafé) hasta que vas descubriendo a señores entrañables, chapuceros y divertidos como John Liu, Hal P. Warren o Bruno Mattei y piensas que, aunque muchas de sus películas sean ciertamente risibles, está lejos de ser "lo peor".Y En El Nombre del Rey y parte de Postal son bastante reivindicables como exploit de los Anillos y como sátira respectivamente.Godard era para mi un tipo aburrido y sobrevalorado por los gafapastas tras ver Al Final de la Escapada y Banda Aparte cuando tenía 15 años (menos mal que no llegué a explorar su etapa Dziga Vertov) hasta que pasó una buena parcela de tiempo, me llevé varias de sus películas de la biblioteca y ahora puedo decir que me lo paso bomba con Week End, Detective o, qué diablos, su King Lear que rodó para la Cannon.De Renoir mismo caso que Godard, esta vez con La Regla del Juego...y años después inclino mi cabeza ante El Río y La Comida Sobre la Hierba sin problemas.De Woody sigo pensando que su última década es decididamente lamentable y que varias de sus películas noventeras y ochenteras me producen bostezos.Sin embargo, no hace mucho me dió por darle otra oportunidad a Manhattan...y se produjo el milagro, lo que quiere decir que quizás me anime a dar otras oportunidades a otros títulos suyos.Podría seguir contando casos como los de Bergman, Tarkovsky o Pasolini, pero no.Quiero decir con esto que es necesario abandonar posibles prejuicios a la hora de abordar el cine y no ser tan cerrados de mente.Si disfruta de, pongamos por caso, Transformers y El Manantial de la Doncella, estupendo.Disfrutemos de cada una a su manera.Si sólo se limita a Michael Bay y compañía y se niega a explorar 115 años del invento de los Lumiére...me parece a mi que por ahí vamos mal.Pequeño error que la mayoría de lectores no comete a juzgar por la variedad de contenidos que visitan del Terrario.Aunque lo dicho anteriormente
donde no se bombardeaba al público con caras campañas de márketing ni las columnas de cotilleos estaban protagonizadas por jennys de polígono de usar y tirar, sino por gente como Greta Garbo, Charlie Chaplin o la estrella que nos ocupa y que ya apareció más veces por aquí.Cada vez que salía en la pantalla era imposible no fijarse en otra cosa aunque el suyo fuera un papel muy secundario.Se convirtió en mito del celuloide cuando ya llevaba muchos años retirada y olvidada.Al menos vivió para verlo.Y gracias a su inteligencia y su conocimiento de Hollywood al vivir los Roaring Twenties allí, se recicló en cronista de su época escribiendo artículos para revistas especializadas.Su Lulú en Hollywood se convirtió en libro imprescindible para conocer de primera mano la historia del cine...y 


