Arrivederci Dino

Echen un vistazo a su ficha en IMDb.Seguro que los más jóvenes que lean esto habrán visto alguna de sus películas de los 80 en adelante.Los más curtidos en el cine de "autor" y "arte y ensayo" también.Poco se sabía de él en los últimos años tanto a nivel de estrenos como de noticias suyas hasta hoy.91 años la mayoría de los cuales los dedicó íntegros al cine.Su gran pasión. Uno de los últimos productores en Hollywood al que podía denominarsele así en una época de ejecutivos engominados sin amor por el medio y atrincherados en sus despachos mirando el libro de cuentas y beneficios.De esa estirpe sólo quedan, salvando las distancias, Harvey Weinstein y Menahem Golan.Un hombre que, como dirán los obituarios, tenía como principal misión que el público fuera a las plateas a ver sus producciones, aunque para hacerlas no dudase en reparar en gastos (construir hoteles para poder rodar en determinados sitios, por ejemplo), contratar a las estrellas del momento costasen lo que costasen, estar día tras día in situ en los rodajes controlando que todo marcha bien...o pegarse con los directores.
De las batallas no se libraron ni Fellini, al que cortó a lo bestia una escena de La Strada; ni Altman al rechazar éste a poner de protagonista a Robert Redford para Ragtime, con el consiguiente despido del realizador; ni David Cronenberg a costa del control creativo sobre Desafío Total; ni la retahila de directores aspirantes a dirigirla (Russell Mulcahy, George P. Cosmatos, Bruce Beresford, Fred Schepisi) hasta que, arruinado, vendió los derechos del relato de Phillip K. Dick a Arnold Schwarzenegger; ni Friedkin ("Era un hombre muy arrogante y a mi la arrogancia no me gusta"-declararía años más tarde Dino) en los rodajes de The Brink's Job y Desbocado, cinta que en USA estuvo 4 años acumulando polvo en un cajón por la mala situación financiera de Dino; qué voy a decir que no hayan leído ya sobre David Lynch y la "bella pesadilla" en palabras del genio de Montana que fue el rodaje y postproducción de Dune.Curiosamente con el que apenas tuvo problema alguno fue con Michael Cimino, pesadilla de productores.Dino fue el único que quiso rescatarlo del purgatorio en el que se metió con La Puerta del Cielo y produjo la obra maestra Manhattan Sur (Year of the Dragon) y la más desdichada aunque con momentos de grandeza (el fin de David Morse y algunos planos majestuosos) 37 Horas Desesperadas.Aunque el italoamericano refunfuñase años más tarde por algunas escenas que Dino cortó del remake de Bogart Rourkiano, éste siempre tuvo buenas palabras para el productor.
Y al igual que intentó rescatar a Cimino, David Lynch también tiene mucho que agradecerle:tras el espectacular fiasco de Dune que dejó al italiano en números rojos, a De Laurentiis aún le sobraba algo de dinero para compensar a Lynch sus sinsabores."Te produzco lo que quieras".Así nació la seminal Terciopelo Azul y confirmó la carrera del de Montana.Acudió al rescate de Ingmar Bergman cuando se largó de Suecia por problemas con hacienda produciendo El Huevo de la Serpiente.Hasta quiso resucitar a Ridley Scott (primer candidato a dirigir su Conan) cediéndole las riendas de Hannibal mucho antes de estrenarse siquiera Gladiator.Fue el personaje de Thomas Harris el que volvió a dejar llenas sus arcas al comprar los derechos para el cine de las andanzas del caníbal.Seguro que se tiró los pocos pelos que le quedaban cuando decidió no hacer El Silencio de los Corderos tras el escaso eco que tuvo su Manhunter (revalorizada en años posteriores) dirigida por Michael Mann.Calidad al margen, Hannibal revigorizó al octogenario productor redondeando el año 2001 con la concesión del Irving G. Thalberg de la Academia de Hollywood.
Aunque tuvo su buena dosis de bodrios (pero divertidos) del calibre de King Kong 2 o El Cuerpo del Delito, ahí tienen sus adaptaciones de Stephen King, las películas de Fellini, De Sica o Lumet, los Conans, U-571, El Ejército de las Tinieblas, los entrañables Flash Gordon y King Kong y las cintas citadas más arriba.Si sumamos a eso el tener como mujer a Silvana Mangano durante muchos años y tener una familia numerosa que continúa en el negocio del cine, se puede decir que Dino murió con las botas puestas.
Grachie per tutto, signore.Arrivederci.
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Uno no es quién para dictar qué es bueno o qué es malo en esto del cine.Si usted disfruta de cosas como Transformers, la saga Crepúsculo o lo que perpetran esos directores "visionarios" que a servidor le producen lo peor que puede pasar a una película, la indiferencia, no seré yo quien menosprecie sus gustos.De ser así, me temo que me quedaría más sólo que la una a la hora de ir al cine.Lo que ya me hace arquear las cejas cual Jack Nicholson es cuando ya me dicen que ejemplos como los anteriormente descritos son las mejores películas de la historia, que Uwe Boll es el peor director de la historia, que pseudoactrices como Megan Fox "se salen" o que los blockbusters y cintas destinadas a amasar millones es lo que de verdad y únicamente interesa a la gente...y que si recaudan tanto dinero será porque son buenas.Afirmaciones hechas quizás por juventud y no empezar a explorar la historia del cine, por crecer acomodados en determinado tipo de cine y apenas salir de ahí o simplemente por ignorancia, dicho esto sin sentido peyorativo alguno.Yo mismo cuando era más joven tenía esos pensamientos y expresaba opiniones dogmáticas contra el Dr. Boll, Jean-Luc Godard, el Woody Allen a partir de Annie Hall y, atención, Jean Renoir.El ir explorando el cine gracias al DVD e Internet y la madurez que proporciona la edad te va desmontando dogmas:Yo mismo pensaba que Boll era lo peor tras ver House of the Dead (y sin saber quién era el buen doctor hasta que busqué por google en el cibercafé) hasta que vas descubriendo a señores entrañables, chapuceros y divertidos como John Liu, Hal P. Warren o Bruno Mattei y piensas que, aunque muchas de sus películas sean ciertamente risibles, está lejos de ser "lo peor".Y En El Nombre del Rey y parte de Postal son bastante reivindicables como exploit de los Anillos y como sátira respectivamente.Godard era para mi un tipo aburrido y sobrevalorado por los gafapastas tras ver Al Final de la Escapada y Banda Aparte cuando tenía 15 años (menos mal que no llegué a explorar su etapa Dziga Vertov) hasta que pasó una buena parcela de tiempo, me llevé varias de sus películas de la biblioteca y ahora puedo decir que me lo paso bomba con Week End, Detective o, qué diablos, su King Lear que rodó para la Cannon.De Renoir mismo caso que Godard, esta vez con La Regla del Juego...y años después inclino mi cabeza ante El Río y La Comida Sobre la Hierba sin problemas.De Woody sigo pensando que su última década es decididamente lamentable y que varias de sus películas noventeras y ochenteras me producen bostezos.Sin embargo, no hace mucho me dió por darle otra oportunidad a Manhattan...y se produjo el milagro, lo que quiere decir que quizás me anime a dar otras oportunidades a otros títulos suyos.Podría seguir contando casos como los de Bergman, Tarkovsky o Pasolini, pero no.Quiero decir con esto que es necesario abandonar posibles prejuicios a la hora de abordar el cine y no ser tan cerrados de mente.Si disfruta de, pongamos por caso, Transformers y El Manantial de la Doncella, estupendo.Disfrutemos de cada una a su manera.Si sólo se limita a Michael Bay y compañía y se niega a explorar 115 años del invento de los Lumiére...me parece a mi que por ahí vamos mal.Pequeño error que la mayoría de lectores no comete a juzgar por la variedad de contenidos que visitan del Terrario.Aunque lo dicho anteriormente
donde no se bombardeaba al público con caras campañas de márketing ni las columnas de cotilleos estaban protagonizadas por jennys de polígono de usar y tirar, sino por gente como Greta Garbo, Charlie Chaplin o la estrella que nos ocupa y que ya apareció más veces por aquí.Cada vez que salía en la pantalla era imposible no fijarse en otra cosa aunque el suyo fuera un papel muy secundario.Se convirtió en mito del celuloide cuando ya llevaba muchos años retirada y olvidada.Al menos vivió para verlo.Y gracias a su inteligencia y su conocimiento de Hollywood al vivir los Roaring Twenties allí, se recicló en cronista de su época escribiendo artículos para revistas especializadas.Su Lulú en Hollywood se convirtió en libro imprescindible para conocer de primera mano la historia del cine...y 


en la sala de montaje por el productor Bert Schneider, Dennis estaba considerado el director más potente de América y tenía plena libertad para rodar lo que quisiera.El resultado, The Last Movie, 





