
"No soy Julia Roberts y podía haberlo sido"-Sean Young.
Pues sí amigos, con esta contundente frase se refiere la buena de Young a que podía haber sido toda una megaestrella a día de hoy con la facultad de poder elegir proyectos suculentos y cobrar millonadas por ello.Pero dos cosas se pusieron por en medio:la mala suerte que la acompañó desde que se hizo famosa y su carácter "dulce y encantador" que acojonó a cuantos cineastas, actores, jefazos de estudio y demás personal de Hollywood se cruzaron en su camino.Prepárense para leer lo que han dado de sí los 27 años que lleva Sean en Hollywood desde que con veintipocos años llamó la atención de un Ridley Scott que andaba buscando la actriz perfecta para dar la réplica (je je) a Harrison Ford en una cinta de ciencia ficción de alto presupuesto que tenía de título provisional Dangerous Days.Título que bien podría ponerse a una biografía de la homenajeada.
En Louisville, Kentucky, en Noviembre de 1959 uno podía encontrarse en un gimnasio cualquiera o corriendo por las calles a un joven boxeador negro llamado Casio Arcilla preparándose para irse a las olimpiadas de Roma...o estar en la sala de partos de un hospital cualquiera de la ciudad para contemplar el nacimiento de Sean Mary Young, una hermosa niña morena que con pocos añitos ya le interesaban cosas como la danza, por lo que estudió con una importante compañía de Nueva York y ejercía de modelo en sus ratos libres.Seguramente fue durante una sesión fotográfica que se dió cuenta de su innegable fotogenia y que bien podría dedicarse al mundo de la actuación.Así que cogió las maletas y de la costa Este se trasladó a la costa Oeste sin más armas que su talento y su genio, dispuesta a triunfar en la ciudad de los sueños y las más tenebrosas pesadillas, como ya deberían saber.

Tras un par de papelitos y ser rechazada por Spielberg para el papel de Marion Ravenwood a causa de su juventud en En Busca del Arca Perdida, logró su sueño:tener un papel importante en una película de prestigio.Dangerous Days sería rebautizada como Blade Runner y el resto es historia del cine.Quien la haya visto seguro que quedó impresionado por la belleza y la actuación de Young, sobre todo cuando Harry Ford le cuenta su verdadera naturaleza con el Memories of Green de Vangelis de fondo y en la famosa escena de amor entre Ford y Young.Los fans onanistas de la actriz que sepan que en el imprescindible documental Dangerous Days que viene en la edición especial en DVD se incluyen outtakes de esta legendaria escena en las que Young mostraba sus senos.Según confesó Young a Paul M. Sammon, el autor de Future Noir:The Making Of Blade Runner, ésta es su película predilecta.Durante el complicado rodaje no hizo muy buenas migas con su compañero de reparto, quien en posteriores entrevistas confesaba que en toda su carrera sólo tuvo problemas con una actriz.Nunca citó el nombre de esa actriz, pero todo el mundo sabía a quién se refería.Aunque en su momento no funcionase en taquilla, pronto se convirtió en película de culto y más tarde en el clásico que es hoy.En Hollywood tomaron nota de Young y pasaron por alto sus problemas con Ford, pensando que debió ser su inexperiencia y juventud la que causó sus conflictos.

Tras el clásico de ciencia ficción, llegaron otros dos proyectos de cine fantástico a manos de Sean y que prometían mucho:uno, y el más importante, la adaptación de la novela de Frank Herbert Dune, que acabó por dirigir David Lynch tras "traspasarle" el proyecto Scott (casualidades tiene la vida).Allí interpretaba a Chiani, el interés amoroso de Kyle MacLachlan/Paul Atreides.El papel no era muy jugoso que digamos (seguramente cayeron muchas de sus escenas en el montaje final, que de 4 horas pasó a dos) y la película fue un sonoro batacazo comercial.El siguiente proyecto se trataba de una fantasía para los críos titulada Baby, el Secreto de la Leyenda Perdida, que co-protagonizó con el Gran Héroe Americano William Katt.Aquí comenzaron los legendarios problemas de Sean con su mal carácter, puesto que no congenió nada con Katt y, como consecuencia, se dedicó durante el rodaje a quitarle su silla plegable justo cuando se disponía a sentarse.Así todos los días.Otro fracaso en taquilla del que se recuperó con No Hay Salida, al lado de un por aquel entonces emergente Kevin Costner y que fue todo un éxito sorpresa.

Quizás con un buen éxito se le aplacarían sus ánimos, pensaban en la Meca del Cine.Pues no.Sus dos siguientes películas y lo que pasó entre sus focos marcaron el resto de su carrera.Oliver Stone la fichó para Wall Street pero tuvo una buena dosis de broncas en el rodaje hasta el punto de vengarse en la sala de montaje acortando sensiblemente su papel.Mucho peor le fue con el díscolo de la familia Estévez.El bueno de Charlie Sheen, harto de la actriz, le pegó un cartel a la espalda que rezaba:"Soy una p...".Esta anécdota es de las míticas e imprescindibles en todo buen libro de cotilleos sobre Hollywood que se precie.

Bastante más mítica y dañina fue su relación con James Woods durante el rodaje de Impulso Sensual.Ambos actores intimaron en el set mientras Woods estaba ennoviado con su pareja de aquel entonces Sarah Owen.Lo que pasó después es bastante confuso.Lo único cierto es que la pareja Woods-Owen denunció a Sean por acoso.Entre otras lindezas, Woods la acusó de dejar una muñeca rota en el portal de su casa y dejar mensajes amenazadores en su contestador automático.Young negó los hechos y llamó de todo menos guapo a Woods.Todo se resolvió con un acuerdo económico antes de llegar a un mediático juicio.Pero el daño ya estaba hecho y los cotillas, revistas, programas del corazón y demás aves coprófagas hicieron su Agosto con los pormenores del caso.La opinión pública dictó sentencia:"Sean Young está como un cencerro"

Aún así, la actriz guardaba tres ases en la manga: tres papeles que callarían bocas, la darían prestigio y cimentarían su estatus de estrella.El primero fue en Delitos y Faltas de Woody Allen, señor al que no tengo yo mucho aprecio pero qué duda cabe que participar en sus películas supone prestigio para un actor.Pues bien, Allen cortó su papel en la sala de montaje.Si tendría algo que ver el mal café de la actriz o se debió simplemente a una decisión artística es algo que sólo sabe el de Manhattan.El segundo papel era el de la película-evento de la temporada, ni más ni menos que Batman, con Tim Burton al frente.El personaje de Vicki Vale era de Sean...hasta que en un rato libre del rodaje se cayó de su caballo en los alrededores del estudio Shepperton frácturándose la clavícula.Kim Basinger fue su sustituta y sobra decir que Batman fue un taquillazo descomunal.El tercer papel era el de Suspiros Mahoney en la muy infravalorada adaptación de Dick Tracy realizada por Warren Beatty.Como muchos se temían no congenió con Beatty y fue despedida por "diferencias creativas".Las malas lenguas dicen que se negó a pasar por la cama del Don Juán por excelencia y que eso influyó mucho en su despido (al final Madonna se hizo con el papel y la cama).Y así se fue por el retrete su estrellato.

Encima, siguió teniendo problemas de todo tipo con estrellas como Nicolas Cage en Pájaros de Fuego o Michael Caine en Seducción Peligrosa.Los de los cada vez más devaluados premios Razzies se acordaron de ella por su doble papel en Bésame Antes de Morir.Y el remate definitivo llegó cuando, después de su oportunidad fallida de actuar en el primer Batman, quiso aparecer en su esperada secuela.Por supuesto, en el papel de Catwoman.Había un problema:Michelle Pfeiffer ya había sido elegida por Tim Burton.No hay problema.Armada de valor y sin sentido del ridículo alguno se plantó en el despacho de Burton disfrazada de Catwoman dispuesta a conseguir el papel y hacer cambiar de idea al director.Según afirma la leyenda, cuando su secretaria avisó por interfono a Burton de que se aproximaba una mujer vestida de Catwoman a su despacho, éste salió escopetado al lavabo a esconderse.No hubo encuentro entre Young y Burton, pero eso no desanimó a la actriz, que se paseó por platós televisivos varios con su traje casero.Fue su final.Todo Hollywood se cachondeó de la actriz, que a día de hoy sigue defendiendo su actuación ("Si Jim Carrey o Sean Penn lo hubieran hecho les habrían aplaudido por sus pelotas").La por aquel entonces desconocida directora Jane Campion le ofreció ser la protagonista de El Piano, pero Young estaba embarazada de su primer hijo y tuvo que decir "no".Holly Hunter se llevó el papel y el Oscar.Lo mismo ocurrió cuando estuvo embarazada de su segundo hijo y Martin Scorsese quiso contar con ella para Casino en el papel que interpretaría Sharon Stone.

Hoy en día Sean Young es, como diría Martin Landau en Ed Wood, "un espantapájaros".Después de su divertido papel en Ace Ventura ("cuerdas fuera") protagonizó series B, comedietas de tercera como Doctor Jekyll y Ms. Hyde (recuerdo verla en Tele 5 llevándome las manos en la cabeza cada poco; los efectos de transformación no estaban nada mal eso sí), thrillers eróticos a cual más patético (no se pierdan si tienen oportunidad Motel Blue, más que fallida cinta donde Sean hacía pareja con una Soleil Moon Frye aka Punky Brewster tratando de venderse como sex symbol...tremendo) y films directos a video o televisión, la cual le ha permitido hacer pequeñas apariciones en series como Urgencias o CSI.Siempre ha tratado hacer propósito de enmienda, hasta el punto de pagar en una ocasión allá por el año 2000 una página de publicidad en publicaciones cinematográficas varias dando las gracias a los que confiaron en ella para los rodajes en los que participó en aquel año.Lo malo es que en ocasiones la sigue armando.Como cuando en el año 2006 se intentó colar en la fiesta de los Oscars que concede la revista Vanity Fair (el fiestorro por excelencia en Hollywood) para ser expulsada sin contemplaciones por los seguratas.El año pasado durante la entrega de premios del Sindicato de Directores gritó desde su asiento a Julian Schnabel mientras pronunciaba un discurso, siendo expulsada por la fuerza del lugar.Reconoció su problema con el alcohol y se fue a una clínica de rehabilitación.
Siempre he pensado en una posible resurrección artística de Young, aunque para ello necesitaría encontrarse con un Tarantino o un Darren Aronofsky que le ofrezca un papelazo.Y por supuesto tendría que dejar de lado su genio.Allí estaré yo para contárselo si tal feliz noticia se produce.Mientras tanto, Young se conforma con ser reconocida de cuando en cuando por algún admirador al que accede con simpatía a firmar un autógrafo o a posar para una foto.
Sin palabras:
Sean Young is Catwoman.No tiene audio el video pero pueden hacerse una idea.

Todavía se conserva bien.








Fotografía del prestigioso Richard Avedon para Rolling Stone, en la primera portada dedicada al príncipe de Minneapolis.


A partir de ahí, la cuesta abajo.Las drogas se convirtieron en lo más importante para ella y su carrera musical se fue al garete.Posados para Playboy, romances turbulentos con Billy Idol, Adam Ant y sobre todo con Nikki Sixx de Mötley Crüe (con el que tuvo más de una pelea por sus adicciones) y apariciones en series como Corrupción en Miami o Historias de la Cripta y en cintas de serie B fueron las actividades a las que se dedicó.Hasta 1994, año en el que estuvo a punto de morir después de mucho tiempo de abuso de las drogas.Ella contó que en el hospital donde estaba en cama con soporte vital se le apareció Jesucristo y que éste le pidió que abandonase el nombre de Vanity.Convertida así en cristiana renacida, tiró todas las cintas de actuaciones y entrevistas que tenía en casa, se arrepintió públicamente de su imagen y modo de vida que llevaba y se convirtó en evangelista dando sermones en todas las iglesias y cadenas televisivas cristianas de Estados Unidos que la solicitasen.Dudo que se publiquen por estos lares sus memorias, que escribió no hace mucho.

En efecto, Atraco Perfecto fue, tanto para Carey como para Stanley Kubrick su carta de presentación a Hollywood, que el segundo sabría aprovechar bastante mejor que el primero.Como pueden ver en el fotograma de arriba,la cara de placer que pone Carey cuando está a punto de apretar el gatillo para sabotear la carrera de caballos acojona un huevo y parte del otro.¿O no?.Kubrick quedó tan encantado con Carey que no dudó en ficharlo para su siguiente película, Senderos de Gloria, y además le ofreció el suculento papel del soldado Maurice Ferol, uno de los tres soldados sentenciados a muerte en la cinta.Por todos es sabido la fama de Kubrick de controlar todos los aspectos de la película que rodase en el momento, teniendo el equipo técnico y artístico que acatar sus órdenes sin rechistar (menos en la cinta que nos ocupa y en Espartaco, en las que quien cortaba el bacalao era su productor y estrella Kirk Douglas).Pues bien, a Kubrick le gustaba tanto Carey que le dió permiso para improvisar algunas líneas de diálogo y su actuación si lo estimaba oportuno.Sólo a él y a Peter Sellers les concedería ese privilegio.De hecho, en la escena en la que Kirk Douglas le visita cuando Ferol espera su ejecución inminente, Carey improvisó su actuación y fue tan convincente en la misma que Kirk Douglas pensaba que Carey le robaba la escena (cosa que así sucedió y cualquiera que haya visto Senderos de Gloria lo puede corroborar).Pocos años más tarde, Kubrick le llamó para interpretar papeles en Lolita y en Teléfono Rojo, pero nuestro hombre le dió calabazas.El porqué, vaya usted a saber.Quizás le apetecía ocuparse en crear y distribuir su primera (y última) película como director, productor, actor, guionista y distribuidor.





Mishima dando su famoso discurso

