Echen un vistazo a su ficha en IMDb.Seguro que los más jóvenes que lean esto habrán visto alguna de sus películas de los 80 en adelante.Los más curtidos en el cine de "autor" y "arte y ensayo" también.Poco se sabía de él en los últimos años tanto a nivel de estrenos como de noticias suyas hasta hoy.91 años la mayoría de los cuales los dedicó íntegros al cine.Su gran pasión. Uno de los últimos productores en Hollywood al que podía denominarsele así en una época de ejecutivos engominados sin amor por el medio y atrincherados en sus despachos mirando el libro de cuentas y beneficios.De esa estirpe sólo quedan, salvando las distancias, Harvey Weinstein y Menahem Golan.Un hombre que, como dirán los obituarios, tenía como principal misión que el público fuera a las plateas a ver sus producciones, aunque para hacerlas no dudase en reparar en gastos (construir hoteles para poder rodar en determinados sitios, por ejemplo), contratar a las estrellas del momento costasen lo que costasen, estar día tras día in situ en los rodajes controlando que todo marcha bien...o pegarse con los directores.
De las batallas no se libraron ni Fellini, al que cortó a lo bestia una escena de La Strada; ni Altman al rechazar éste a poner de protagonista a Robert Redford para Ragtime, con el consiguiente despido del realizador; ni David Cronenberg a costa del control creativo sobre Desafío Total; ni la retahila de directores aspirantes a dirigirla (Russell Mulcahy, George P. Cosmatos, Bruce Beresford, Fred Schepisi) hasta que, arruinado, vendió los derechos del relato de Phillip K. Dick a Arnold Schwarzenegger; ni Friedkin("Era un hombre muy arrogante y a mi la arrogancia no me gusta"-declararía años más tarde Dino) en los rodajes de The Brink's Job y Desbocado, cinta que en USA estuvo 4 años acumulando polvo en un cajón por la mala situación financiera de Dino; qué voy a decir que no hayan leído ya sobre David Lynch y la "bella pesadilla" en palabras del genio de Montana que fue el rodaje y postproducción de Dune.Curiosamente con el que apenas tuvo problema alguno fue con Michael Cimino, pesadilla de productores.Dino fue el único que quiso rescatarlo del purgatorio en el que se metió con La Puerta del Cielo y produjo la obra maestra Manhattan Sur (Year of the Dragon) y la más desdichada aunque con momentos de grandeza (el fin de David Morse y algunos planos majestuosos) 37 Horas Desesperadas.Aunque el italoamericano refunfuñase años más tarde por algunas escenas que Dino cortó del remake de Bogart Rourkiano, éste siempre tuvo buenas palabras para el productor.
Y al igual que intentó rescatar a Cimino, David Lynch también tiene mucho que agradecerle:tras el espectacular fiasco de Dune que dejó al italiano en números rojos, a De Laurentiis aún le sobraba algo de dinero para compensar a Lynch sus sinsabores."Te produzco lo que quieras".Así nació la seminal Terciopelo Azuly confirmó la carrera del de Montana.Acudió al rescate de Ingmar Bergman cuando se largó de Suecia por problemas con hacienda produciendo El Huevo de la Serpiente.Hasta quiso resucitar a Ridley Scott (primer candidato a dirigir su Conan) cediéndole las riendas de Hannibal mucho antes de estrenarse siquiera Gladiator.Fue el personaje de Thomas Harris el que volvió a dejar llenas sus arcas al comprar los derechos para el cine de las andanzas del caníbal.Seguro que se tiró los pocos pelos que le quedaban cuando decidió no hacer El Silencio de los Corderos tras el escaso eco que tuvo su Manhunter (revalorizada en años posteriores) dirigida por Michael Mann.Calidad al margen, Hannibal revigorizó al octogenario productor redondeando el año 2001 con la concesión del Irving G. Thalberg de la Academia de Hollywood.
Aunque tuvo su buena dosis de bodrios (pero divertidos) del calibre de King Kong 2 o El Cuerpo del Delito, ahí tienen sus adaptaciones de Stephen King, las películas de Fellini, De Sica o Lumet, los Conans, U-571, El Ejército de las Tinieblas, los entrañables Flash Gordon y King Kong y las cintas citadas más arriba.Si sumamos a eso el tener como mujer a Silvana Mangano durante muchos años y tener una familia numerosa que continúa en el negocio del cine, se puede decir que Dino murió con las botas puestas.
El pasado 18 de Octubre del presente año, uno de los iconos a los que más se debería prestar atención en esta casa cumplió 50 Otoños.Imagino que ese día, entre felicitaciones y soplar velas echaría un vistazo hacia atrás en su vida recordando una trayectoria que fue como una montaña rusa.Duros comienzos, éxito, fama, mujeres, hijos, coca, malas elecciones personales y profesionales, cuesta abajo, resurrección artística, vuelta poco a poco a lo alto.Uno se siente tentado a hacer profecías varias.Por ejemplo, que de aquí a unos cuantos años publicará su autobiografía.Mientras tanto, lo más parecido a una restrospectiva por su carrera que hizo el belga aparte del libro "Anatomie d'une determination" fue esta entrevista que concedió en Marzo de 2008 a la muy recomendable web A.V.Club y que bien puede servir como anticipo de esas hipotéticas memorias futuras.Las preguntas siguen la fórmula de mencionar una película y el papel que interpretó para que Van Damme exprese su opinión y recuerdos.Una entrevista en líneas generales completa, aunque uno eche de menos que no se le preguntase su opinión sobre Salvaje, Street Fighter, Libertad Para Morir o, por qué no, el Van Damme's Inferno que tanto polariza a fans.Si quieren conocer cuáles son sus películas predilectas, cómo consiguió su papel en Retroceder Nunca, Rendirse Jamás o su opinión demasiado llena de optimismo sobre un titulo tan sosaina como fue El Patrullero no tienen más que leer abajo.O también en el VanDammeForum donde los catedráticos en temas Vandammianos les pueden instruir e informar sobre el belga de oro.
Breakin’ (1984) Espectador en la primera secuencia de baile.
Jean-Claude Van Damme:Es una historia divertida.Fui con un amigo- viajamos juntos desde Bélgica.Así que fue un camino difícil, sabes; durante años no tuve nada de dinero.Vine a los Estados Unidos, permaneciendo en un coche, moviéndome de un lugar a otro.Algo difícil, pero también excitante.Cuando me dieron una oportunidad para estar en "Breakin', sólo era un extra.Pero en aquel tiempo para mi, una película era una película.No conocía la diferencia entre medio, alto y bajo presupuesto.Así que intentaba ganar la escena:Estaba detrás del actor principal en el grupo, y saltaba tan alto como podía y dando una voltereta en el aire.Pero por supuesto cortaron eso, porque me estaba comiendo la pantalla con aquel salto fantástico.
Tenía veintealgo años, ¿cierto? Así que cuando rodé "Bloodsport" luego en Cannon [distribuidora de Breakin’], estaba en la sala de montaje haciendo lo mejor que pude para hacer la mejor película posible.Fui y busqué todas las escenas de "Breakin’" que sobraron- sabes, cuando montas una película, tienes todas las escenas que se quitan de la película.Vi aquellos saltos y parecía como un conejo que intentaba atraer tanta atención de la cámara.Saltando detrás de la gente que está de pie.Ves a un tipo haciendo BOING, BOING BOING en el aire.Era tan divertido.Ojalá pudiera haber tenido esos fragmentos.
Monaco Forever (1984) Karateka gay
JCVD:Me pidieron que interpretase a un tipo conduciendo, creo que era un MG o un Ferrari, por la carretera de Mulholland Drive.Cogía a un tipo que estaba haciendo autostop en la carretera, lo metía en el coche, yo interpretaba a un homosexual e intentaba aprovecharme de él en ese coche.Luego él desmontaba y quería luchar conmigo.Di algunas patadas sobre su cabeza y bla bla bla.Fue divertido.Un tipo de película muy pequeña, de bajo presupuesto, independiente.
Retroceder Nunca, Rendirse Jamás (1986) Iván el Ruso
JCVD:Ésa fue con un tipo que vino de Hong Kong, su nombre era Corey Yuen, el cual ahora está haciendo muchas películas grandes.Era su primera película.Luego fui a hablar sobre esta película y fui a una sesión de casting en una escuela de karate.Fui a mostrar mis habilidades físicas y habían tres tipos chinos sentados al final de esa habitación, en una mesa.Casi como un jurado.Del tipo "Operación Triunfo".La escuela de karate estaba llena de gente y un tipo estaba pavoneándose ante todos.Intentaba asustar a la gente.Estaba dando puñetazos cerca de nosotros.Estaba calentando.Imagina que estás de pie y un tipo se pone cerca de ti y empieza a dar puñetazos hacia tu cara, parando quizás a dos pulgadas de ti.Así que la gente estaba asustada de él.Para mi fortuna, porque estaba bien constituido- en aquella época tenía sobre 92 kilos, ahora sobre 82- me pidieron que hiciese de sparring con él.
Y yo estaba muy cabreado.Él tenía una bocaza, ese pobre tipo, pero lo tumbé delante de todos.Y ahí fue donde recibí el papel.Me hicieron una foto, cogieron mi número de teléfono.Creo que era un servicio de teléfonos, porque no tenía dinero.Sabes, llamas ahí y dejas mensajes.Así que seis meses después me llamaron.E hice la película por sólo, algo así como 250 $, la película entera.Y estuve feliz de estar en esa película, sabes?
Funcionó muy bien.Hicieron un montón de secuelas.
JCVD:Hicieron secuelas de todas mis películas, para ser honesto."Bloodsport 2", "Cyborg 2", "Kickboxer 2", "Timecop 2".Y todas las secuelas eran muy tristes, porque "Bloodsport 2" conmigo habría sido grande.
¿Por qué no acabó en Bloodsport 2?
JCVD:Lo que ocurre cuando tratas con todas esas compañias pequeñas e independientes es que van a bancarrota.Se gastan dinero y no lo devuelven.Así que esas películas se venden sólo por mi nombre y yo estaba creciendo y creciendo en el negocio.En vez de ser listos sobre ello, esos tipos van por el dinero fácil.No son como esos productores en el estudio.No tienen visión.Sólo quieren el dinero.Es como una factoría, sabes.Coges a Van Damme, lo vendes por un precio en el mercado, luego haces la película por menos que eso y luego me envías a Bulgaria, Rumanía, ese tipo de país donde hacen esas películas.De todos modos, así fue mi vida durante un par de años.
Depredador (1987) Depredador.
JCVD:Originalmente estuve en esa, obviamente en la primera.Hicieron un molde de mi cuerpo.Mis pies estaban en el molde del alien.Mis manos estaban en los antebrazos, mi cabeza estaba en el cuello.Movía todo con cables.Era un traje muy inseguro, muy peligroso.No funcionó para nadie.Pusieron aire acondicionado a mi espalda porque hacía mucho calor en México.Así que hicieron otro traje con un tipo más alto en su interior.Así que fui contratado, luego fui cancelado.Pero eso ayudó para "Bloodsport".Es una historia muy divertida, porque cuando conocí a Menahem Golan de Cannon, había oído que yo interpretaba al Depredador y estaba muy excitado por contratarme para "Bloodsport".Eso ayudó un montón.Él no sabía que era un alien.No iba a ver mi cara y mi cuerpo.Pensaba que era un alien con rostro y cuerpo humanos, donde la gente podría reconocerme.
Lo que por supuesto no era el caso.
JCVD:Cierto.¿Pero sabes qué? El estudio me dio un buen dinero y me ayudó a pasar otro año en Los Angeles.
Bloodsport (1988) Frank Dux
JCVD:"Bloodsport" fue buena para mi.Me puso en la cima.Esa película fue mi disparadero al éxito.Pero cuando piensas sobre ello, algunas personas están ensayando durante años.Escuela de actuación, arte dramático, bla, bla bla, lo digo de buena manera.Son actores de teatro.Luego hacen películas y se convierten en exitosos.Así que, yo, comenzé karate a los 11 años.De repente, ponen un guión delante de mi llamado "Bloodsport", de luchas underground.Por cierto, "Bloodsport" comenzó "Mortal Kombat", "Street Fighter", esos videojuegos.Y creo que fue porque mi condición física era muy buena.La película se vendió sobre mis habilidades físicas.Y era algo así como natural en la actuación porque era como un chico sin miedo.Así que lo hice lo mejor que pude.Funcionó bien.Ensayé mi papel durante más de 20 años cuando piensas sobre ello, porque entrené karate durante 20 años y esa película estaba llena de karate que funcionaba.
¿Tomó lecciones de interpretación o fue directo de ser un artista marcial a actuar en películas?
JCVD:No, no tomé lecciones de interpretación, pero jugaba con chicos de mi edad en Bélgica.Jugábamos al "Inspector Gangster".Nos encontrábamos en una habitación.Éramos como “Vale, vas a venir a la habitación, ¿de acuerdo? Vas a hacer de un tipo que viene a hacer un trato, ¿vale? Vas a sentarte ahí y vamos a estar de acuerdo sobre el trato, después nos disparamos los unos a los otros”.Sabes, como jugar.Tenía unos 13, 14 años.Así que el chico entra en la habitación y yo “Oh, hola, ¿cómo estás? ¿Cuál es tu nombre?” y todo eso.Era como un ensayo sin saberlo.
Más tarde en mi carrera, comprendí algo de un buen director llamado Ringo Lam, que me dirigió en "Al Límite del Riesgo", "Salvaje", todas esas películas.Él decía “la actuación no existe” Si comenzamos a actuar, verás al tipo “actuar”.Creo que de verdad hay que ir hacia un personaje.Sólo comprendí eso ahora , en mi último par de películas.Tienes que ir hacia algo e investir tu mente hacía esa persona específica.Tienes que prepararlo; ¿de qué familia vienes? ¿Cómo te comportabas antes de que los hechos de la película sucedan? Tienes que construir algo en tu mente para perder al Jean-Claude Van Damme y convertirte, por ejemplo, en Jack Robideaux ["El Patrullero"].El problema está en que, cuando no tienes guiones muy profundos, cuando interpretas personajes muy simples, sabes, la venganza y esto y lo otro, es muy difícil para un tipo como yo creer en el papel.Así que sólo interpreto al tipo físico, con mis patadas y puñetazos, y sigo la historia.Si me das algo más profundo, un guión mejor y un buen reparto a mi alrededor, entonces podemos hacer un gran trabajo.Como en mi última película, "JCVD"."JCVD" se proyectará en Cannes este año, por primera vez en mi carrera, porque la película fue muy buena, el guión era excelente y también actué en francés, así que hablaba muy rápido y todo.
JCVD (2008) JCVD
JCVD:"JCVD" la película, es una historia sencilla pero grande.Es un tipo que abandona los Estados Unidos, estando cansado de todo ese tipo de películas que hace.Ha estado arrestado muchas veces, estaba conduciendo muy borracho, custodia de niños, ¡suficiente!.Así que lo abandona por Bélgica, Bruselas, para recuperarse.Paso algún tiempo en mi país, con mis padres.Antes de marchar, tengo un agente que intenta darme otro tipo de película, "El Amuleto Púrpura", y ahora estoy en Bélgica y no tengo dinero y mi abogado me llama:”Si no pagas el montón de dinero que me debes, pararé la lucha por la custodia de tu hija.”Así que llamo a mi agente, intentando conseguir cualquier tipo de película.Él dice:”La película está cancelada.Steven Seagal obtuvo el papel y se cortó su coleta”.Es divertido.
Tengo que ir a un banco a recoger un cheque, porque acepto cualquier tipo de película.Así que entro, hay un atraco.Y se vuelve muy serio.No más comedia.No más la vida de una estrella de cine, y me ves asustándome con los rehenes.Uno de los gangsters es fan mío.Y estoy en una situación muy peligrosa, y creen que soy yo.Que soy yo el que comete el atraco.Así que estoy en la tele.Mi firma de abogados desiste, diciendo “Ya no representamos a Jean-Claude Van Damme.Está loco”.Se ve por todas las noticias:CNN, noticiarios franceses y belgas.Y en el banco, empiezas a conocer al auténtico Van Damme.Casi hago una terapia en la pantalla donde sé que voy a morir y me digo a mí mismo y al público lo que ocurrió en mi vida.El sueño de un niño de marchar de Bélgica para triunfar y aquí estoy.No he hecho nada.
Todo lo que quería era convertirme en famoso, pero luego descubrí que no era nada especial.Tenemos una escena especial donde estoy sentado en la sala de rehenes y mi silla está conectada a una cámara en una grúa, y la grúa se eleva por encima del estudio, en la oscuridad arriba.Y después tenemos luz blanca apareciendo.Eso es lo que hace la película.Es una historia muy fuerte.Muy triste, muy divertida, muy de todo.Y creo que es la película donde J.C.V.D. brilla más.Estoy muy contento con esa película.Pero "El Patrullero", otra y otra vez más, tiene mucha acción.Es un tipo de película diferente.Mi base de fans estará muy contenta con esta película- nuevas técnicas, diferentes formas de luchar.Lucho con un tipo joven, Scott Adkins, el cual es muy bueno y muy rápido.Tengo 47 años y el tiene como unos 20 o 25, lo cual es bueno para mi porque tenía algo delante de mi que era muy retador.La película gustará a algunos del público.El público al que le gusta ese tipo de sencilla película patea-culos.Pero "JCVD" mostrará otra cara, otro Yo.Así que esto es genial para mi.
Doble Impacto (1991) Alex y Chad Wagner
JCVD:[Interpretar a gemelos idénticos separados por mucho tiempo] no fue muy difícil, ya que soy bipolar por naturaleza.Realmente soy un tipo que puede ser blanco y negro.No comprendo demasiado lo gris.Y de verdad puedo ir de un tipo de personaje a otro tipo de personaje, y fue muy fácil para mi.Cambiaba de vestuario e interpretaba a los dos gemelos.Pasaba de Chad a Alex dos o tres veces al día.Para mi, "Doble Impacto" fue una película fácil y físicamente estaba en forma.De verdad disfruté cambiar de izquierda a derecha, me hizo sentir que no era vago.Estaba ansioso de pasar de un tipo a otro con la misma cara.
Siente que mostraba su valía al interpretar dos personajes tan diferentes?
JCVD:No.Lo único diferente entre Alex y Chad era la ropa interior de seda.Mr. California, Mr. Silk Underwear.Fue divertido.
Soldado Universal (1992) Luc Deveraux
JCVD:Esa película fue producida por un gran productor, Mario Kassar.Tuve un gran co-protagonista con Dolph Lundgren, en aquel tiempo, cuando estaba en "Rocky".Gran guión.Era la primer película en Estados Unidos de Roland Emmerich, que dirigió "El Patriota", "Stargate", y todas esas grandes películas.Así que eso es todo.Un buen guión, un buen director, un buen reparto, un estreno de estudio y buena distribución detrás de ello.Esa es la diferencia entre JC haciendo esto y JC haciendo lo otro.Es un milagro.Creo que tienes que tener bastante dinero para tener calidad en la pantalla.El diseño de producción es muy importante.Cuando actúas como persona, necesitas tener un gran escenario.Director de fotografía, buen reparto, buen guión y, al final, buena distribución.Si tienes eso- y uno de los secretos de nuestra película fue que estábamos siempre luchando por la distribución antes de hablar de la película.Aprendí eso ya muy tarde en mi carrera.Me perdí un montón de experiencias porque no nací en Estados Unidos, no tuve realmente un agente que luchase por mi del modo que debería haber sido, sin mencionar nombres.En este negocio necesitas un buen equipo de gente protegiéndote y realmente era un solitario sin querer serlo.
Blanco Humano (1993) Riesgo Boudreux
JCVD:Muy temprano en mi carrera, siempre estaba en Asia.Había un director de fotografía de Hong Kong.Su nombre era Peter Pau-ganó un Oscar por “Tigre y Dragón”.Así que conocí a mucho talento chino.Así que cuando me reuní con el delegado de Universal Tom Pollock-Tenía gran relación con él- y le dije “Conozco a un tipo, su nombre es John Woo.Hizo una película llamada “El Asesino”.Y contestó “¿Qué es qué?” Le dije que era un director chino y que me gustaría volar hacia Hong Kong para intentar conseguir a ese tipo en la película.Así que Tom Pollock me dio una fecha de estreno.Y escribimos ese guión en menos de tres meses.Perseguí a John por Hong Kong y pude convencerle para que hiciera una película en los Estados Unidos.Para él, era una nueva experiencia.Así que vino a América.Estoy orgulloso de decir que yo comencé la corriente china, cuando todos esos directores chinos vinieron a Estados Unidos, porque yo realmente abrí la puerta para ellos.Luego por supuesto, la jodí en algunas partes de mi vida personal, pero estoy regresando poco a poco pero fuertemente.
¿Cómo fue trabajar con John Woo, Ringo Lam y Tsui Hark?
JCVD:Es muy difícil, porque John Woo sabe cómo hacer que las personas parezcan héroes.Tsui es como el Steven Spielberg de Asia.Es un director muy bueno y es muy activo.Loco, loco, pero es fantástico.Y Ringo Lam es como el Martin Scorsese de Asia.Un tipo de película muy oscura.Muy orientada a la historia.Super, super realística.Todos esos tipos estaban acostumbrados a hacer películas por 2 millones de dólares.Un presupuesto muy bajo y ruedan películas en Malasia y China.Así que para ellos, para Ringo por ejemplo, era difícil para ellos gastar más de 2 millones de dólares.Son muy buenos.Son diferentes.Así que cuando los comparo con Spielberg y Scorsese no es para compararlos al mismo nivel.Todos somos diferentes en la vida.Pero es más para darte una idea de cómo son.Tsui está más inclinado hacia la fantasía, el tipo de películas de Robert Zemeckis y Steven Spielberg.Así que para mi son todos buenos y son muy amistosos.Estuve en Hong Kong cuando tenía 20 años.Ahora tengo 47.Vi a Hong Kong crecer.Vi a Hong Kong convertirse en lo que es hoy.Y comprendí la filosofía de Asia más que algunas otras personas.
Double Team (1997) Jack Quinn
JCVD-Déjame decirte que en “Double Team” cometí un gran error.No Tsui.No el estudio, que era Columbia.Pero yo no era realmente Jean-Claude Van Damme.No era yo.La película funcionó bien, por cierto.Gastaron dinero en esa película y si yo hubiera sido lo que soy hoy o hace 15 años, esa película tendría la oportunidad de ser un superéxito.Tsui esta listo.Todo estaba bien, todas las herramientas estaban ahí.El casting estaba ahí.Luego Van Damme la jodió.
¿A qué se refiere a que no era usted mismo?
JCVD:No era el tipo de hoy.Era menos responsable.Estaba en un divorcio.Sabes, cosas así.Soy muy sensible y a veces, cuando tienes esos obstáculos en la vida, pueden desestabilizar la forma de ser que tenemos normalmente.
Echando un vistazo hacia todas sus películas, ¿Cuáles diría que son sus favoritas?
JCVD:"Bloodsport" es una gran película."Timecop", "Soldado Universal", "JCVD".Me gusta "El Patrullero" porque la acción está guay.Isaac Florentine, el director, es un buen director para una película de acción."Soldado de Fortuna" fue una gran película.Debería haber sido hecha por un estudio, debería haber tenido otro final.Todas mis películas estuvieron bien, porque fueron un tipo diferente de experiencia de pasar de una dirección a otra.Una cosa difícil, porque comencé a hacer películas de acción a los 25 años.Ahora tengo 47 y todavía pateo como una mula y soy tan flexible como antes.Y estoy muy afortunado por esas compañías y para mi que aún esté haciendo ese tipo de películas.Muy internacionales.Todos comprenden un tortazo en la cara.En Japón, Bélgica o América, un puñetazo es un puñetazo.La Comedia será diferente en Europa, América o en Japón, así que mis películas son muy internacionales.Y no soy una estrella de cine.Soy un nombre.Van Damme es como Levi’s.Me voy de vacaciones y donde quiera que vaya la gente me quiere por mi nombre, no por mis películas.
Uno no es quién para dictar qué es bueno o qué es malo en esto del cine.Si usted disfruta de cosas como Transformers, la saga Crepúsculo o lo que perpetran esos directores "visionarios" que a servidor le producen lo peor que puede pasar a una película, la indiferencia, no seré yo quien menosprecie sus gustos.De ser así, me temo que me quedaría más sólo que la una a la hora de ir al cine.Lo que ya me hace arquear las cejas cual Jack Nicholson es cuando ya me dicen que ejemplos como los anteriormente descritos son las mejores películas de la historia, que Uwe Boll es el peor director de la historia, que pseudoactrices como Megan Fox "se salen" o que los blockbusters y cintas destinadas a amasar millones es lo que de verdad y únicamente interesa a la gente...y que si recaudan tanto dinero será porque son buenas.Afirmaciones hechas quizás por juventud y no empezar a explorar la historia del cine, por crecer acomodados en determinado tipo de cine y apenas salir de ahí o simplemente por ignorancia, dicho esto sin sentido peyorativo alguno.Yo mismo cuando era más joven tenía esos pensamientos y expresaba opiniones dogmáticas contra el Dr. Boll, Jean-Luc Godard, el Woody Allen a partir de Annie Hall y, atención, Jean Renoir.El ir explorando el cine gracias al DVD e Internet y la madurez que proporciona la edad te va desmontando dogmas:Yo mismo pensaba que Boll era lo peor tras ver House of the Dead (y sin saber quién era el buen doctor hasta que busqué por google en el cibercafé) hasta que vas descubriendo a señores entrañables, chapuceros y divertidos como John Liu, Hal P. Warren o Bruno Mattei y piensas que, aunque muchas de sus películas sean ciertamente risibles, está lejos de ser "lo peor".Y En El Nombre del Rey y parte de Postal son bastante reivindicables como exploit de los Anillos y como sátira respectivamente.Godard era para mi un tipo aburrido y sobrevalorado por los gafapastas tras ver Al Final de la Escapada y Banda Aparte cuando tenía 15 años (menos mal que no llegué a explorar su etapa Dziga Vertov) hasta que pasó una buena parcela de tiempo, me llevé varias de sus películas de la biblioteca y ahora puedo decir que me lo paso bomba con Week End, Detective o, qué diablos, su King Lear que rodó para la Cannon.De Renoir mismo caso que Godard, esta vez con La Regla del Juego...y años después inclino mi cabeza ante El Río y La Comida Sobre la Hierba sin problemas.De Woody sigo pensando que su última década es decididamente lamentable y que varias de sus películas noventeras y ochenteras me producen bostezos.Sin embargo, no hace mucho me dió por darle otra oportunidad a Manhattan...y se produjo el milagro, lo que quiere decir que quizás me anime a dar otras oportunidades a otros títulos suyos.Podría seguir contando casos como los de Bergman, Tarkovsky o Pasolini, pero no.Quiero decir con esto que es necesario abandonar posibles prejuicios a la hora de abordar el cine y no ser tan cerrados de mente.Si disfruta de, pongamos por caso, Transformers y El Manantial de la Doncella, estupendo.Disfrutemos de cada una a su manera.Si sólo se limita a Michael Bay y compañía y se niega a explorar 115 años del invento de los Lumiére...me parece a mi que por ahí vamos mal.Pequeño error que la mayoría de lectores no comete a juzgar por la variedad de contenidos que visitan del Terrario.Aunque lo dicho anteriormente lo explicó Roger Ebert de maravilla.
Y una de las ventajas que tiene el sentir curiosidad por la historia del cine es poder explorar otras épocas donde no se bombardeaba al público con caras campañas de márketing ni las columnas de cotilleos estaban protagonizadas por jennys de polígono de usar y tirar, sino por gente como Greta Garbo, Charlie Chaplin o la estrella que nos ocupa y que ya apareció más veces por aquí.Cada vez que salía en la pantalla era imposible no fijarse en otra cosa aunque el suyo fuera un papel muy secundario.Se convirtió en mito del celuloide cuando ya llevaba muchos años retirada y olvidada.Al menos vivió para verlo.Y gracias a su inteligencia y su conocimiento de Hollywood al vivir los Roaring Twenties allí, se recicló en cronista de su época escribiendo artículos para revistas especializadas.Su Lulú en Hollywood se convirtió en libro imprescindible para conocer de primera mano la historia del cine...y hace poco se dió a conocer que, antes de morir, dió instrucciones a la George Eastman House de Rochester de que abriesen sus diarios y los dieran a conocer al público 25 años después de su muerte.Eso ocurrió en 1985 y en estos momentos ya se están leyendo por parte de los responsables del lugar.Muy probablemente acaben publicándose en forma de libro sus opiniones de personalidades como Greta Garbo, Marlene Dietrich, Bogart o sus propias películas.Al igual que gente como Miles Davis o Marlon Brando, Louise Brooks es de esos personajes que, cuanto más te gusta, más ganas tienes de indagar sobre ellos.Confiemos que en este país nuestro acaben por publicarse sus diarios y, por qué no, se reedite su Lulu en Hollywood.
Y del mismo modo que aquí se comentan las películas de Werner Herzog y Van Damme con el mismo respeto, naturalmente comentaré en un futuro no muy lejano más cintas de la Brooks.
Si Kenneth Anger se decide a sacar uno de estos días la tercera entrega de Hollywood Babilonia lo más probable es que dedique un capítulo aparte a la muerte por sobredosis más celebre de los años 80...aunque ya la despachase con pocas líneas en la segunda parte de las andanzas más truculentas de la ciudad de las estrellas.Como apuntaba Peter Biskind en el grandioso Moteros Tranquilos Toros Salvajes, la muerte de John Belushi acabó por echar el cierre a una época de excesos con todo tipo de drogas en Hollywood.Gente como Paul Schrader o Robin Williams (con el que compartió más de una raya) se dieron cuenta de que "el juego se había acabado" y de que la muerte de Belushi fue una señal de advertencia para aquellos que aún "vivían en el cuelgue".La mala actuación policial a la hora de investigar la muerte hasta el punto de no recoger las numerosas drogas que aún quedaban en la habitación del Chateau Marmont y dejando libre a las pocas horas de su detención a Cathy Smith, una camello de poca monta que administró a Belushi la dosis letal de speedball que finiquitaría al orondo cómico, provocó que la familia de Belushi se pusiera en contacto con Bob Woodward.Poca broma a la hora de hablar del periodista más importante de la historia de USA junto con su colega Carl Bernstein tras noquear al presidente Nixon a costa del Watergate.Fue la cuñada de John quien pidió a Woodward que investigase por su cuenta las circunstancias de la muerte.Así, Woodward comenzó a entrevistar entre Nueva York y Los Angeles a familiares y amigos de Belushi.Entre estos últimos, nombres como Dan Aykroyd, Steven Spielberg, Carrie Fisher, John Landis, Robin Williams o Jack Nicholson (Robert De Niro, compañero de farras regadas por coca y una de las últimas personas que vió con vida a Belushi se negó a ser entrevistado).Pero también consultó a doctores, policías, camellos, camareros y diversa documentación como recetas médicas, informes policiales, correspondencia y demás para escribir el libro que nos ocupa.Buena parte de los familiares y amigos del finado protestaron por la imagen de adicto a las drogas sin control que retrataba en libro en lugar de destacar sus aspectos más positivos.
Hay que advertir que aquel que quiera conocer al Belushi cómico, mejor que busque sus actuaciones en Saturday Night Live o pille el DVD de Desmadre a la Americana.Porque si bien es cierto que el libro describe los gags que le hicieron famoso, esto es básicamente la triste historia de un adicto sin control a las drogas que irremediablemente va a peor avanzando un peldaño más de camino al infierno más absoluto.Y también es la triste historia de Judy Belushi, su mujer desde los tiempos en que era todo un desconocido en Chicago y que siempre estuvo a su lado intentando apartar del mal camino a su marido excepto en los días finales.Todo un recorrido de anécdotas en las que en este post nos centraremos básicamente en su corta carrera en el cine y en donde contemplamos a Belushi como robaescenas consumado en el teatro cómico de Chicago y Nueva York hasta su fichaje por Saturday Night Live, que poco a poco comenzaba a arrasar en audiencia al mismo tiempo que el reparto y equipo arrasaban toda la coca posible a su paso (sobre todo Chevy Chase, primera gran estrella del programa) con tal de mantener el vertiginoso ritmo de trabajo.Tras la marcha de Chase, Belushi no tarda en hacerse el amo del show, donde en una ocasión estaba tan drogado que el médico del plató dictaminó que si salía a escena en ese estado había un 50 % de posibilidades de que muriera en antena.El productor Lorne Michaels se arriesgó y nada pasó, aunque era evidente el mal estado de John aquella noche.El caso es que con sketches como el del samurái, actuaciones musicales vestido de abeja (gag que odiaba) y sus imitaciones de Joe Cocker, Elizabeth Taylor, el Capitán Kirk o Henry Kissinger no tardaría en irse a Hollywood, donde empieza con mal pie en el western dirigido por Jack Nicholson Camino del Sur, en el que su papel es recortado sensiblemente en la sala de montaje y es pagado en calderilla.Un muy encocado Belushi juraría en una de sus salidas nocturnas romper la cara a Nicholson por tratarlo como a un novato.La cosa no pasó a más (alguna que otra vez fue a casa de Jack para pedirle consejos sobre porcentajes sobre los beneficios de una película) y pronto lograría triunfar.
Al poco de estrenarse Desmadre a la Americana de John Landis, los universitarios de todo USA se enfrascaban en guerras de comida o celebraban fiestas "toga" en honor a Bluto Blutarsky, el personaje bestia que elevó a la categoría de mito a Belushi y gracias al cual la cinta en cuestión fue una de las comedias más taquilleras de la historia del cine.El álbum de los personajes de SNL y creación suya y de su íntimo amigo Dan Aykroyd, los Blues Brothers, fue número 1 en ventas.Y SNL lideraba las audiencias.Belushi era grande.Como lo iban siendo sus fiestas donde aspiraba con asustadora celeridad lineas enteras de coca a lo largo de un espejo.A pesar de ser conocido por la fisicidad de su comedia, Belushi quiso probar fortuna con un papel alejado de lo habitual en Old Boyfriends, encarnando a uno de los novios de la psiquiatra encarnada por Talia Shire.La cinta fue vista y no vista en las carteleras mientras Spielberg daba los últimos toques en la postproducción a una comedia loca sobre la paranoia que reinaba en USA con el ataque a Pearl Harbour en donde logró los servicios de Aykroyd & Belushi.1941 fue un rodaje complicado donde al bueno de Steven le dieron todo el dinero del mundo para gastar y en el que buena parte del equipo técnico y artístico "aliviaba tensiones" con drogas.Sobre todo Belushi y su compañero de reparto Treat Williams.Incluso Spielberg tuvo que llamarle la atención por sus tardanzas habituales en el set de rodaje.El día del estreno Spielberg no se presentó y se escaqueó a Hawai, convencido de que la cara farsa iba a ser un fiasco.Acertó.
Y tras el despilfarro de dinero Spielbergiano, Aykroyd & Belushi abandonaron SNL para meterse en otro fregado no menos caro:la adaptación al cine de las andanzas de Jolliet Jake y Elwood Blues en The Blues Brothers (Granujas a Todo Ritmo en este país nuestro).El bueno de John Landis se fundió gran parte del presupuesto en espectaculares persecuciones y el rodaje se retrasó lo suyo.Parte de estos retrasos tuvieron que ver con las adicciones de John, al que Landis acudió a ver a su roulotte hecho un basilisco.El cuadro de basura, drogas y el estado abotargado de Belushi bastaron para que Landis tirase por el retrete la cocaína de su estrella, que se volvió iracunda contra el esmirriado director.Bastó un puñetazo de Landis para poner en su sitio a John, pronto arrepentido de su conducta.El presupuesto llegó a casi 30 millones de dólares (una fortuna para la época) y las críticas fueron demoledoras.No fue un fracaso económico pero se esperó mucho más de la película, aunque con las ventas en VHS y DVD y pases televisivos se convirtió en un éxito más apreciado en años venideros.Para que Belushi estuviera en buen estado para la agotadora gira de la Blues Brothers Band se contrató a un "guardaespaldas" especializado en proteger a estrellas del rock de las tentaciones de rayas y papelinas, Smokey Wendell, todo un experto en requisar la droga que los camellos iban dejando a John, bien sea en retretes o en sobrecillos.Belushi se desesperó, pero estuvo sobrio e incluso dió un discurso anti-cocaína a los miembros de la banda antes de empezar los conciertos, saldados con éxito.
Con todo, Belushi deseaba fervientemente alejarse del personaje de Bluto y para su siguiente película apostaría por el género de la comedia romántica siendo emparejado con Blair Brown para el remedo del cine de Spencer Tracy y Katharine Hepburn Continental Divide.El director era resultón, Michael Apted, que sustituía a un Spielberg que había especulado con dirigirla pero que se limitó a ser productor ejecutivo.El guión de un emergente Lawrence Kasdan prometía mucho sobre el papel.Pero cuando llegó el momento de rodar, no había química entre Brown y un Belushi al que el campeón de karate Bill "Superfoot" Wallace había logrado hacer perder kilitos por aquello de ser creíble como galán.La taquilla fue por debajo de lo esperado.Peor fueron las cosas en su reencuentro con Dan Aykroyd Mis Locos Vecinos.Describir el infierno de ese rodaje llevaría mucho tiempo y seguramente lo haré en cuanto me haga con la cinta en cuestión.Sólo decir que un Belushi cada vez más enfarlopado y enajenado se pasaba el rodaje discutiendo con el director John G. Avildsen ("chupapollas de mierda" fue lo más suave que le dijo en una conversación telefónica) y que, en plena fiebre punk en Los Angeles y obsesionado por esa música, se empeño en que en los créditos finales de la película se incluyese una canción bestia del grupo Fear.El numerito de Belushi en el despacho del director musical de Columbia cuando le dijo que eso no era posible fue de los que hacen época.Tiempos aquellos en que tuvo a un conductor de limusina llevándolo las 24 horas del día de tugurio en tugurio sin permitirle dormir ni comer, dándole eso sí unas gafas de sol como única recompensa.Mis Locos Vecinos fue salvada como buenamente se pudo gracias al presidente de Columbia Frank Price, cuya estrategia de "recaudarlo todo lo que podamos el primer finde antes de que la gente vaya diciendo por ahí lo mala que es la peli" sigue siendo admirada por aquellos que sobrevivieron al rodaje y postproducción.
Para cuando Belushi recibió el guión de Sweet Deception, una comedia ambientada en una competición de vinos en Nueva York que homenajeaba a Con la Muerte en los Talones, ya estaba pisando el acelerador a tope.Cada vez con peor reputación por Hollywood con su actitud agresiva hacia los mandamases de los estudios en reuniones y cenas varias, logró convencer a la Paramount de la viabilidad de Sweet Deception.Eso sí, había que pulir bastante el guión.Y Belushi creyó que lo tendría listo en poco tiempo con la ayuda del guionista de SNL y ocasional actor Don Novello.Visitando viñedos en la zona de Napa para documentarse y retirándose al Chateau Marmont para la reescritura, Noble Rot (que así se retituló el guión) sería un proyecto controlado enteramente por Belushi sin interferencias de un Hollywood del que empezaba a estar harto.Pero California era un lugar peligroso para la salud de John con las múltiples tentaciones que se ofrecen a las estrellas.Pasando más tiempo en la Mansión Playboy y en las discotecas de moda que delante de la maquina de escribir, Belushi vivió en el cuelgue durante los comienzos de 1982.Paramount echó pestes del guión de Noble Rot (pueden leerlo aquí si les apetece; dicen que no es tan malo aunque necesitaba alguna que otra reescritura) y pidió a Belushi que rodase una comedieta basada en un popular libro de educación sexual, The Joy of Sex. que supondría el debut en la dirección de, horror, Penny Marshall.El cómico echa pestes del guión pero parece que finalmente acabará aceptando.
Pero el 1 de Marzo es cuando conoce a Cathy Smith y la tentación de la heroína.Atraído por la droga, pide a Smith que le inyecte su primera dosis de speedball.Hecho una porquería, sus últimos días los dedicó a pasar el tiempo "subido al caballo" con tan malas compañías y a meterse picos en los lavabos de las discotecas.La noche del 4 al 5 de Marzo de 1982, en el bungalow número 3 del Marmont, aparecen Robert De Niro y Robin Williams por separado para saludar a su amigo y esnifar unas rayas con él.A ambos les da muy mal rollo Smith.La camello inyecta una dosis de speedball a Belushi y éste se va a la cama.Allí empieza a sentir frío, por lo que pide a Smith que le arrope.Smith toma un vaso de leche y escribe una carta a un amigo mientras oye ruidos extraños procedentes de Belushi.Antes de abandonar la habitación, comprueba a ver cómo se encuentra John.Está roncando.Se marchó de allí a las 10 y cuarto de la mañana.Bill "Superfoot" Wallace fue el primero que encontró el cadaver de Belushi.El día anterior, Dan Aykroyd (quien acababa de escribir los guiones de Los Cazafantasmas y Espías Como Nosotros pensando en rodarlos con Belushi) había planeado hacer un vuelo a California para sacar por las malas a su amigo.Demasiado tarde.
Quien desée leer más sobre sus orígenes en el teatro, el proyecto con Louis Malle que rodaría con Dan Aykroyd, lo poco que tragaba a Chevy Chase hasta que hicieron las paces y aspectos más positivos de su personalidad, lo tienen todo en Como una Moto.La vida galopante de John Belushi, que contó con una adaptación al cine inédita en España que uno sepa y que servidor pudo echar un ojo.Inenarrable bodrio donde el fantasma de Belushi es acompañado por un ángel guardian de look latino recorriendo los highlights de su vida mientras un Bob Woodward interpretado por el añorado J.T. Walsh entrevista a la gente clave en su vida.Situaciones surrealistas y dignas de un Miedo y Asco en Las Vegas de cuarta fila que tiene su colofón en un "breath for me, Woodward" que le suelta Belushi a Bob justo antes de morir.Un justo fracaso en taquilla por el que el actor que encarnó a Belushi, Michael Chiklis (!), pidió perdón al hermanísimo James Belushi cuando se lo encontró en un bar.Le aceptó las disculpas.Hay planes para un biopic producido por Todd Phillips mientras escribo estas lineas.
Nota: Texto supervisado, corregido y ampliado aquí.
Cuando en 1994 se anunció la publicación de las memorias de un personaje famoso por no conceder apenas entrevistas y que despreciaba abiertamente a la prensa como era Marlon Brando los cotillas, periodistas del cuore más basureros y otras aves de rapiña empezaron a frotarse las manos pensando en los escándalos que contaría de su vida privada, sobre todo de sus famosos problemas con sus mujeres e hijos.Para disgusto de este tipo de gente el orondo divo les dio un corte de mangas cuando en el prólogo el escritor Robert Lindsey (que entrevistó a Brando durante días para trasladar en papel en forma de relato sus palabras) cuenta que Brando aceptó hablar de todos los temas que éste le propusiese excepto de mujeres e hijos (que aparecen casi de pasada en algún que otro pasaje).Para alegría de los aficionados al cine, Brando tuvo a bien contar sus experiencias en los platós, aunque Lindsey nos confía que el actor era reacio a esta idea (“las películas, decía una y otra vez, eran el aspecto menos importante de su vida”).
¿Por qué Brando tuvo a bien contar sus vivencias?Él mismo aclara que hace estas memoriaspordinero (no cuenta que en esa época estaba arruinado después de pagar abogados a su hijo Christian, que había asesinado al novio de su hermana Cheyenne) y que gracias a las ventas del libro otros autores podrán publicar sus libros en la editorial.Pero no se preocupen, que Las Canciones que mi Madre me Enseñó es un libro jugoso en anécdotas y que permite conocer mejor al actor más grande de la historia.Que comienza con una infancia muy triste en Omaha, Nebraska, con un padre violento y alcohólico que hacía la vida imposible a su madre, también alcohólica, y hermanas.De ahí pasamos a su estancia en una academia militar donde sentía un gran desprecio por la autoridad y armaría de las suyas enterrando la campana que servía para despertar a los cadetes.Allí será donde leería por primera vez sobreTahití.Para ganarse la vida, pensó que podría ser actor y a tal fin fue al famoso Actor’s Studio neoyorkino donde fue formado por Stella Adler, la cual es recordada con grandes palabras por parte de Brando, no así Lee Strasberg, que le merecía poco respeto.Tras foguearse en unas cuantas obras en Broadway llega el encuentro con Elia Kazan y Tennessee Williams, al que conoció en su casa y le arregló un problema con su lavabo.Y de paso consiguió el papel de Stanley Kowalski en Un Tranvía Llamado Deseo.
El éxito de público y crítica es arrollador y Hollywood (“la Meca de la avaricia, la falsedad, la codicia, la estupidez y el mal gusto, pero si actúas en una película durante tres meses al año puedes hacer lo que te plazca durante el resto del año”) llama a la puerta de Brando, que rueda su primera película, Hombres, a las órdenes de Fred Zinnemann.Elia Kazan lo llama de nuevo para actuar en la adaptación al cine de Tranvía y sobra decir que ahí comienza el “mito Brando”.El bueno de Marlon nos confía que lo positivo de la fama es el dinero, pero aparte de eso tuvo pocas satisfacciones por ser famoso.También nos cuenta sus aventuras sexuales con desconocidas, fanáticas enfermas o famosas como Marilyn Monroe, de la que era buen amigo y afirma que fue de las últimas personas que habló con ella poco antes de su muerte (Brando creyó que fue asesinada, pues la veía animada).Con Vivien Leigh no quiso acostarse por respeto a su marido Laurence Olivier y con Jean Peters (compañera de reparto en Viva Zapata) no pudo burlar las medidas de seguridad que su amante Howard Hughes montó alrededor de ella.
Los éxitos como Salvaje (“creo que no envejeció bien”) o Julio César se suceden hasta llegar a La Ley del Silencio, a la que dedica casi un capítulo entero y rememora cómo fue el rodaje de la famosa conversación en el coche, improvisada por Rod Steiger y Brando.Tras varias nominaciones, por fin gana el Oscar y tras dudar, acepta ir a la gala.Desde entonces, cambió de opinión respecto de los premios y no recogió ningún otro, despreciando a la Acdemia y el tinglado de los Oscars.Tras unos esplendorosos años cincuenta, la taquilla le da la espalda en los 60, empezando por la única película que dirigió (previo ofrecimiento a Stanley Kubrick, Elia Kazan y Sidney Lumet), El Rostro Impenetrable, una de sus cintas favoritas, en cuyo rodaje se lo pasó en grande acostándose con multitud de féminas y de cuyo montaje se desentendió.Sobre Rebelión a Bordo afirma que la mayoría de historias que se dijeron de que por su culpa el presupuesto aumentó y que despidió a Carol Reed son mentira.Al menos el fiasco le permitió descubrir Tahití y, sobre todo, la isla de Tetiaroa, donde alejado a Hollywood encontraría momentos de paz y conseguiría disfrutar por fin de la vida.No es de extrañar que en 1966 se convirtiera en su propietario y que sólo saliera de ella para conseguir dinero actuando en películas de mayor o menor calidad.Como Dos Seductores (“la única en la que me sentía feliz de levantarme para ir a rodar”) o Morituri, donde disfrutó de lo lindo con David Niven y Yul Brynner respectivamente.
Poco disfrutó en cambio de títulos como Candy, La Noche del Día Siguiente y, sobre todo, La Condesa de Hong Kong (sus conflictos con Charlot los conté aquí).Chaplin no fue el único con el que Brando tuvo problemas: Darryl F. Zanuck(“parecía Bugs Bunny; sus dientes aparecían tres segundos antes que su cara”), al que puso a caldo en un restaurante por tratar mal a su hijo; Richard Burton, con el que casi se lía a tortazos en un barco tras unos comentarios racistas en estado etílico sobre los hijos de Brando; Glenn Ford, al que acusa de ególatra o Euzhan Palcy (“una testaruda neófita”), directora de Una Árida Estación Blanca pertenecen a la lista negra de Brando.De haber publicado sus memorias años después, sin duda habría incluido en su lista a Val Kilmer (ya hablaremos de sus divismos de pacotilla en La Isla del Dr. Moreau otro día), Frank Oz (sus peleas en el rodaje de The Score son leyenda) o Tony Kaye, director de American History X que filmó clases de interpretación de Brando que el actor tenía intención de vender por Internet y al que despidió en pleno rodaje por explotar el sufrimiento de una de sus alumnas filmando en primer plano sus lágrimas.
Volviendo al libro, comentar que la buena gente también hace acto de presencia, como la ya mencionada Marilyn, Karl Malden, Duke Wagner (profesor de interpretación en la Academia Militar que dio sus primeras palabras de ánimo a Brando), Louis Calhern (Julio César), Jean Simmons , Michael Winner (director de Los Últimos Juegos Prohibidos) Wally Cox (su amigo más íntimo) o el psiquiatra G.L. Harrington, que le ayudó a superar sus traumas con su padre.Como en el caso anterior de “detestados”, si hubiera narrado sus vivencias años después habría incluido en su lista de amigos a Johnny Depp, Sean Penn (fue invitado estrella en su boda con Robin Wright) o Michael Jackson.También dedica buenas palabras para Elia Kazan, del que afirma que siempre estará en deuda con él pese a hacer lo que hizo en la Caza de Brujas.Con Gillo Pontecorvo mantuvo un tira y afloja durante el rodaje de Queimada en Cartagena, Colombia, en condiciones infrahumanas, pero afirma que fue su mejor director junto con Kazan y Bertolucci.De esta película también afirma que realizó su mejor interpretación.
A principios de los 70 recibe el manuscrito de Mario Puzo que atendía por título El Padrino, con la esperanza de que acepte el papel de Vito Corleone.En un principio no se muestra interesado pero la idea de interpretar a un jefe de la mafia le atrae.Se maquilló, se metió kleenex en la boca y convenció a los reticentes ejecutivos de Paramount.El resto es historia del cine y gana su segundo Oscar.Lo que ocurrió en la ceremonia ya es sobradamente conocido y dudo que en estos tiempos que corren se atreva otro actor a hacer el corte de mangas de Brando a la Academia.Cómo no, los indios y otras minorías tienen espacio de sobra en el libro con Brando participando en manifestaciones y juntándose con personajes como J.F.K (ambos se lanzaban pullitas sobre sus kilitos de más), Martin Luther King, Indhira Gandhi o el escritor James Baldwin.
Tras el triunfo de El Padrino llega El último Tango en París, que da pie a la hilarante anécdota de cómo en una escena de desnudo frontal, el pene de Brando se encogió hasta tener tamaño de cacahuete y los técnicos tuvieron que esperar horas para ver si volvía a un estado normal, sin éxito.La escena no se utilizó.La experiencia de Bertolucci y Maria Schneider acabó por desgastarle al basar sus diálogos en aspectos de su vida y jura que no volverá a vaciarse emocionalmente para otra película.A partir de ahí usará la famosa táctica de cobrar millonadas por pocos días de trabajo siempre que necesite dinero.Francis Coppola le pide interpretar al Coronel Kurtz en Apocalypse Now.Brando considera espantoso el guión y se va a Filipinas a instalarse en una caseta para reescribir el guión.El resto, y su cabeza rapada al cero, también es historia del cine.También intentaría salvar de la hoguera Cristóbal Colón:El Descubrimiento reescribiendo el personaje de Torquemada y convirtiendo a Colón en poco menos que un asesino de indios, pero el productor Alexander Salkind veta el guión.Brando hará la peor actuación de su carrera, cobrando eso sí cinco millones de dólares por cuatro días hablando entre dientes.
Todo eso y muchas más reflexiones sobre la vida, consejos para actores u opiniones sobre temas político-sociales de todo tipo se pueden encontrar en sus memorias, de las que Brando declara al final del libro que son su “declaración de libertad” y asegurando que a los 70 años se divierte más que nunca.Pocos motivos para la diversión tendría al año siguiente, cuando su hija Cheyenne se suicidó.Depresiones, la venta de su isla, películas horrendas con alguna excepción, visitas a la nevera (“siempre estuvo ahí en mis momentos más difíciles”), estancias en el rancho Neverland y problemas de salud fueron lo habitual en los años sucesivos hasta su muerte en 2004.Sus cenizas, junto con las de Wally Cox, fueron esparcidas por el Valle de la Muerte y por Tahití.
"No soy Julia Roberts y podía haberlo sido"-Sean Young.
Pues sí amigos, con esta contundente frase se refiere la buena de Young a que podía haber sido toda una megaestrella a día de hoy con la facultad de poder elegir proyectos suculentos y cobrar millonadas por ello.Pero dos cosas se pusieron por en medio:la mala suerte que la acompañó desde que se hizo famosa y su carácter "dulce y encantador" que acojonó a cuantos cineastas, actores, jefazos de estudio y demás personal de Hollywood se cruzaron en su camino.Prepárense para leer lo que han dado de sí los 27 años que lleva Sean en Hollywood desde que con veintipocos años llamó la atención de un Ridley Scott que andaba buscando la actriz perfecta para dar la réplica (je je) a Harrison Ford en una cinta de ciencia ficción de alto presupuesto que tenía de título provisional Dangerous Days.Título que bien podría ponerse a una biografía de la homenajeada.
En Louisville, Kentucky, en Noviembre de 1959 uno podía encontrarse en un gimnasio cualquiera o corriendo por las calles a un joven boxeador negro llamado Casio Arcilla preparándose para irse a las olimpiadas de Roma...o estar en la sala de partos de un hospital cualquiera de la ciudad para contemplar el nacimiento de Sean Mary Young, una hermosa niña morena que con pocos añitos ya le interesaban cosas como la danza, por lo que estudió con una importante compañía de Nueva York y ejercía de modelo en sus ratos libres.Seguramente fue durante una sesión fotográfica que se dió cuenta de su innegable fotogenia y que bien podría dedicarse al mundo de la actuación.Así que cogió las maletas y de la costa Este se trasladó a la costa Oeste sin más armas que su talento y su genio, dispuesta a triunfar en la ciudad de los sueños y las más tenebrosas pesadillas, como ya deberían saber.
Tras un par de papelitos y ser rechazada por Spielberg para el papel de Marion Ravenwood a causa de su juventud en En Busca del Arca Perdida, logró su sueño:tener un papel importante en una película de prestigio.Dangerous Days sería rebautizada como Blade Runner y el resto es historia del cine.Quien la haya visto seguro que quedó impresionado por la belleza y la actuación de Young, sobre todo cuando Harry Ford le cuenta su verdadera naturaleza con el Memories of Green de Vangelis de fondo y en la famosa escena de amor entre Ford y Young.Los fans onanistas de la actriz que sepan que en el imprescindible documental Dangerous Days que viene en la edición especial en DVD se incluyen outtakes de esta legendaria escena en las que Young mostraba sus senos.Según confesó Young a Paul M. Sammon, el autor de Future Noir:The Making Of Blade Runner, ésta es su película predilecta.Durante el complicado rodaje no hizo muy buenas migas con su compañero de reparto, quien en posteriores entrevistas confesaba que en toda su carrera sólo tuvo problemas con una actriz.Nunca citó el nombre de esa actriz, pero todo el mundo sabía a quién se refería.Aunque en su momento no funcionase en taquilla, pronto se convirtió en película de culto y más tarde en el clásico que es hoy.En Hollywood tomaron nota de Young y pasaron por alto sus problemas con Ford, pensando que debió ser su inexperiencia y juventud la que causó sus conflictos.
Tras el clásico de ciencia ficción, llegaron otros dos proyectos de cine fantástico a manos de Sean y que prometían mucho:uno, y el más importante, la adaptación de la novela de Frank HerbertDune, que acabó por dirigir David Lynch tras "traspasarle" el proyecto Scott (casualidades tiene la vida).Allí interpretaba a Chiani, el interés amoroso de Kyle MacLachlan/Paul Atreides.El papel no era muy jugoso que digamos (seguramente cayeron muchas de sus escenas en el montaje final, que de 4 horas pasó a dos) y la película fue un sonoro batacazo comercial.El siguiente proyecto se trataba de una fantasía para los críos titulada Baby, el Secreto de la Leyenda Perdida, que co-protagonizó con el Gran Héroe AmericanoWilliam Katt.Aquí comenzaron los legendarios problemas de Sean con su mal carácter, puesto que no congenió nada con Katt y, como consecuencia, se dedicó durante el rodaje a quitarle su silla plegable justo cuando se disponía a sentarse.Así todos los días.Otro fracaso en taquilla del que se recuperó con No Hay Salida, al lado de un por aquel entonces emergente Kevin Costner y que fue todo un éxito sorpresa.
Quizás con un buen éxito se le aplacarían sus ánimos, pensaban en la Meca del Cine.Pues no.Sus dos siguientes películas y lo que pasó entre sus focos marcaron el resto de su carrera.Oliver Stone la fichó para Wall Street pero tuvo una buena dosis de broncas en el rodaje hasta el punto de vengarse en la sala de montaje acortando sensiblemente su papel.Mucho peor le fue con el díscolo de la familia Estévez.El bueno de Charlie Sheen, harto de la actriz, le pegó un cartel a la espalda que rezaba:"Soy una p...".Esta anécdota es de las míticas e imprescindibles en todo buen libro de cotilleos sobre Hollywood que se precie.
Bastante más mítica y dañina fue su relación con James Woods durante el rodaje de Impulso Sensual.Ambos actores intimaron en el set mientras Woods estaba ennoviado con su pareja de aquel entonces Sarah Owen.Lo que pasó después es bastante confuso.Lo único cierto es que la pareja Woods-Owen denunció a Sean por acoso.Entre otras lindezas, Woods la acusó de dejar una muñeca rota en el portal de su casa y dejar mensajes amenazadores en su contestador automático.Young negó los hechos y llamó de todo menos guapo a Woods.Todo se resolvió con un acuerdo económico antes de llegar a un mediático juicio.Pero el daño ya estaba hecho y los cotillas, revistas, programas del corazón y demás aves coprófagas hicieron su Agosto con los pormenores del caso.La opinión pública dictó sentencia:"Sean Young está como un cencerro"
Aún así, la actriz guardaba tres ases en la manga: tres papeles que callarían bocas, la darían prestigio y cimentarían su estatus de estrella.El primero fue en Delitos y Faltas de Woody Allen, señor al que no tengo yo mucho aprecio pero qué duda cabe que participar en sus películas supone prestigio para un actor.Pues bien, Allen cortó su papel en la sala de montaje.Si tendría algo que ver el mal café de la actriz o se debió simplemente a una decisión artística es algo que sólo sabe el de Manhattan.El segundo papel era el de la película-evento de la temporada, ni más ni menos que Batman, con Tim Burton al frente.El personaje de Vicki Vale era de Sean...hasta que en un rato libre del rodaje se cayó de su caballo en los alrededores del estudio Shepperton frácturándose la clavícula.Kim Basinger fue su sustituta y sobra decir que Batman fue un taquillazo descomunal.El tercer papel era el de Suspiros Mahoney en la muy infravalorada adaptación de Dick Tracy realizada por Warren Beatty.Como muchos se temían no congenió con Beatty y fue despedida por "diferencias creativas".Las malas lenguas dicen que se negó a pasar por la cama del Don Juán por excelencia y que eso influyó mucho en su despido (al final Madonna se hizo con el papel y la cama).Y así se fue por el retrete su estrellato.
Encima, siguió teniendo problemas de todo tipo con estrellas como Nicolas Cage en Pájaros de Fuego o Michael Caine en Seducción Peligrosa.Los de los cada vez más devaluados premios Razzies se acordaron de ella por su doble papel en Bésame Antes de Morir.Y el remate definitivo llegó cuando, después de su oportunidad fallida de actuar en el primer Batman, quiso aparecer en su esperada secuela.Por supuesto, en el papel de Catwoman.Había un problema:Michelle Pfeiffer ya había sido elegida por Tim Burton.No hay problema.Armada de valor y sin sentido del ridículo alguno se plantó en el despacho de Burton disfrazada de Catwoman dispuesta a conseguir el papel y hacer cambiar de idea al director.Según afirma la leyenda, cuando su secretaria avisó por interfono a Burton de que se aproximaba una mujer vestida de Catwoman a su despacho, éste salió escopetado al lavabo a esconderse.No hubo encuentro entre Young y Burton, pero eso no desanimó a la actriz, que se paseó por platós televisivos varios con su traje casero.Fue su final.Todo Hollywood se cachondeó de la actriz, que a día de hoy sigue defendiendo su actuación ("Si Jim Carrey o Sean Penn lo hubieran hecho les habrían aplaudido por sus pelotas").La por aquel entonces desconocida directora Jane Campion le ofreció ser la protagonista de El Piano, pero Young estaba embarazada de su primer hijo y tuvo que decir "no".Holly Hunter se llevó el papel y el Oscar.Lo mismo ocurrió cuando estuvo embarazada de su segundo hijo y Martin Scorsese quiso contar con ella para Casino en el papel que interpretaría Sharon Stone.
Hoy en día Sean Young es, como diría Martin Landau en Ed Wood, "un espantapájaros".Después de su divertido papel en Ace Ventura ("cuerdas fuera") protagonizó series B, comedietas de tercera como Doctor Jekyll y Ms. Hyde (recuerdo verla en Tele 5 llevándome las manos en la cabeza cada poco; los efectos de transformación no estaban nada mal eso sí), thrillers eróticos a cual más patético (no se pierdan si tienen oportunidad Motel Blue, más que fallida cinta donde Sean hacía pareja con una Soleil Moon Frye aka Punky Brewster tratando de venderse como sex symbol...tremendo) y films directos a video o televisión, la cual le ha permitido hacer pequeñas apariciones en series como Urgencias o CSI.Siempre ha tratado hacer propósito de enmienda, hasta el punto de pagar en una ocasión allá por el año 2000 una página de publicidad en publicaciones cinematográficas varias dando las gracias a los que confiaron en ella para los rodajes en los que participó en aquel año.Lo malo es que en ocasiones la sigue armando.Como cuando en el año 2006 se intentó colar en la fiesta de los Oscars que concede la revista Vanity Fair (el fiestorro por excelencia en Hollywood) para ser expulsada sin contemplaciones por los seguratas.El año pasado durante la entrega de premios del Sindicato de Directores gritó desde su asiento a Julian Schnabel mientras pronunciaba un discurso, siendo expulsada por la fuerza del lugar.Reconoció su problema con el alcohol y se fue a una clínica de rehabilitación.
Siempre he pensado en una posible resurrección artística de Young, aunque para ello necesitaría encontrarse con un Tarantino o un Darren Aronofsky que le ofrezca un papelazo.Y por supuesto tendría que dejar de lado su genio.Allí estaré yo para contárselo si tal feliz noticia se produce.Mientras tanto, Young se conforma con ser reconocida de cuando en cuando por algún admirador al que accede con simpatía a firmar un autógrafo o a posar para una foto.
Sin palabras:
Sean Young is Catwoman.No tiene audio el video pero pueden hacerse una idea.
El famoso dúo de críticos Gene Siskel y Roger Ebert rompiendo una lanza a favor de Sean cuando su popularidad estaba por los suelos.
No saben lo bien que sienta recuperar una obra maestra de los años 20 después de contemplar la muy descafeinada 12 Rounds del antaño grande Renny Harlin.La elegida para aliviar decepciones fue La Caja de Pandora de George Wilhem Pabst.Magnífica película.Grandes actores secundarios habituales del cine alemán de finales de los años 20, la interpretación sin las estridencias típicas de las actrices de la época de Louise Brooks, su naturalidad e indudable química con la cámara y la soberbia dirección de Pabst.Qué más le puedo pedir a una cinta.El caso es que después de verla de nuevo me han entrado ganas de contarles una de esas historias de ascensión, caída y redención que tanto le gusta al público.En este caso nos vamos a los roaring twenties.Para mi gusto mis décadas favoritas del Siglo XX son los años 20 y los 80.Fascinantes ambas.Y con grandes dosis de conservadurismo en Hollywood, ciudad de los sueños pero también de las más tenebrosas pesadillas (cosa de la que tanto Kenneth Anger en sus Hollywoods Babilonias varios como por ejemplo David Lynch en Mulholland Drive nos han contado con bastante acierto).Allí, los outsiders, las ovejas descarriadas y los artistas demasiado inteligentes para la estrecha mentalidad de la mayoría de los ejecutivos de los grandes estudios no son muy bienvenidos que digamos.El caso de Louise Brooks puede servirnos de ejemplo.
Los orígenes de Brooks se encuentran en el pueblecito de Cherryvale, en Kansas.Ya desde pequeña mostraba gran interés por la música y la literatura, debido sin duda a la influencia de su madre, una pianista experta en interpretar piezas de Chopin y Debussy.A los nueve años, sufrió un hecho traumático:fue violada por un depravado, marcándola de por vida.La joven Louise decidió dedicarse como bailarina tras perfeccionar sus aptitudes.Después de pasar por compañías de baile varias (donde se hizo notar entre sus compañeras por su temperamento e inteligencia pocas veces vista en una bailarina) fue fichada para formar parte de las Ziegfield Follies en Broadway allá por 1925.Con 19 años, la chica de pueblo había triunfado por todo lo alto...y ya se relacionaba con gente poderosa.Por ejemplo, con el mismísimo Charles Chaplin, siempre en busca de mujeres con las que compartir lecho por un día.Un avispado productor de la Paramount vió en ella talento para el cine y ofreció a Brooks un jugoso contrato por cinco años en el estudio presidido por Adolph Zukor.Pocas veces se vió una llegada a Hollywood tan rápida.
Pero evidentemente una recién llegada tenía que esperar a que llegase el estrellato.Así, durante tres años se dedicó a interpretar papeles protagonistas en películas de segunda fila del estudio, a la espera de poder trabajar con un gran director y una gran película.Esa oportunidad le llegó cuando Howard Hawks se fijó en ella para Una Chica en Cada Puerto y William Wellman la eligió como protagonista de Beggars of Life, al lado de la por aquel entonces estrella Wallace Beery (¿se acuerdan de Barton Fink?).La fama por fin llegó y Brooks no tardaría en aparecer como invitada a las fiestas en la mansión de William Randolph Hearst y Marion Davies y en las páginas de cotilleos por sus romances varios con personajes de todo tipo.Años después confesaría que tenía amantes femeninas en aquella época, entre ellas, Greta Garbo.Su peinado además causó furor entre las mujeres de la época, convirtiéndolo en símbolo de rebeldía y liberación antes las mentes bienpensantes.Igual, o más furor si cabe causaron sus cada vez más maltrechas relaciones con los jefazos de Paramount, de quienes siempre se quejaba de sus contratos leoninos y de la vida que llevaba en Hollywood.El acabóse fue cuando la llamaron para que doblase sus diálogos de The Canary Murder Case.La respuesta de ella fue mandarlos a la mierda.Literalmente.Huelga decir que otra actriz tuvo que doblar los diálogos y que la Brooks acabó como persona non grata en todo Hollywood.Era momento de lanzarse a Europa.
Y es que las películas de Brooks habían llegado a ser vistas por el afamado director George Wilhem Pabst, quien pensó que nadie como ella para encarnar a Lulú la ingenua (o no) protagonista de las obras de Frank Wedekind que con tanto éxito se habían llevado al teatro.La leyenda cuenta que Marlene Dietrich se encontraba en el despacho de Pabst a punto de estampar su firma en el contrato para ser la protagonista de la cinta, pero que justo en ese momento llegó un telegrama de América en el que se informaba de que Brooks había roto su contrato con Paramount y, por lo tanto, tenía el camino libre para ficharla.Si los estudios de Hollywood habían fichado a extranjeros como la Garbo, Chaplin o Von Stroheim...¿por qué no podía un alemán fichar a una estrella de Hollywood netamente americana? Eso fue algo que el público alemán no acabó de aceptar cuando se estrenó La Caja de Pandora en Enero de 1929.El público norteamericano no había olvidado el corte de mangas de Brooks a Hollywood y tampoco le fue mucho mejor a la película allí (por cierto, la historiadora de cine Lotte Eisner recuerda que, visitando a Brooks en el plató de Pandora, se la encontró leyendo un libro de Schopenhauer y acabó conversando con ella sobre el autor.Ya no tuvo dudas sobre la inteligencia de la actriz).De todos modos Brooks se sentía a gusto en Europa y repitió con Pabst en Tres Páginas de un Diario y rodaría en Francia Prix de Beauté.SPOILER: El final de la cinta no pudo ser más profético:Brooks encarna a una actriz que ve en la pantalla de cine su interpretación.Es disparada y muere.Sólo las imágenes reflejadas en la pantalla la mantendrán en la inmortalidad.
Una vez acabado su periplo europeo, las cosas se pusieron muy feas para Brooks.Su última oportunidad para lograr de nuevo el estrellato perdido fue un papel co-protagonista al lado de James Cagney en El Enemigo Público Número 1.Papel que rechazó y que acabó en manos de la rubia platino Jean Harlow.A partir de ahí comenzó su declive en películas de ínfima categoría, sus problemas con el alcohol que arrastraba desde adolescente y que se agudizaron en sus peores momentos, su exclusión de Hollywood y la bancarrota.Cuando el experto en cine James Card descubrió su paradero en los años 50, Louise trabajaba en unos grandes almacenes por 40 dólares a la semana con los que se apañaba para ir tirando.Card jugó un papel importante en la reivindicación de su figura y películas y los críticos franceses volvían a abrir La Caja de Pandora mediante exhibiciones varias.Cuando Brooks visitó la cinemateca francesa con motivo de una retrospectiva sobre los 60 años que llevaba el cine de vida, una inmensa foto suya presidía la sala principal y su presidente Henri Langlois se le tiró a sus pies exclamando: "Ni Garbo ni Dietrich...¡Louise Brooks sólo hay una!".Y de esta manera comenzó el culto a Brooks hasta nuestros días.Falleció en 1985 siendo una reputada escritora sobre cine (sus memorias Lulú en Hollywood están consideradas, según los expertos en cine, poco menos que imprescindibles) y sintiéndose orgullosa de su trabajo.
Quien tenga más curiosidad por la figura de Louise Brooks encontrará un montón de webs dedicadas a su memoria y con material impagable en forma de artículos de la época y fotografías de todo tipo, como las que han podido ver, incluso desnudos.Igualmente podrán encontrar en Youtube un par de documentales imprescindibles, entre ellos Lulu in Berlin (entrevista a Brooks a finales de los 70 donde se nota que los años no pasan en balde pero que aún conservaba su lucidez e inteligencia) y Looking for Lulu, narrado por Shirley MacLaine y con multitud de expertos y admiradores prestando testimonio.Guido Crepax reconoció abiertamente su inspiración para su mítica Valentina en el look de Brooks, cosa que a la actriz le encantó hasta el punto de mantener correspondencia con Crepax.Y para acabar, un detalle.A principios de este mes se proyectó La Caja de Pandora en un cine de Los Angeles con capacidad para 2.000 personas.Se colgó el cartel de "no hay billetes".
La Brooksmania sigue expandiéndose en estos tiempos de estrellitas de medio pelo.Que continúe.
No deja de resultar irónico que a día de hoy, Prince sea todo un testigo de Jehová que predica la monogamia y la abstinencia sexual y que se dedica a ir por su barrio en Los Angeles a picar puertas con la intención de convertir a sus vecinos.De todos modos, dudo que Chiquito de Minneapolis deje su lado provocador a la hora de componer música, que a fin de cuentas es lo que importa.Aunque ya no cante sobre el escenario odas al sexo oral como Head.El motivo del post que nos ocupa es el de intentar arrojar un poco de luz sobre el paradero de Denise Matthews, más conocida como Vanity allá por los 80 y con una carrera discográfica y cinematográfica que no pasará a formar parte de la historia, pero que me resulta bastante simpática.
Fotografía del prestigioso Richard Avedon para Rolling Stone, en la primera portada dedicada al príncipe de Minneapolis.
Matthews era una canadiense oriunda de Ontario con una infancia marcada por el divorcio de sus padres y los abusos que ésta sufrió de su progenitor.A finales de los 70 e influenciada por su ídolo de la niñez Diana Ross, se trasladó a Estados Unidos para empezar una carrera como modelo.Pronto consiguió ser la imagen de una conocida marca de pasta de dientes y tener un papelito en El Tren del Terror con Jamie Lee Curtis.Tras posados y anuncios varios, conoció al hombre que pronto la haría célebre.En una fiesta posterior a una entrega de premios musicales, el bueno de Prince tuvo ojos para Matthews (otra versión malévola afirma que Matthews entró a una fiesta con el rey del funk guarro Rick James bajo el brazo y salió de la misma con His Royal Badness dejando a James más solo que la una).Hacía tiempo que Prince deseaba montar un grupo musical femenino y no pudo imaginar una mejor frontwoman que la canadiense.Así, junto con Brenda Bennett y Susan Moonsie, amén de cambiar el nombre de Matthews por el más artístico Vanity, formó Vanity 6 (otro divertido rumor:Prince estaba empeñado en que el trío se llamase Vagina 6, pero Matthews se negó en rotundo).Con Prince controlando todos los aspectos de la composición y producción de sus canciones y dando al trío un look descaradamente sexy y provocativo, el álbum de mismo título que el grupo no fue nada mal en ventas, logrando un número 1 en las listas USA de baile con Nasty Girl.Cantar no es que cantasen especialmente bien, pero mientras las melodías fueran pegadizas y las chicas fueran sexys sobre el escenario, Prince estaba más que contento.
Después de algunos éxitos menores y de intervenir en los coros de la balada épica Free del álbum de Prince 1999 (una de sus mayores cimas creativas), Vanity inicia una relación con Prince.Allá por 1983 Chiquito de Minneapolis tomaba notas en una libreta de color púrpura para elaborar un guión para una futura película que contase su vida y vicisitudes musicales.Purple Rain comenzaba a gestarse y el papel de la chica naturalmente sería para Vanity.Pero no por mucho tiempo.La pareja rompe y Vanity a partir de ahora tendrá que arreglarselas sin su mentor.Tras tantear a toda una Jennifer Beals post-Flashdance para el papel, finalmente se lo adjudicaría Patricia Kotero, a la que Prince rebautizó como Apollonia por su parecido con la primera mujer de Al Pacino en El Padrino.Vanity 6 fue rebautizado como Apollonia 6, teniendo mayor éxito de ventas (aunque tampoco es que Apollonia cantase mucho mejor que Vanity, la verdad).Purple Rain fue un taquillazo en el Verano de 1984 y por esa época Vanity empezó a consumir drogas (fundamentalmente crack) de forma habitual.La Motown ficha a la canadiense y ese mismo año publica Wild Animal, que no va mal en ventas.Al año siguiente, Vanity por fin tendría un papel protagonista en una película.El capo de la Motown Berry Gordy la metió en una fantasía ochentera repleta de música, bailoteos, hostias y un negro que se cree Bruce Lee.Todo lo que debe tener una gran película.
Berry Gordy's El Último Dragon es una de esas cintas legendarias de videoclub que todos los que tengan una cierta edad recordarán con nostalgia y cariño.La película fue un éxito aceptable de taquilla que convirtió al protagonista Taimak en un pequeño mito del mundo de la artes marciales, al villano Sho' Nuff (Julius Carry III, fallecido no hace mucho tiempo) en un mito aún mayor y a la entrañable Rhythm of the Night de DeBarge en poco menos que legendaria.Vanity no es que supiera actuar muy bien, pero quedaba muy guapa en la pantalla y tuvo la oportunidad de intentar demostrar que sí que sabía cantar.Lástima que no lo consiguiera, pero el caso era intentarlo con esta 7th Heaven.Si les apetece leer un análisis más profundo de la cinta, pinchen aquí.Por cierto, que sepan que Hollywood hará remake con Samuel L. Jackson de malo.
Tras editar otro disco en 1986 de título Skin to Skin y con su mayor éxito en solitario Under the Influence, Vanity aparece en otra cinta, 52 Vive o Muere, protagonizada por Roy Scheider y en la que interpretaba a una stripper, lo que daba la oportunidad de ver los encantos de la mujer.La película, producida por la Cannon y dirigida por John Frankenheimer se dejaba ver.Y llegamos a 1988, año de estreno de una de las cintas de acción ochenteras por las que más simpatía tengo.Con la producción del todopoderoso Joel Silver, dirigida por el eficaz artesano Craig R. Baxley y protagonizada por The Master of Disaster Apollo Creed, Acción Jackson (qué titulo más pegadizo) proporcionaba hora y media de pura diversión a todo aquel que la alquilase en su videoclub de barrio de confianza.Porque en los cines fue un fracaso total.Otra vez más Vanity (que, casualidades de la vida, interpretaba a una yonki) básicamente ponía el físico mientras que las frases chistosas y los golpes los servía Weathers.Siempre tendré en mi memoria esa escena final con Weathers entrando en la mansión del malo con el coche y subiéndolo por las escaleras hasta el dormitorio donde se produce la lucha final.Al igual que en El último Dragón, había escena de lucimiento vocal para Vanity.Que tampoco la aprovechó mucho.
A partir de ahí, la cuesta abajo.Las drogas se convirtieron en lo más importante para ella y su carrera musical se fue al garete.Posados para Playboy, romances turbulentos con Billy Idol, Adam Ant y sobre todo con Nikki Sixx de Mötley Crüe (con el que tuvo más de una pelea por sus adicciones) y apariciones en series como Corrupción en Miami o Historias de la Cripta y en cintas de serie B fueron las actividades a las que se dedicó.Hasta 1994, año en el que estuvo a punto de morir después de mucho tiempo de abuso de las drogas.Ella contó que en el hospital donde estaba en cama con soporte vital se le apareció Jesucristo y que éste le pidió que abandonase el nombre de Vanity.Convertida así en cristiana renacida, tiró todas las cintas de actuaciones y entrevistas que tenía en casa, se arrepintió públicamente de su imagen y modo de vida que llevaba y se convirtó en evangelista dando sermones en todas las iglesias y cadenas televisivas cristianas de Estados Unidos que la solicitasen.Dudo que se publiquen por estos lares sus memorias, que escribió no hace mucho.