
No deja de ser una curiosidad morbosa que el mismo día de la muerte de Michael Jackson se celebrase el 25 aniversario del lanzamiento de uno de los discos seminales de la historia de la música en general.Aquel Purple Rain que servidor compró en 2001 durante un viaje a Tenerife mientras empezaba a interesarme por el príncipe de Minneapolis.Disco que marcó para siempre a Prince hasta el punto de ser comparado inevitablemente con sus nuevos lanzamientos y que siempre surge cuando se inicia una conversación sobre el diminuto artista.También fue el álbum con el que los medios empezaron a enfrentarle a Michael Jackson como en las mejores rivalidades Barça-Madrid, Beatles-Rolling o Arnold-Sly.Lo cierto es que ambos artistas se respetaban bastante e incluso, como comentaba recientemente Michael Bland (batería de la New Power Generation) echaban unos tiros libres en Paisley Park (el estudio de grabación-complejo residencial que Prince construyó principalmente gracias a las multimillonarias ventas del álbum).Volviendo a His Royal Badness, hay que señalar que Purple Rain no es solamente un grandioso álbum.Fue una pieza más de un engranaje con el que Prince soñaba con conquistar USA y el mundo y del que formaban parte el Purple Rain Tour, del que está la grabación en VHS del concierto de Syracuse y numerosos bootlegs como testigos de la grandeza que alcanzó el reinado púrpura, y la película, que arrasó en taquillas con 70 milloncetes de dólares recaudados.

El porqué del enorme éxito de la película puede explicarse:Aparte de la calidad de su banda sonora, Purple Rain se lanzó en el momento justo.Antes de que la MTV se convirtiera en el pozo de mierda que es hoy, se emitían buenos videos protagonizados por buenos artistas.La estética de películas como Diva, Flashdance o Blade Runner influyeron notablemente a los realizadores de la época en cuestión de montaje, fotografía y demás elementos.Y ese lenguaje lo supo conjugar el director Albert Magnoli con una historia de amor, celos, conflictos paterno-filiales y ego que, si bien no es el colmo de la originalidad y sabemos lo que va a pasar, sí que tiene a su favor varios elementos que la diferencian de posteriores imitaciones como Glitter:Aquí hay energía tras la cámara, un tono inusualmente sombrío en ciertos momentos y, sorpresa, interpretaciones decentes.Pues sí amigos, aunque en las posteriores Under the Cherry Moon y el desastre Graffiti Bridge se diga lo contrario, Prince tiene talento para el cine.Aunque su personaje The Kid no deja de ser él mismo básicamente, tiene escenas que demuestran que es un actor estimable (véase sus escenas con sus padres o el momento en el sótano cuando le ocurre una desgracia que no destriparé) y que tiene presencia ante las cámaras.Contaba Magnoli que durante el rodaje Prince fue bastante fácil de colaborar, no le dió problemas y no tenía divismo alguno.Qué tiempos tan lejanos en los que no demandaba a sus propios fans.
Otro de los motivos por los que triunfó fue por el hecho de ser un documento impagable de Prince en su plenitud musical.Aunque actuando en playback es impresionante ver al artista dominando el escenario bien acompañado por The Revolution, su banda en directo por aquel entonces y con los que contaría más activamente para sus futuros Around the World in a Day y Parade.Sobra decir que todos los temas son de matrícula de honor con una fusión perfecta de rock, funky, pop, psicodelia, gospel y R&B; desde el principio adrenalítico con Let's Go Crazy, Take Me With U con la co-protagonista Apollonia (después de que la conocida por ustedes Vanity saliera del proyecto), pasando por la hipnótica y apasionada The Beautiful Ones, la joya menos reivindicada del disco Computer Blue y de la cual les recomiendo encarecidamente buscar en su versión íntegra de 14 minutos o la lubricada Darling Nikki (que cabreó bastante a la mujer de Al Gore cuando pilló a su hija escuchándola:desde entonces los discos que llevan letras "subidas de tono" tienen la pegatina tan famosa de "Parental Advisory")

La cara B del disco comenzaba con nada más y nada menos que con When Doves Cry.Clásico entre los clásicos y una obra maestra sin bajo alguno que invariablemente se coloca en altos puestos a la hora de hacer encuestas sobre el mejor tema de la historia.I Would Die 4 U es una pieza mesiánica que enlaza con Baby I'm a Star, marchoso temazo que en directo gana mucho en versión de casi 20 minutos (en la edición especial en DVD está como extra).El punto culminante del disco y la película es evidentemente Purple Rain.Himno musical por excelencia y el tema que marcará por siempre a Chiquito de Minneapolis.Raramente no lo interpreta en directo, salvo aquella etapa a mediados de los noventa que se empeñó en cantar sus temas nuevos como TAFKAP.La leyenda urbana decía que las compositoras reales eran Lisa Coleman y Wendy Melvoin, teclista y guitarrista de la banda respectivamente.Tal como ellas se encargan de aclarar en los extras del DVD, no compusieron el tema en cuestión aunque sí que echaron un cable al Purple One.

En cuanto al resto de artistas y elenco que aparece, destacar dos interpretaciones:la dramática de Clarence Williams III como padre de The Kid y que tiene unas miradas acojonantes y la cómica de Morris Day, líder oficial de la banda The Time (en la vida real Prince era el que cortaba el bacalao, lo que causó la salida escopetada de Day rajando del de Minneapolis.Se reconciliaron tiempo después y a tiempo para repetir papel en Graffiti Bridge) que tiene un don natural para la comedia y proporciona dos buenas actuaciones sobre el escenario del local First Avenue donde se desarrolla el grueso de la acción:Jungle Love y The Bird, con el cómico Jerome Benton de Sancho Panza particular.Mención especial al ratito de gloria que tiene Dez Dickerson, ex guitarrista de Prince que interpreta Modernaire, un tema prácticamente desconocido (salvo por fans hardcore de Chiquito) que merecía mejor suerte.De Apollonia Kotero sólo merece la pena destacar sus senos.Dicho así sonará cruel y machista...pero es que como actriz es limitadita y como cantante sustituta de Vanity no pasa de mediocrilla.Aunque tuvo sus cinco minutos de gloria con esta cinta (y concretamente en su "purificación" en el lago Minnetonka...) y su aparición en la serie Falcon Crest al lado del indiscutible rey de las camas.

El DVD no está nada mal.Aparte de los tráilers de los tres proyectos cinematográficos hasta la fecha de Prince tenemos audiocomentarios del director Magnoli, el director de fotografía Donald Thorin (que habla muy poquito) y el productor y manager por aquel entonces del Purple One Robert Cavallo.Un correctito audiocomentario aunque se echa de menos más información sobre Prince.Luego están los típicos documentales retrospectivos con la destacada participación de los miembros de The Revolution y gentes de la música (los productores de Janet Jackson y ex colaboradores de Prince Jimmy Jam y Terry Lewis, Macy Gray y periodistas de la MTV) que dan su opinión sobre el fenómeno púrpura.Las ausencias más destacadas curiosamente son las de los protagonistas principales:Morris Day, Apollonia y, adivinen...bingo.Nada sorprendente, conociendo la aversión que siente hacia las entrevistas, su odio por Warner Bros y su firme intención de mirar siempre hacia adelante y no echar nunca la vista atrás hacia lo que hizo en el pasado musicalmente hablando (cosa que siempre he aplaudido).Más jugosos son para el fan los videoclips y actuaciones en directo de los temas de la película y la fiesta del preestreno en Los Angeles que emitió en su momento la MTV donde vemos a gentes como Pee Wee Herman, Sheila E., Lionel Richie, Eddie Murphy, un delirante Little Richard empeñado en regalar a Prince una Biblia con su nombre, John Cougar Mellencamp y Weird Al Yankovic (el afamado cantante-comediante intentó en su momento versionear a su manera 1999 y When Doves Cry del mismo modo que lo hizo con el Beat It del Gloved One...se topó con un "no" por respuesta de Prince).

Purple Rain no es de ni lejos la mejor película de los 80 ni cambió la historia del cine, pero ayudó a elevar a la categoría de mito al artista más completo de los últimos 30 años.En estos días patéticos para la música siempre nos quedarán sus grandes obras y sus impresionantes directos.Todo aquel que quiera iniciarse en el universo Prince inviablemente debe escuchar Purple Rain.Una vez metido en el reinado púrpura, de ahí ya no se sale.Real Music for Real Music Lovers.
El por qué lo llamo en los posts Chiquito de Minneapolis a partir del minuto 3:35
Apollonia 6 dando un lujo para la vista
Computer Blue & Darling Nikki.Hay que reconocer que el hombre era muy sexy.
No podía faltar.