Todavía alucino cuando toda una Universal Pictures decidió dar luz verde a un proyecto como The Last Movie.A principios de los 70, la productora atravesaba un bache comercial bastante considerable.Solución de emergencia:Producir películas al estilo Easy Rider,alejadas del Hollywood más clásico y conservador,abrazando a un público potencial de hippies que pululaban por USA.Para este fin, se dió luz verde a una serie de películas que,de no ser por el tremendo éxito de Easy Rider, dudo mucho que hubieran visto la luz del día:Hombres Sin Fronteras de Peter fonda;Naves Misteriosas de Douglas Trumbull (con guión de Michael Cimino) o American Graffiti de George Lucas.

El caso es que para hacer una cinta al estilo Easy Rider, los de Universal pensaron que lo mejor era contratar a su director, Dennis Hopper, y darle libertad total y absoluta para rodar lo que quisiera.Como muchos saben, en aquella época Hopper era un adicto a las drogas impenitente que hacía la vida imposible a quien le rodease (su matrimonio con Michelle Phillips,cantante de The Mamas & The Papas, duró exactamente ¡8 días!), haciendo arquear cejas en Universal sobre si sería buena idea darle a Hopper el control absoluto de su obra.Pero Hopper era el hombre de moda en Hollywood con Easy Rider y muchos esperaban ver su segunda película,una metáfora sobre el fin del sueño americano ambientada en el rodaje de un western de serie B en un poblado de Perú.

Después de múltiples correrías por Perú con sus colegas Peter Fonda y Kris Kristofferson (donde la coca y las mujeres de mal vivir circulaban con alegría por el plató), Hopper volvió a USA con la friolera de 40 horas de material rodado.Montó su película en Taos,Nuevo México,donde el mismísimo Alejandro Jodorowsky,que venía de triunfar en los circuitos cinéfilos con El Topo,según cuenta la leyenda,le echó un cable en el montaje de la cinta.Aunque The Last Movie ganó el premio de la critica en el Festival de Venecia del año 1971,en USA no tuvo tanta suerte:masacrada por la critica, ignorada por el público y (para estupor del propio Hopper) odiada por los mismos hippies que hicieron de Easy Rider una de las cintas más rentables que se hayan hecho nunca, ésta estuvo a punto de ser la última película de Hopper.Desterrado de Hollywood, tuvo que ir de papel alimenticio a otro durante el resto de la década de los 70, hasta que Wim Wenders en (la bastante aburridota) El Amigo Americano y Francis Coppola en (todos en pie) Apocalypse Now le dieran algo de vidilla a su carrera, que se recuperaría a mediados de los 80 con (otra vez todos en pie) La Ley de la Calle y su Frank Booth de Terciopelo Azul.

En la actualidad, The Last Movie goza de un status de película de culto en sectores cinéfilos minoritarios.Servidor,después de verla, considera que es un peñazo con pretensiones y sin pies ni cabeza,donde se nota el montaje a hachazos, donde se nota que las pequeñas apariciones de Fonda y Kristofferson se pensaron sólo para hacer un favor a sus dos amiguetes y donde la coherencia brilla por su ausencia (en un determinado momento, se pone la pantalla en negro y sale el rotulito de "scene missing"; justo después,la escena sigue como si nada...).De la quema sólo se salvan algunos planos aislados de Hopper cabalgando por Perú y ver el cameo del mítico director Sam Fuller interpretando al director del western de Serie B.Quien quiera ver la mejor cinta de Dennis Hopper como director, recomiendo encarecidamente que intenten recuperar Out of the Blue/Caído del Cielo, retrato de una adolescente que merece ser redescubierto a la voz de YA.Estoy seguro de que me darán las gracias después de verla.

Eso sí, hay algo relacionado con The Last Movie que tengo muuuuchas ganas de ver.Durante el montaje en Taos, los jóvenes cineastas Kit Carson (futuro guionista de La Matanza de Texas 2) y Lawrence Schiller tuvieron la oportunidad de filmar a Hopper en todo su "máximo esplendor":rodeado de groupies desnudas y retozando con ellas, corriendo desnudo por las calles de Taos o dando su opinión sobre el cine y la vida en general con una inmensa cantidad de latas de celuloide de The Last Movie a su alrededor.El título del documental es The American Dreamer,y su visionado promete ser más divertido que ver la película que lo inspiró.Sospecho que encontrar una copia será misión casi imposible.

Fragmento de The Last Movie,con Kristofferson interpretando Me & Bobby McGee

El ex-hippie Hopper (qué juego de palabras) se ríe de sí mismo y provoca la ira de los fans fundamentalistas de Easy Rider en este ya mítico spot.