Sigo esperando a que Milos Forman dedique un biopic al más puro estilo Man on the Moon o El Escándalo de Larry Flynt a la peculiar figura de Tiny Tim, cantautor excéntrico que hizo las delicias del público yanki de finales de los 60 y principios de los 70 antes de caer en el olvido durante casi dos décadas hasta que murió sobre el escenario, literalmente, de un ataque al corazón mientras cantaba sus grandes éxitos en un teatro de Minneapolis (donde todo el mundo sabe que es cuna de los grandes genios musicales).Quien sienta curiosidad sobre este buen hombre tiene en Internet una buena cantidad de páginas dedicadas a rendir tributo al bueno de Tiny Tim, como yo mismo se lo voy a rendir ahora con la versión "años 20" que hizo de un clásico de Rod Stewart cuando estaba en pleno declive de su carrera musical allá por 1982.Aunque en una de las entregas de portadas bizarras le dediqué espacio a Tim, hay que reconocer que el hombre tenía más personalidad que muchos de los "artistas" que tenemos que padecer hoy en día en el árido panorama musical que nos rodea.Va por ti, Tiny.