No le sobró ambición ni presupuesto a Michael Cimino para llevar a cabo su proyecto más personal.Cuando se estrenó, todo el mundo se puso de acuerdo en que era un bodrio absoluto.En la actualidad, abundan los fans de esta cinta capaces de defenderla a capa y pistola.¿Y que opino yo de los 214 minutos de metraje (intermedio incluido) a los que me he enfrentado para hacer esta reseña? (Y espero que el esfuerzo merezca la pena en forma de comentario...)

Los primeros 20 minutos de La Puerta del Cielo consisten en una ceremonia de graduación en Harvard allá por 1870.Los niños ricos de USA ríen, bailan el Danubio Azul, se emborrachan, cantan canciones.Estos 20 minutos pasan por ser de lo mejorcito de la película, siempre que uno se olvide de se nos intentan hacer pasar por veinteañeros a unos ya cuarentones Kris Kristofferson y John Hurt sin demasiado éxito.Cimino es uno de los mejores directores en lo que a filmar celebraciones en grupo se refiere (y ahí tienen El Cazador o el arranque de la ya comentada Manhattan Sur para demostrarlo) y la energía que desprenden estos pasajes es contagiosa.

Wyoming, 20 años después.Los próximos 100 minutos de cinta básicamente se centran en describir el pueblo al que llega Kristofferson para ejercer de marshall, presentarnos a los personajes y trazar levemente el argumento:un grupo de ricos ganaderos contrata a mercenarios asesinos para cargarse a los granjeros, extranjeros en su mayoría, para poder quedarse con sus tierras;en medio, un triángulo amoroso entre Kristofferson, la madame de un burdel (la gran Isabelle Huppert) y uno de los asesinos contratados (el no menos grande Christopher Walken).Sospecho que muchos espectadores de la época esperaban encontrarse con un western espectacular y con mucha acción cuando lo que se encontraron fue con un drama intimista que en realidad de western tiene bien poco, aún cuando usa su iconografía.Estos 100 minutos, la verdad sea dicha, podían haber sido recortados sin problemas, sobre todo la larga escena de Kristofferson y Hurt jugando al billar.Aunque contienen tres momentos que uno no puede dejar pasar por alto:Primero, la llegada de Kristofferson a Casper, Wyoming:Una ambientación espectacular, montones de extras y muchas chimeneas echando humo dejan con la boca abierta al espectador, observando dónde fue a parar el generoso presupuesto de la cinta.Segundo, Isabelle Huppert.Sus fans pueden frotarse las manos:sale "enterita".Tercero, el baile sobre patines en el local donde los habitantes del pueblo olvidan momentáneamente sus penas y se disponen a pasárselo en grande justo antes de enterarse de los planes que existen para eliminarlos a todos y el posterior baile a solas de Kristofferson y Huppert.Servidor no deja de recomendar encarecidamente la banda sonora de David Mansfield y la fotografía color sepia de Vilmos Zsigmond.

Justo después del intermedio es cuando empieza la acción propiamente dicha.Los tiros y la sangre no tardan en aparecer (sobre toso en la cabaña de Walken...) , hay un intento de violación a Huppert el cual es evitado por un Kristofferson armado hasta los dientes, mucho griterío entre los inmigrantes sabedores de su destino y una batalla final a campo abierto entre inmigrantes y mercenarios de la que uno no se entera muy bien de lo que pasa en pantalla por culpa de un excesivo polvo y un montaje bastante chapucero (en el que juraría que a un personaje se lo cargan dos veces y se repite una explosión por dos veces desde distintos ángulos para evitar que nos demos cuenta) que convierten lo que pudo haber sido una secuencia memorable en algo completamente fallido.

A pesar de esto, uno recomienda la visión de La Puerta del Cielo aconsejando verla con "ojos limpios" (esto es, que no les afecte para nada lo que haya dicho o haya dejado de decir la critica) y dándole una nueva oportunidad, aunque comprendo que la duración haga tirar para atrás a más de uno, Eso sí, ni de coña esperen una cinta a la altura de El Cazador o Manhattan Sur.

Y para variar, no he mencionado las ya legendarias movidas en el rodaje, más que nada porque me saldrían callos en los dedos explicándolas.Lean el apartado dedicado a esta cinta en el recomendable libro Este Rodaje es la Guerra y alucinen, aunque para resumirles lo que ocurrió les dejo el comentario de un amigo hablando sobre Cimino: "Se creyó Kubrick".