Ayer mismo se cumplieron 30 años del estreno de La Noche de Halloween en USA.Con un muy bajo presupuesto de 320.000 dòlares, consiguiò recaudar 47 millones sòlo en Amèrica y arrasò en las taquillas de todo el mundo, haciendo de ella una de las cintas màs rentables de la historia.Naturalmente, luego llegarìan las secuelas (algunas no estaban nada mal y otras eran dignas de hoguera), remakes (espero ver cuanto antes el de Rob Zombie), imitaciones y parodias varias.

La primera vez que la vi, la habìa pillado en una ediciòn en VHS de TriPictures con una muy lamentable calidad de imagen, echando por tierra el excelente uso del scope del gran John Carpenter.Eso no fue òbice para que uno admirase la direcciòn del director màs dotado del cine fantàstico y de terror de mediados de los 70 para acà y para disfrutar de la madre de los killers on the loose (pelìculas de psicòpatas que se cargan a adolescentes de la forma màs creativa y gore que pueda imaginarse), que, por cierto, es bastante menos gore de lo que a simple vista parece y mucho màs dada a la sugerencia.

Ahora que los crìos de hoy en dìa elevan a los altares simples divertimentos como Hostel y hasta remakes varios de las vacas sagradas del cine de terror, no deja de ser reconfortante volver a ver las andanzas del Dr. Loomis en su cruzada contra Michael Myers mientras la pobre Jamie Lee Curtis lo pasa muy mal.Larga vida a John Carpenter y a ver si ese proyecto de cinta carcelaria con Nicolas Cage lo devuelve a la Primera Divisiòn del cine.