El E.T de Atari

Quien màs y quien menos acabò gastando cajas enteras de kleenex con la historia de Elliott y el marciano ese que provocaba colas de alucinar en los cines de 1982 y que nos diò a conocer a una Drew Barrymore a la que le quedaba poco para empezar a vivir el Wild Side of Life ese y a la gran Erika Eleniak siendo niña (cuando Elliott besa a una compañera de clase en el homenaje a El Hombre Tranquilo...pues esa es Erika antes de descubrir los beneficios de la silicona).Los màs contentos eran los ejecutivos de Universal y sobre todo Spielberg, que descubrìa gracias a su amigo George Lucas, de profesiòn porculizador de sagas, los enormes beneficios que generaba el merchandising.Ya saben, las ventas de los productos derivados de las pelìculas como camisetas, juguetes, comics...y videojuegos.
Naturalmente, Atari tenìa que aprovechar el tiròn popular del pequeño extraterrestre y vieron en èl una ocasiòn ùnica de forrarse.Asì, le compraron a Spielberg los derechos del personaje por la cifra rècord para la època de 20 millones de dòlares (otras fuentes elevan tal cifra), que para el Hollywood de hoy en dìa parece calderilla esa cantidad, pero por aquella època era una burrada de dinero.Habìa un pequeño problema:Atari querìa tener el juego listo para Navidades y sòlo quedaban tres meses.Para tener un videojuego potable en los 80, se necesitaban por lo menos seis meses de trabajo.Howard Scott Warsaw, que asì se llama el pobre hombre al que se le encomendò la tarea de tener listo el juego, sòlo tuvo seis semanas para hacerlo.Lo consiguiò acabar a trancas y barrancas y Atari no tardò en hacer la campaña masiva del producto:
Con un montòn de ventas anticipadas en las tiendas de USA, Atari fabricò 4 millones de ejemplares del juego, pensando que harìan saltar la banca.Cuando por fin saliò a la venta, sòlo vendiò 1'5 millones de ejemplares.Do the Math.
Las razones del fiasco son evidentes:Gràficos tercermundistas, desarrollo aburrido en el que los crìos que jugaban no sabìan en què consistìa el meollo del juego, la creencia de Atari que el simple nombre de E.T bastarìa para arrasar en ventas...Ahora viene mi parte favorita de esta historia.Si sòlo se vendieron millòn y medio de ejemplares...¿Què pasò con los dos millones y medio restantes que estaban en los almacenes de Atari? La explicaciòn màs racional es que posiblemente se acabasen reciclando en otros productos o los irìan destruyendo poco a poco.Sin embargo, hay una leyenda urbana que dice que esos cartuchos restantes estàn enterrados en Alamogordo (Nuevo Mèxico), en algùn lugar de su desierto (y para apoyar esa teorìa, està documentado en varios periòdicos estadounidenses de la època que varios camiones de Atari tiraron allì "material inservible".Atari no quiso confirmar si ese material consiste en los cartuchos de E.T)
¿Quièn se apunta a una excursiòn a Alamogordo?

30 oct 2008 | 11:09 PM
He de decir que E.T. fue una de las películas relevantes de aquella época que menos me gustó. La olvidé rápidamente. Y lo del videojuego es casi surrealista visto hoy en día. Este en concreto no lo tuve, pero sí otros de una calidad similar o peor. ¿Cómo podían fascinarnos con aquellos gráficos tan zafios? Si es que te entran ganas de negarlo, de negar tu pasado y no reconocer nada... ¡Jajaja!
31 oct 2008 | 10:12 AM
Joder, menuda cagada!!
Viendo a Atari cómo se las gasta hoy en día no me puedo creer que llegara a pecar de avariciosa e imprudente!
Y el juego... viendo el vídeo con E.T de papá noel..... JAAAAAAAAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
Grandísimo post, meu!
Un saludo!!
2 nov 2008 | 01:06 AM
Muy buen post, yo tambien he escuchado lo de esa leyenda urbana.
2 nov 2008 | 02:00 PM
El pròximo post de videojuegos serà de otra "joya".Y despuès hablarè bien de alguno.Gracias por los comentarios