
A mediados de los años 70, William Friedkin era el director estadounidense màs celebre junto con Coppola y Peter Bogdanovich, con los que llegò a crear la productora Director's Company, que acabarìa como el rosario de la aurora tras un conflicto de egos entre los tres cineastas y tras los fracasos en taquilla de La Conversaciòn de Coppola y Una Señorita Rebelde de Bogdanovich (ambas de 1974).Friedkin estaba libre y listo para sorprender al mundo con otra pelìcula tras poner patas arriba el policiaco con French Connection y el terror con El Exorcista.Su proyecto elegido fue The Devil's Triangle, que trataba de aviones que desaparecìan en el Triàngulo de las Bermudas y aparecìan de repente en el espacio exterior.Pero hubo dos impedimentos para que este proyecto no llegase a ver la luz:el elevado coste de sus efectos especiales y que Steven Spielberg estaba haciendo un proyecto parecido llamado Encuentros en la Tercera Fase.Asì que decidiò hacer una cinta que siempre habìa soñado hacer:un remake de El Salario del Miedo, el clàsico dirigido por Henri-Georges Cluzot sobre cuatro hombres de distintas nacionalidades que deben abandonar sus paìses por distintos motivos que se adentran en la jungla sudamericana con dos camiones de nitroglicerina.Cuando le contò sus intenciones a Cluzot, èste le respondiò que no tenìa por què rodar la pelìcula.Pero convencido por Friedkin, diò su beneplàcito para el proyecto.Friedkin, halagado, le respondiò, medio en broma, medio en serio: "Le prometo no hacerla tan bien como usted".Sorcerer (tìtulo original que alude al nombre de uno de los camiones, pero tambièn, segùn Friedkin, al Destino y los caprichos del azar que dominan la historia) ya estaba lista para rodar...en cuanto tuviera un protagonista.

Friedkin le ofreciò el papel protagonista a Steve McQueen, quien estaba entusiasmado con el guiòn, pero que atravesaba una crisis en su relaciòn con Ali McGraw, sugiriendo a Friedkin que le diera un papel.Friedkin se negò y McQueen declinò rodar la cinta, influyendo ademàs el hecho de que iba a ser rodada en plena selva sudamericana y no en los Estados Unidos como èste pretendìa.Tras llamar sin èxito a Clint Eastwood y Jack Nicholson, Friedkin reclutò a su amigo Roy Scheider, quien ya habìa trabajado en French Connection como compañero de Gene Hackman y a quien querìa para el papel de padre Karras en El Exorcista, topàndose con la negativa de William Peter Blatty.Como Scheider habìa triunfado con Tiburòn, Friedkin ya tenìa a su estrella.Pero ahì no se acabaron las dificultades:reunir a los otros tres compañeros de viaje de Scheider le costò sangre sudor y làgrimas.Sin duda, las duras condiciones de rodaje, unidas a las historias sobre el caràcter de Friedkin en el rodaje de El Exorcista influyeron bastante para que muchos actores pasasen.Finalmente, pudo conseguir a actores respetados, aunque poco conocidos para el pùblico yanki:el francès Bruno Cremer, el àrabe Amidou y nuestro Paco Rabal, que podìa asì trabajar con Friedkin despuès de su fallido casting para French Connection en el papel que fue a parar a Fernando Rey.

Con una major como Universal respaldando la cinta, el rodaje se llevò a cabo en Estados Unidos, Francia, Israel y la Repùblica Dominicana, pues tal era el realismo que querìa Friedkin que rodò in situ en los lugares de origen de los cuatro protagonistas del relato.En Israel se las viò y se las deseo con las amenazas de bomba sobre el rodaje, llegando a rodar los devastadores momentos de una explosiòn real en el segmento que transcurre en Israel (no hubo heridos, pero sì importantes destrozos).Aquì tienen la secuencia completa que nos introduce al personaje de Kaseem y el motivo por el que debe refugiarse en la selva.

Ya en la Repùblica Dominicana, el presupuesto empezò a salirse de madre, debido a las inclemencias meteorològicas, el ansia de perfeccionismo de Friedkin y el hecho de que despidiese a casi todo el equipo tècnico cuando las cosas no salìan como èl querìa.Paramount Pictures se aliò con Universal para costear la pelìcula y sacar tajada de los posibles beneficios.El presupuesto final fue de 22'5 millones de dòlares, cifra rècord para la època.Tras un labioroso rodaje y post-producciòn, Carga Maldita se estrenò en Mayo de 1977, justo una semana despuès de una peliculita de ciencia ficciòn llamada La Guerra de las Galaxias.El pùblico prefiriò ver las aventuras de Luke Skywalker antes que un thriller duro y sin concesiones, condenando a Carga Maldita a un rotundo fiasco econòmico, recaudando la birriosa cifra de 6'5 millones de dòlares en USA.La carrera de Friedkin, vìctima quizàs de la maldiciòn del demonio Pazuzu (que a modo de homenaje sale pintado en uno de los camiones), se fue al infierno (chiste malo), aunque no parò de trabajar en Hollywood, pero, eso si, nunca màs en grandes producciones.

Una vez vista la cinta, creo honestamente que es uno de los tìtulos màs infravalorados de los años 70.Cierto que la historia se toma su tiempo en arrancar con las presentaciones de los personajes y sus viviencias en el pueblecito sudamericano donde viven, pero una vez que los dos camiones arrancan es cuando la maestrìa de Friedkin tras la càmara aparece y nos deparan momentos minuciosos, pero muy vibrantes, como la larga escena del puente que deben atravesar sì o sì los dos camiones (y donde se nota que tardò en rodarse tres meses) o la voladura de un àrbol que entorpece el camino a cargo del terrorista àrabe.Aunque uno comprende el fracaso de la cinta en el momento de su estreno.Y es que los espectadores preferìan ver una aventura galàctica llena de optimismo que no una triste èpica en la fangosa selva, donde no habìa personajes con los que identificarse (salvo la obstinaciòn del personaje de Scheider con llegar a su destino).Friedkin, cual Werner Herzog rodando una superproducciòn hollywoodiense, captura a la perfecciòn la humedad y los peligros de la jungla, logrando de paso una muy estimable interpretaciòn de Roy Scheider, sobre todo en el tramo final del viaje, donde se le nota desesperado y a punto de perder la razòn.
Carga Maldita puede verse como el testimonio del final de una època donde los directores tenìan el poder y tenìan total libertad creativa.Libertad que se acabarìa con el fracaso de esta cinta y otros caprichos megalòmanos de autor disfrutables como 1941, La Puerta del Cielo o Corazonada (sobre todo este ùltimo).Ya va siendo hora de que la editen por estos lares en DVD o Blu-Ray.A poder ser en una ediciòn especial que nos permita disfrutar de todo su esplendor visual y sonoro.Y recuperen la banda sonora de Tangerine Dream, la mejor del conjunto alemàn.





2 comentarios
octopusmagnificens
6 nov 2008 | 01:30 PM
Soy un fan de Roy Scheider, pero esta todavía no la he visto.
elterrariodedonovan
7 nov 2008 | 02:20 AM
La pusieron en "Calle 13" harà unos años.A ver si no tardan en editarla.
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