Uno solía ir mucho a la biblioteca a pillar muchas cintas en DVD.Una de las características que tiene es que está llena de películas de esas que venían con la revista Tiempo.Por supuesto, la calidad de las mismas variaba:desde un bodrio de Albert Pyun como era Adrenalina hasta un directo a televisión de Mario Van Peebles pasando por cintas de prestigio poco vistas por estos lares.La mejor de esas cintas era Out of the Blue (en homenaje al tema de Neil Young, que suena con profusión en la película), por estos lares titulada Caído del Cielo o No Looking Back, que es el titulo que venía en el DVD.Tal cinta me parece la mejor dirigida por Dennis Hopper, que se encuentra en estado de gracia interpretando a un padre alcohólico y ex-convicto.También aparecía Raymond Ironside Burr de asistente social.Pero la que brilló con luz propia fue la protagonista de la cinta, Linda Manz.

Si por mi hubiera sido, Manz habría tenido el Oscar por su interpretación de CeBe, quinceañera (aunque Manz tenía 19 años cuando la rodó en 1980) con una existencia nada idílica al lado de su madre yonki y un padre de buen corazón pero con tendencia a autodestruirse.Tendencia que desembocará en un hell of an ending que dirían en USA.Pero Manz ya tuvo oportunidad de lucirse cuando dos años atrás se estrenó Días del Cielo de Terrence Malick, narrando la historia e interpretando a la hermana de un Richard Gere en la época en la que rodaba con gente de prestigio como Paul Schrader (American Gigolo, 1980) o John Schlesinger (Yanquis, 1978) y no practicaba la espeleología con jerbos (o eso decían las lenguas viperinas y poco fiables que abundan en Hollywood).No hace mucho pude verla finalmente y tuve que quitarme el sombrero ante la fotografía de Nestor Almendros, quien logró algunos de los planos más bonitos no de la década de los 70 sino de la historia del cine.El resto de la película está a la misma altura.Por cierto, mientras escribo estas líneas está enterita en Youtube en inglés pelao,

Tras dos obras maestras seguidas lo normal hubiera sido que su carrera continuase con películas de prestigio y, por qué no, convertirse en estrella por derecho propio.Pues nada de eso.Algún papel en series televisivas como Rip Van Winkle con Shelley Duvall...y poco más.Posiblemente no haya querido seguir en el cine por decisión propia, aunque en 1997, el último año del que datan sus trabajos, hizo un cameo en la muy reivindicable The Game de David Fincher y un papelito en Gummo, del sinpar Harmony Korine, donde la mujer aún conservaba algo de belleza mientras bailaba claqué delante del espejo.Si son de estómagos resistentes, échenle un vistazo a la cinta y ya me contarán.De lo poco en Internet que se sabe de Linda es que se rumorea que vive en un trailer con cinco hijos.Seguiremos investigando.