Eso fue lo que me dijeron en un divertido intercambio de videos de éxitos españoles olvidados de los 90 en un chat de cine cuando recordé de repente que allá por mediados de los 90 este experimento musical arrasó en ventas no sólo en España, sino en buena parte del globo terráqueo.Creían los del chat que con el Ella de Viceversa no se podía subir el listón (que pedazo de rimas tiene la canción, por cierto).Yo les demostré lo contrario...

El caso es que, aprovechando la moda del new age y la espiritualidad que asoló este país, tres individuos sobradamente conocidos en la escena musical hispana como son el inefable Julián Ruiz (el programa de radio Plásticos y Decibelios, los discos de Tino Casal y buena parte de los de Azul y Negro en los 80), Luis Cobos (las nuevas generaciones lo relacionan con la SGAE; aquí lo recordamos por cosas como ésta) y Javier Losada (músico habitual de Tino Casal) aprovecharon la coyuntura para presentar en sociedad El Bosco, en homenaje al famoso pintor.Con letras en latín con algunas estrofas en inglés, el experimento les fue bastante bien, al menos con el primer disco Angelis.Luego creo recordar que sacaron un segundo disco, pero pasó sin pena ni gloria por las listas de éxitos.A partir de ahí, Julián Ruiz haría otros experimentos musicales tipo CCCP o el reciente Mistery of Sound aunque sin el éxito arrollador de El Bosco.

Sospecho que en la actualidad el dichoso Nirvana tendrá más detractores que admiradores, pero qué diantre, tampoco me pareció tan abominable.Su machacona presencia en la radios y televisiones quizás tuviera que ver en el hartazgo general de la gente.Hasta Danny Boyle utiliza el tema en Millions y todo.De todas formas siempre preferí el segundo single que daba título al disco, Angelis, que no arrasó tanto como Nirvana.Si hay algún lector que no conozca lo que fue este experimento o lo quiere desenterrar de su memoria, simplemente denle al play en los videos.

Nirvana

Angelis.Mucho mejor que Nirvana.