Una ex-compañera de trabajo de mi madre tenía la costumbre de dejarnos unos cuantos videocassettes.De este modo, pude ver cosas antaño impensables para mi y que ni siquiera se encontraban en mi videoclub.Cosas como un biopic de Nelson Mandela protagonizado por Danny Glover, una de Faye Dunaway ejerciendo de madame en un burdel o los Kung Fu Kids en Vietnam, cinta que un día de estos comentaré.Gracias a esta compañera de trabajo pude ver por vez primera Blade Runner en un VHS de los que regalaba Petronor.Por supuesto, con toda la calidad de imagen y sonido que ofrecía el formato.Gracias MJ si por casualidad lees esto.Y entre todas estas películas que nos dejó desinteresadamente, recientemente he podido recuperar una que en su momento me hizo particular gracia, más que nada porque la protagonizó un Keanu Reeves antes de hacerse famoso y porque tiene canciones y cameo de George Clinton, uno de los padrinos espirituales de Prince.Vamos a ello.

La cinta que nos ocupa es una de esas producciones que bebe del clásico de Scorsese After Hours con el clásico esquema de todo-me-pasa-a-mi-en-una-sola-noche.Y es que el bueno de Reeves se lleva a un baile a la chica más popular del instituto, solo para acabar en un tugurio de mala muerte y venderla a un chulo en plena borrachera.Naturalmente, nuestro hombre tendrá que encontrarla so pena de ser tiroteado por el padre de la chica, que es jefe de Policía.Como ven, el director-guionista Thom Eberhardt no se esforzó mucho en un argumento original, pero lo cierto es que la película, si uno no es demasiado exigente, entretiene lo suyo.

Con un retrato entre estereotipado y divertido de los bajos fondos de Los Angeles y basando el humor en acumular el mayor número posible de situaciones y personajes absurdos, el bueno de Eberhardt crea la película ideal para ser consumida en una madrugada aburrida.Los actores cumplen con sus papeles, Reeves incluido (y aprovecho para decir que Reeves será todo lo malo que ustedes quieran, pero no me negarán que probó todo tipo de géneros y registros) como chaval panoli y pardillo que irá madurando a base de robarle el coche, recibir palizas o intimidar a los malos con un mechero con forma de pistolón.

Mujer en lencería y esposada a la cama, combinación ganadora.

No es que sea para tirar cohetes, pero me apuesto lo que quieran a que es infinitamente superior al remake de Ultimátum a la Tierra que ha estrenado recientemente Reeves.Aunque Jennifer Connelly sea infinitamente superior que la sosaina de Lori Loughlin.Que es la mujer que ven en la foto de arriba.