Ryan O' Neal.Quien le ha visto y quien le ve.De superestrella a principios de los 70 y muso de Peter Bogdanovich, amén de protgonizar el mejor Kubrick de la historia, a poco menos que apestado en la actualidad.La última vez que lo vi en una cinta fue en la correctita Relaciones Confidenciales al lado de Al Pacino, y de eso hace ya siete años.Aunque más que hacer un post de repaso de su carrera, me apetece recuperar un momento glorioso del progenitor de Tatum (otra que tal).Allá por 1987, la Cannon Films, aparte de financiar cintas de Chuck Norris y Charles Bronson, decidió apostar por una serie de películas que otorgasen al estudio algo de prestigio crítico.Lo consiguieron con El Borracho con Mickey Rourke y Faye Dunaway.Fracasaron con King Lear de Godard (con Burguess "Mickey Goldmill" Meredith, Woody Allen y Leos Carax en el reparto).Y luego tenemos Los Hombres Duros no Bailan, basada en el best seller de Norman Mailer y dirigida por el propio autor.La cinta fue un fracaso total de crítica y público y hundió aún más en la miseria a O' Neal.Sobre todo por la mofa y befa general que causó esta escena en la que descubre algo terrible:

El tráiler con el propio Mailer leyendo las opiniones del público en un pase de prueba es igualmente impagable.Tengo que hacer un post de esta cinta en cuanto la vea.Promete y mucho.

Y encima con Coppola de productor ejecutivo.Razón de más para verla.