
La experiencia tras las cámaras de En Tierra Peligrosa dejó al bueno de Seagal con su carrera tambaleándose tras el desastre en taquilla.Había que encontrar la manera más rápida de encauzarla.Y para ello, hizo lo que la Warner Bros. le pedía, una secuela de su mayor éxito en taquilla.Sin embargo, Andrew Davis, tras el taquillazo y el prestigio crítico conseguido por El Fugitivo (1994) no parecía estar por la labor de volver en la secuela, así que Seagal encontró un pronto sustituto en el australiano Geoff Murphy, que tenía entre sus credenciales el haber filmado la cinta de culto El Único Superviviente (1985), la secuela de Arma Joven y Freejack, con Emilio Estevez y Mick Jagger.
Una vez con un director a bordo del tren, había que seleccionar el reparto.Una vez que Julian Sands y Jeff Goldblum pasaron de interpretar al villano, Eric Bogosian (actor de teatro cuyo mayor éxito en el cine fue protagonizar la adaptación de su obra Talk Radio, dirigida por Oliver Stone) se encargó de interpretar a Travis Dane, genio informático que con la ayuda de un grupo de mercenarios liderados por Penn (el siempre efectivo Everett McGill) tomará el control del tren en el que viajan Casey Ryback y su sobrina (Katherine Heigl, Anatomía de Grey) para hacerse con el control del satétile que diseñó y que puede destruir cualquier objetivo.O le pagan una buena suma de dinero o destruye lo que se proponga.No contaba con el cocinero Ryback.Completando el elenco Morris Chestnut (Los Chicos del Barrio, 1991) de camarero graciosete que pone el inevitable contrapunto cómico a Seagal.

Con su expresividad de siempre explicando a Katherine Heigl por qué no se llevaba bien con su hermano difunto.
La anécdota morbosa del casting viene de la playmate Jenny McCarthy.Ella asegura a quien quiera oirla que Steven Seagal intentó acosarla en su prueba de casting.Los hechos, según ella, ocurrieron tal que así:Jenny estaba leyendo sus líneas de diálogo cuando Seagal (co-productor de la cinta) le ordenó que se quedara en topless para hacerse una idea de lo sexy que era.Jenny se negó ante la insistencia de Stevie y le contestó que si quería verla en topless mejor que alquilase su video de Playboy.La neumática actriz salió corriendo hasta el aparcamiento donde Seagal la alcanzó para advertirla de que, si contaba esta historia, sufriría las consecuencias.Ustedes deciden si creerla o no.Este relato me lleva a esa leyenda urbana según la cual las actrices que salían en las cintas de Seagal tenían que pasar por la cama del aikidoka cuando Kelly LeBrock no estaba por casa.
El genio del mal
Aún no teniendo a Andrew Davis tras las cámaras, esta secuela resulta una más que digna continuación.Aquí no hay apenas respiro para el espectador, al contrario que en la primera parte, que se tomaba la acción con más calma.Geoff Murphy orquesta buenas escenas de tiroteos y acción a bordo del tren (había que ser muy inútil para estropear las posibilidades que ofrece un tren, afortunadamente no es el caso) cuyo mayor defecto es la pobreza de los efectos visuales en algunos casos (véase la escena de Seagal en la montaña a lo Tom Cruise en Misión Imposible 2, donde la pantalla azul se nota un montón).A destacar que las escenas de lucha, a diferencia de la primera parte, son más gores (la de la montaña de nuevo, los tiroteos, los duelos finales con los malos).
Aplicando la maniobra Seagal para expulsar ese hueso de aceituna que se ha quedado ahí atascao.
Hay que resaltar la banda sonora de Basil Pouledoris, que supera al trabajo de Gary Chang de la primera entrega y da un aire épico a la cinta que consigue hacer elevar su calidad.El elenco de actores cumple con un Bogosian sobreactuado como mandaba su personaje y un Morris Chestnut con un papel que no es que sea el colmo de la originalidad pero que cumple sobradamente su cometido.El espectador que haya visto la cinta se acordará de ella por dos motivos:Uno, los inventos de Seagal fabricando una bomba con aceite de coco; el otro, el explosivo climax final que, visto la primera vez, impresiona mucho, aunque hoy en día y gracias al DVD se puedan ver los "trucos" y miniaturas utilizados.

Con un presupuesto de 60 millones de dólares y con canción producida por Seagal para los créditos finales incluida (After the Train Has Gone), Alerta Máxima 2 recaudó 50 millones de dólares en USA, pero con los alquileres y ventas en video y la recaudación internacional dió beneficios.Eso sí, se quedó a años luz de lo que recaudó la primera entrega, por lo que fue vista como un éxito relativo con el que muchos pensaron que la estrella de Seagal comenzaba a declinar.Para contrarrestar esto, aceptó ser co-protagonista por primera vez en su carrera con otra estrella de acción.O eso pensaba él a la hora de firmar el contrato.Stay Tuned.

Pelea final contra Everett McGill

18 feb 2009 | 03:09 PM
Una película muy entretenida que siempre veo con gusto. Recuerdo con especial cariño la escena en que Ryback le enseña a un negro, creo que un empleado del tren, a manejar un arma: "Tensión dinámica: doce, quince, veintiuno, …". Y otro gran momento es cuando el jefe de los mercenarios conoce que es con Casey Ryback con quien se están enfrentando, lo que pese a ser un hombre muy duro le llena de temor: "Fue mi instructor en Fort Bragg". ¡Jajaja!
19 feb 2009 | 01:22 AM
Muy bueno el articulo, me impresiona todo lo que sabes acerca de Segal. Curioso por decirlo de alguna manera, lo que has contado acerca de las actrices que tenian que pasar por su cama y lo de sufrir las consecuencias de la chica de Playboy. Que fuerte.
19 feb 2009 | 09:55 PM
La próxima cinta a comentar de Seagal será "Decisión Crítica".Lo de las actrices que supuestamente se encamaban con Seagal y el incidente de Jenny McCarthy lo leí en un "Fotogramas" de finales de los 90.Vaya usted a saber si sería cierto.
Off-Topic marujil:Recuerdo que en un Gran Hermano V.I.P Yvonne Armand comentaba que Kevin Costner estaba dispuesto a darle un papelito en una de sus cintas si aceptaba irse a la cama con él.Armand dijo que no.