Mientras la cuenta atrás hacia los premios Oscars ha comenzado justo en el momento de escribir estas líneas y con la esperanza de que Mickey Rourke gane la codiciada estatuilla por The Wrestler (aunque sigo pensando que posiblemente gane Sean Penn por Milk), he pensado que es menester compartir una historia cinéfila que involucra a El Marielito y a quien se le comparó durante los años 80.Todo un Marlon Brando que, allá por 1988 preparaba un gran comeback después de su papel en La Fórmula (1980) de John G. Avildsen, cinta que en su autobiografía Las canciones que mi madre me enseñó describe como "una porquería".Tras intervenir en la correctita Una Árida Estación Blanca de Euzhan Palcy, el orondo astro tenía planeado un proyecto en el que tendría el protagonismo absoluto y del que incluso se encargó personalmente de escribir el guión y que atendía por título Jericho.El argumento prometía, y mucho:Un ex-agente de la CIA de nombre Harrington (Brando) y que vive en Sudamérica  tiene una hija que se involucra con la hijo del más poderoso capo de la droga colombiana.Harrington se enfrentaría así a sus antiguos compañeros de la agencia y a los narcotraficantes más peligrosos.Para esta cinta, el director elegido fue nuestro viejo conocido Donald Cammell, amigo del actor y que acababa de rodar El Blanco del Ojo (1987).Por motivos desconocidos, Brando lo despidió y se puso a buscar a otro cineasta que quisiera llevar a la pantalla el guión de 200 páginas (una página de guión equivale a un minuto de cinta más o menos).Al mismo tiempo, planeaba como co-protagonistas a Robert Duvall y a nuestro Mickey.La visión de estos tres juntos en pantalla hubiera sido histórica, pero por motivos desconocidos Jericho nunca se rodó y 1989 se quedó sin la reaparición estelar de Brando.El Novato (1990) fue su cinta de reaparición y pasó con más pena que gloria.Duvall rechazó la oferta de Coppola de volver a interpretar al consigliere Tom Hagen en la tercer y última entrega de El Padrino.Rourke estrenaría Francesco de Liliana Cavani y Johnny el Guapo de Walter Hill.Las dos se estrellaron en la taquilla mientras Mickey continuaba rajando de todo quisque en Hollywood y yendo de juerga con ángeles del infierno.Lástima.

Esta historia la encontré casi de casualidad en la muy recomendable hemeroteca de La Vanguardia, que se encuentra disponible en su web.De ella iré sacando ideas para futuros posts.

Off Topic:La nueva plantilla de La Coctelera no me convence mucho que digamos.