Dudo que se pase por este blog y que conozca el castellano, pero publico en forma de post esta carta en este rincón del ciberespacio.Escribo estas lineas justo después de que haya concluido la ceremonia de los Oscars, donde Slumdog Millonaire ha triunfado por todo lo alto (de lo cual me alegro), Werner Herzog ha perdido en el mejor documental (algo que esperaba, ya que no es su mejor cinta y todo el mundo habla maravillas de Man on Wire) y hasta Penélope Cruz ha ganado por esa mediocridad que atiende por título Vicky Cristina Barcelona (cuánta razón tenía Jack Nicholson cuando ganó por el Nido del Cuco: "en la academia hay tantos locos como yo"; por cierto, no vi a Jack por la gala).El caso es que llegó el momento más esperado de la noche:Mejor Actor.Aunque casi todos apostaban por su victoria, yo intuía que acabaría ganando su amigo Sean Penn por Milk.Y así ha sido.Qué duda cabe que la interpretación de Penn es excelente, si uno ve material de archivo de Harvey Milk por YouTube ve cómo Penn ha captado sus gestos y aspecto físico y tiene una escena emocionante cuando está en el teléfono en plena oscuridad.Otro buen argumento para la victoria de Sean son los planos finales con las velas encendidas en plena Castro Street y que impresionan mucho (son imágenes reales de 1978).Luego para esa victoria entrarían otras cuestiones, como que usted siempre fue el chico malo de Hollywood y normalmente los enfants terribles no ganan.No lo pudo resumir mejor cuando mencionó en una entrevista que no ganaría el Oscar este año por las cosas malas que hizo en sus años salvajes y que se alegraría mucho si ganase Sean, puesto que fue de los pocos que se acordó de usted cuando apenas podía pagar su apartamento y le puso en un impresionante papelito en El Juramento.Que Penn en muchas ocasiones es un hipócrita y es de los que se le puede aplicar el término "Do as I say, not as i do" es cierto.Que es un antipático de cuidado también.Pero es justo reconocer que le echó un cable en aquellos momentos tan complicados para usted, cuando esperaba que su ex-mujer Carré Otis contestase a esas llamadas que le hacía constantemente y que nunca respondía, dejándole profundamente deprimido y con la única compañía de sus chihuahuas, los únicos que no le dejaron tirado en aquellos años.

Usted sabía que no ganaría este año.Pero también afirmó que si no ganaba por The Wrestler ganaría el año que viene o el siguiente.Con suerte quizás los académicos le vuelvan a nominar, bien sea como secundario por Sin City 2 (que le debían una nominación por ese pedazo de Marv que tan brillantemente encarnó en la primera entrega) o, por qué no, por la cinta que está preparando con Walter Hill donde será el protagonista absoluto.Pero ¿sabe qué? Hubiera sido genial que ganase el Oscar, pero el que ha acabado ganando ha sido su amigo Penn.Y le voy a contar algo:su Randy "The Ram" Robinson está por encima de cualquier premio cinematográfico.Cuando uno ve películas recientes, echa de menos que acabe realmente emocionado por lo que ha visto en pantalla.Con J.C.V.D acabé con los ojos humedecidos con la escena de su monólogo.Pero ha sido llegar The Wrestler y llorar sobre todo en dos momentos:Uno, la conversación con su hija y el ya mítico "I'm just a broken down piece of meat".El segundo es el más legendario todavía monólogo final en el ring, que lo improvisó usted basadas en sus experiencias personales y que consiguió hacerme un nudo en la garganta.Ese momento en concreto no es de Oscar; es de otro planeta.Pensé que su magistral monólogo en Manhattan Sur cuando le cuenta a la periodista asiática lo solo que se siente y que no tiene a nadie en quien confiar no podía ser superado.Me equivoqué.

Ahora gracias al éxito comercial y crítico de la película ha visto resurgida su carrera, que ya estaba remontando el vuelo gracias a Sin City.Tiene ante usted multitud de proyectos que me sería muy largo ennumerar (aunque tengo especial predilección por The Expendables y King Shot, el retorno de Alejandro Jodorowsky tras las cámaras y que solo espera poder ser financiado de una vez) y todos de una presumible alta calidad.Usted tiene la segunda oportunidad que muchos actores caídos en desgracia soñarían.No la desaproveche. 

Podría haber escrito una reseña a The Wrestler, pero es que me veo imposible de superar lo escrito por J. Glez. para Cine y Cine.Así que me limitaré a escribir este post animando a los lectores a que vean The Wrestler y Milk y saquen sus propias conclusiones.Voy a hacer una profecía:dentro de 20 años (quizás menos), apenas nadie se acordará de Milk (repito:notable cinta), salvo fans de Sean Penn, trivials y estadísticas de los Oscars.The Wrestler continuará emocionando, admirando y siendo alabada por todos aquellos que la vean en cine o DVD.Algo parecido dijo Mel Brooks cuando su producción El Hombre Elefante perdió contra Gente Corriente en los Oscars.Su profecía se cumplió.El tiempo dirá si yo ando errado.

Ya sabe que en este blog siempre tendrá espacio para usted y sus películas.

Afectuosamente:

M.D.