De niño había dos personajes cinematográficos que me dejaban muerto de miedo (o como se dice por mi casa "con el culo hecho coca-cola").Uno era ni más ni menos que E.T.Cuando acaben de reírse, sigan leyendo.El otro era el señor de camiseta de rayas, guante con cuchillas, cara quemada y siempre con un chistecito a punto para cuando llegara el momento de rematar a su víctima adolescente de la forma más imaginativa posible.Ya más crecidito, me fui haciendo fan del personaje y sus andanzas me acompañaron en aquellas gloriosas tardes de fin de semana en las que solía alquilar compulsivamente la trilogía galáctica del destructor de mitos George Lucas y las por aquel entonces cinco entregas del Potro Italiano.Algo que siempre me gustó era el tener en mis manos aquellas legendarias carátulas de VHS que tanta fascinación provocaron en toda una generación de chavales y que en la edición en DVD de la saga no han respetado.Cosas de los nuevos tiempos.También recuerdo no perderme ni una sola de las emisiones que daba el no menos legendario programa Alucine en La 2 de las películas de la saga.No me extraña que muchas de las ideas que tuve a la hora de hacer relatos para el colegio versasen sobre asesinos a lo Krueger.Así me iba en Lengua y Literatura.Pero esa es otra historia.

Lo que me lleva a escribir el siguiente post es el deseo de comentar brevemente las películas de la saga, avisando de antemano que ninguna la considero mala.Mi objetividad se irá de paseo esta vez.Y en absoluto será un análisis en profundidad de la saga.Una vez avisados, prepárense para echar un sueñecito:

 

 

Hoy en día, los niños y no tan niños ya no le tienen miedo a Freddy.Se ha convertido en poco menos que en malo que causa gracia, al que se le tiene hasta simpatía y que, como se comentaba en La Nueva Pesadilla, se ha convertido en un icono como King Kong.Es curioso que no muchos se acuerden de que la primera entrega era una película realmente terrorífica, sin apenas humor en su relato.El gran Wes Craven realizó una obra maestra del cine de terror donde Freddy era un personaje aterrador.Para la historia quedarán secuencias que seguramente recordarán, como la de la bañera (entre Norman Bates con la ducha y Freddy con la bañera han conseguido traumatizar a los obsesos con la limpieza más sensibles), el primer asesinato con la chica en el techo, la lengua saliendo del teléfono de Nancy (una Heather Langenkamp ya en el olimpo de las scream queens) la muerte de Johnny Depp en su debut cinematográfico, la cancioncita infantil que tantas veces sonaría en secuelas o los créditos iniciales con Fred Krueger (lo de llamarle "Freddy" empezó en las secuelas) haciendo su mítico guante con cuchillas.Poco más puedo comentar que no se haya dicho ya en innumerables páginas dedicadas a la cinta, salvo que hay que venerarla como el clásico que es.

 

 

 

Esto sonará a tópico y lo habrán leído más de una vez, pero la segunda parte es conocida como "la del autobús".La New Line Cinema, que acababa de comenzar en el negocio del cine, vió la luz con el éxito sorpresa de la primera cinta y no era de extrañar que empezasen a explotar el filón de Krueger sin la ayuda de Craven pero pagándole generosamente por los derechos del personaje.Jack Sholder, que acababa de rodar Solos en la Oscuridad, se encargó de la dirección con desiguales resultados pero no carentes de encanto.Comenzando con un potente comienzo con el sueño del autobús (donde podemos ver a Robert Englund sin maquillaje alguno como conductor), la secuela se centraba en cómo Freddy utilizaba el cuerpo de un adolescente para continuar sus fechorías.Vilipendiada por críticos y fans del personaje, ya que en vez de cargarse adolescentes en sus sueños Freddy se los cargaba en el mundo real, lo cierto es que contiene escenas excelentes como Freddy saliendo literalmente del protagonista, Freddy masacrando jovenes en una fiesta o la delirante muerte del entrenador "sargento de hierro" del protagonista.Por cierto, que es un pequeño clásico de culto entre la comunidad gay por el subtexto homosexual que dicen que tiene la historia.Intentaré pillarlo en el próximo visionado.

 

 

Ésta ya gustó mucho más.Con el propio Craven aportando ideas al guión (aunque de sus ideas poco quedarían al final) y la presencia del futuro director Frank Darabont entre los guionistas, el bueno de Chuck Russell realizó la secuela favorita de los fans y la que quizás sea la más cercana en tono a la primera película.Las escenas gore no decepcionan y como ejemplo tenemos el asesinato del personaje de Phillip, con Freddy utilizando los tendones de sus brazos y piernas para tirarle desde lo alto del hospital psiquiátrico.Un momento que de crío me impactó, junto con el asesinato del televisor.Repiten los protagonistas de la primera entrega, Heather Langenkamp y John Saxon para echar un cable a los adolescentes liderados por Patricia Arquette.También podemos ver a Laurence Fishburne (de aquella se hacía llamar Larry).Muy bueno el homenaje a Harryhausen con el esqueleto de Freddy en stop-motion en lucha con John Saxon y el psiquiatra que se involucra en la lucha contra Freddy.Otro exitazo en taquilla y otra secuela al canto.

 

 

 

 

Mi secuela favorita.Mi muy estimado Renny Harlin acababa de salir de su Finlandia natal viendo el triste panorama de la industria cinematográfica finlandesa y se fue a Hollywood dispuesto a convertirse en un grande del cine de acción y entretenimiento.Lo primero que consiguió fue la tarea de dirigir la cuarta entrega de las andanzas de Freddy y en ella puso toda su energía e inventiva visual.El resultado:la entrega más taquillera de la saga y un festín para el aficionado, en el que vemos otro nombre conocido para el aficionado al cine:Brian Helgeland.Siempre tendré en mi memoria la escena del cine con la pantalla tragándose a la pelirroja protagonista Alice, la de las pesas (¡ouch!) con la infeliz víctima convertida en cucaracha, la muerte en el cementerio de coches o el duelo final en la iglesia con iluminación propia de los años ochenta.Un Robert Englund que se lo pasaba cada vez mejor con el personaje repetiría con Harlin en la legendaria Ford Fairlane.Por cierto, la película que se ve en el cine cuando Alice es "absorbida" es la ya comentada Reefer Madness.

 

 

Cuando salió la quinta entrega de la serie, Freddy ya era una figura tan reconocible como la coca-cola.Videojuegos para NES, muñecos, serie de televisión propia (Las Pesadillas de Freddy, que tuvo a bien emitir la antaño grandiosa cadena y hoy pozo de mierda Tele 5) y todo tipo de merchandising y apariciones en convenciones de fans.Quizás por sobreexposición mediática la quinta entrega no funcionó tan bien de taquilla como las anteriores películas, aunque tampoco fue un fracaso.Otro director al que se le daba la alternativa, el eficaz Stephen Hopkins para una cinta que profundizaba un poquito más en el origen del personaje (su madre fue violada por los internos en un psiquiátrico; busquen a Englund sin maquillaje entre ellos) y que no es especialmente destacable, salvo por el climax final con la persecución en el laberinto de Escher y la espectacular muerte en la motocicleta (la más gore de la saga).La saga cada vez iba siendo más divertida que terrorífica.Cosa que se potenciaría en la teóricamente última entrega.

 

Aún recuerdo cuando se estrenó la Pesadilla Final donde vivo.En el poster que ven arriba los del cine tuvieron a bien ponerle a Freddy unas gafas 3-D cutremente colocadas.También recuerdo cuando fantaseaba con mis amigos cómo sería la película vista con las gafas.El caso es que esta es la entrega más inclinada al humor de la saga con escenas que nos llevan a recordar a los Looney Toons.Véase el asesinato con Freddy manejando un videojuego o el del paracaídas y el remate con la cama de pinchos.Divertidos cameos los de Johnny Depp y Alice Cooper como el padre de Freddy y hasta podemos a ver a Freddy sin maquillaje antes de ser ajusticiado por sus vecinos.Yaphet "Parker" Kotto y Lisa Zane (la hermana de Billy) son los adultos encargados de cargarse para siempre a Freddy en un tramo final efectivo, y más si se ven con las gafas.Parecía que la saga llegaría por fin a su final, a juzgar por los créditos finales llenos de escenas de las anteriores entregas y el rotulito con el "Freddy Krueger R.I.P".Los resultados en taquilla se encargarían de resucitar otra vez más al personaje.Pero de qué manera.

 

Cuando la New Line ofreció a Wes Craven la dirección de la nueva entrega de la serie, difícilmente imaginaban lo que les proponía un Craven que necesitaba un éxito de taquilla tras los fracasos de La Serpiente y el Arco Iris (una de sus mejores cintas), Shocker y El Sótano del Miedo.Nada menos que un juego de cine dentro del cine con los actores de la primera entrega interpretándose a si mismos y enfrentándose a Freddy "en la vida real".Los ejecutivos aceptaron y hasta sale el productor Robert Shaye haciéndo de si mismo, al igual que Craven.Freddy en esta ocasión ya es más oscuro y aterrador que en otras entregas y el aficionado tiene escenas varias con las que pasárselo en grande.Lástima que en el momento de su estreno los fans más radicales del personaje no entendieran la broma, convirtiendo esta reflexión sobre el cine de terror que se anticipaba a Scream en la menos taquillera de la saga.Parecía que por fin Freddy dormiría el sueño eterno.

 

 

Pero como todo el mundo sabe, los mitos cinematográficos acaban volviendo tarde o temprano.Y Freddy volvió.Pero a lo bestia y con compañía.El sueño de los fans del terror ochentero se hizo realidad en 2003, cuando por amor al arte se juntó a Freddy y a Jason Voorhees para masacrar todo jovencito estúpido que se cruzase en su camino.¿Que la película no es el colmo de la originalidad? Sí.¿Que sabemos qué pasará en pantalla? también.Pero qué más da.Lo que cuenta aquí son las ganas de pasárselo bien y el poder ver a estos dos juntos por fin.Ronny Yu lo sabía y nos ofrece lo que el título promete.Diversión a raudales para los fans y la cinta más taquillera de las respectivas sagas de los personajes.Se habló de una secuela donde entraría en juego Ash de Posesión Infernal, pero Sam Raimi dió calabazas.Luego hubo negociaciones con John Carpenter para meter a Michael Myers en la pelea, pero nada más se supo de una posible secuela.

 

Cuando escribo estas líneas, existe un proyecto para resucitar al personaje con un remake de la primera entrega, que iría en plan terrorífico y seriote pero con otro actor que no será el bueno de Englund.Se habla de gente como Billy Bob Thornton o Jackie Early (Juegos Secretos) para continuar masacrando en Elm Street.Ya veremos si sale algo decente o un cagarro.Mientras tanto, sigamos disfrutando de las andanzas de Freddy mientras evitamos a las niñas cantando la cancioncita y saltando a la comba.