Mucha gente puede recitar de memoria diálogos enteros de Pulp Fiction, que es una gran cinta.Yo aún sigo esperando ver gente tarareando "You've Got the Touch, You've Got the Power" o recitando el monólogo final del espejo en Boogie Nights.Al tiempo.Lo único seguro es que los fans de la película son cada vez más numerosos y a muchos no nos importaría que, en el caso de que existiera, alquilar en glorioso VHS Hay Ángeles en mi Ciudad.Hasta estoy dispuesto a encabezar el club de fans de Dirk Diggler en España, qué diablos.

Boogie Nights es una de las mejores películas de los últimos tiempos.Paul Thomas Anderson había hecho solamente un corto y una notable cinta llamada Hard Eight que pude recuperar en una de esas cadenas digitales.Luego haría otro peliculón llamado Magnolia (la cinta de historias cruzadas definitiva) antes de caer en barrena con Punch Drunk Love (que no le pillé yo la gracia) y la muy aburrida Pozos de Ambición, pero eso ya es otra historia.Con su segunda película y antes de cumplir los treinta logró unir el estilo de un Scorsese en la época Goodfellas con un retrato de personajes a lo Altman pero mucho más cálidos y cercanos y bigger than life.Ahora muchos ponen a bajar a un burro a Marky Mark por protagonizar muchas cintas de acción (algunas tan desastrosas como Max Payne o innecesarias como el remake de Los Simios), pero para mi tiene el cielo ganado solo por ser Eddie Adams de Torrance aka Dirk Diggler.Lo mismo puede decirse de un Burt Reynolds que salió de las cloacas interpretando al paternal Jack Horner, el hombre que quiere hacer la película porno definitiva que le permita pasar a la posteridad.El resto del reparto sencillamente es bestial.Miren sino a Julianne Moore (con un personaje parcialmente basado en la actriz porno Jane Hamilton, que sale de jueza que decide la custodia de su hija) en cualquiera de sus apariciones, a Heather Graham sobre patines en la escena de la limusina, a un John C. Reilly antes de dedicarse a las comedias como fiel compañero de Diggler en los días de champán y coca, a Robert Ridgeley (fallecido poco después de rodarse la cinta;a él está dedicada) en su conversación en la cárcel con Reynolds, a Thomas Jane (el hermano perdido de Christopher Lambert) en la legendaria escena en la casa de Alfred Molina (la escena que en ella ocurre está inspirada en el incidente descrito en Wonderland, con Val Kilmer de John "Mr. 33 cm." Holmes), a un William H. Macy en el suicidio más impactante desde que el reculta Patoso se fue a las letrinas o, por no seguir más, a un Phillip Seymour Hoffman demostrando que es uno de los mejores actores de la actualidad con un Scottie al que se le acaba cogiendo cariño, sobre todo viéndolo en el coche.

Hay muchos más actores con momentos gloriosos en la película, pero les dejo que los vayan descubriendo si ven la película por primera vez.También pueden jugar a ir descubriendo a viejas glorias del porno de los 70 y 80 en papelitos;por ejemplo, la mujer de Macy es la sinpar Nina Hartley (que sigue rodando películas y estando tan maciza como cuando comenzó en el negocio).Pero sería un error juzgar Boogie Nights como una simple crónica de la ascensión y caída de una porno star y de la industria en la que trabajó.Es uno de los retratos sobre las relaciones humanas más efectivos, impresionantes y enternecedores que uno haya visto.Añádanle un plano secuencia inicial de presentación de personajes de casi cinco minutos sin cortes y una de la mejor selección de canciones de la historia del cine y tenemos lista para degustar una obra maestra.Si no la han visto aún, corran a verla.Aviso:engancha.