Mala época la de los 80 para ser un director de los 70 con prestigio.Casos como los de Friedkin, Cimino, Bogdanovich, Coppola, Scorsese (al menos durante la primera mitad de década), Schrader y demás gente interesante así lo atestiguan.Drogas, excesos, egos desatados y mala suerte hicieron un cóctel mortífero para muchos cineastas y productores que no supieron encajar en los divertidos años 80.Algunos levantaron cabeza con el paso de los años, otros sobrevivieron como buenamente pudieron a base de encargos y otros desaparecieron en combate.Uno de los que levantaron cabeza a nivel personal fue Robert Evans (en lo profesional digamos que no mucho, aunque tiene dos guilty pleasures de tomo y lomo como Jade o Acosada con Charito Estones), el que fuera el productor más importante de los años 70 con El Padrino o Chinatown.
Dispuesto a empezar los 80 con buen pie, el bueno de Evans pensó en una adaptación a imagen real de un personaje de cómic y dibujos animados, visto el taquillazo de Superman.Así que se decidió por Popeye.A Paramount le pareció una buena idea.Hasta que Evans contrató al director revientataquillas y alegría de la huerta Robert Altman, que venía de encadenar unos cuantos fracasos seguidos y cuya fama de tocar las pelotas a los grandes estudios era legendaria.Evans impuso su voluntad y consiguió que Disney pusiera la mitad del presupuesto de la película, siendo la primera vez que la compañía del ratón Mickey hacía una co-producción con un estudio ajeno.
Para el reparto eligieron a un Robin Williams que triunfaba con la serie Mork & Mindy para ser Popeye y, en una de las mejores decisiones de cásting de la historia del cine, a una Shelley Duvall (en la actualidad ufóloga desquiciada si hacemos caso a los tabloides) como Olivia apenas descansada del agotamiento mental que le produjo Kubrick con El Resplandor.Don Simpson, ejecutivo de Paramount en aquella época y futuro compinche de Jerry Bruckheimer comentó tras ver unas pruebas de cámara de la actriz que no quería que protagonizase la película porque "no me gustaría tener que follármela.Y si una actriz no me gusta para un polvo no debería trabajar en una película".No les extrañe que Altman comentase cuando Simpson la palmó que "lamento que no haya vivido más y sufrido más".Cosas que pasan en Hollywood.
Así y todo Duvall continuó en la película y se construyeron unos inmensos decorados en Malta que recreaban el pueblecito costero donde transcurría la acción.Gran parte del presupuesto de Popeye the Movie fue a parar al decorado, que en la actualidad es atracción turística en la isla.Según confesó Altman tiempo después, la droga circulaba alegremente por el set de rodaje entre el reparto y técnicos.Mediado el rodaje saltó la noticia del arresto de Robert Evans por un asunto de compra de cocaína, cosa que a Paramount y sobre todo a Disney no hizo nada de gracia y que dió publicidad negativa extra a la cinta.Para rematar el asunto, en una escena en la que el padre de Popeye le tiraba una lata de espinacas a su hijo, la lanzó con tanta fuerza en la cabeza de Williams que le hizo una brecha que le dejó KO varias semanas suspendiendo el rodaje.No les extrañe que entre que el productor tenía problemas con la ley y el dinero se agotó con este retraso se acabase (SPOILER) rodando la lucha final con un pulpo de goma de aquella manera y que a Bruto se lo despachase de un sólo puñetazo.Muy descafeinada acabó la cosa.(FIN DEL SPOILER).Para rematar la faena Altman tuvo que cortar una escena en la que el marino exclamaba "¡mierda!" al meterse en el mar frío porque un ejecutivo de Disney le gritó "Nunca se pronunció la palabra "mierda" en un film de Disney y jamás se dirá mientras yo esté aquí".La crítica, salvo excepciones como el famoso Roger Ebert, la machacó y aunque recaudó casi 50 millones de dólares en USA se consideró un fracaso al esperarse mucha más recaudación.Evans empezó una cuesta abajo y sin frenos en lo personal y profesional hasta que se recuperó de sus adicciones, Williams tardaría un tiempecito hasta ser una estrella y Altman no volvió a rodar jamás para un gran estudio, aunque en los 90 volvió a levantar cabeza con El Juego de Hollywood y el éxito volvió a sonreírle hasta su muerte en 2006.
Lo que les he contado arriba viene perfectamente reflejado en el Moteros Tranquilos, Toros Salvajes de Peter Biskind, libro que deben comprarse ya.Y centrándonos en la película, decir que servidor iba con expectativas algo a la bajas con el nombre de Altman en este tinglado.Y sorprendentemente Popeye funciona en líneas generales.Aunque pudo haber sido una cinta más divertida de lo que al final es, Altman entiende el espíritu de los dibujos de Segar ( incluso tomó nota del detalle de que en los cómics, al contrario que en los dibujos animados, Popeye odia las espinacas) y crea un microcosmos en ese pueblecito con personajes que parecen salidos de las tiras cómicas.Chapeau a la labor de cásting para elegir a secundarios y extras.Atención a Tapón y a Bruto (Paul Smith, torturador en Midnight Express y futura Bestia Raaban para el Dune de Lynch), que tiene una inenarrable escena donde destroza todo lo que pilla a su paso cuando su prometida Olivia no viene a casa.El humor slapstick es el que predomina en las escenas de peleas con momentos que parecen sacados de la serie de dibujos, destacando el combate de boxeo (ojo a Linda Hunt de madre/entrenadora del gigantesco rival de Popeye), la gresca tabernaria o la lucha final hasta el momento del spoiler de arriba.Williams y Duvall sencillamente lo bordan y para apreciar mejor su actuación es necesaria la versión original, que el doblaje es apestoso, sobre todo en los números musicales compuestos por Harry Nilsson.Una película a reivindicar y recuperar.
Por cierto, al parecer Evans tiene en su poder un montaje de tres horas que era el predilecto de Altman.El famoso Harry Knowles de Ain't It Cool News es de los fans de la cinta y pidió no hace mucho que Evans accediese a dar a conocer este montaje.Curiosidad tengo.Como la que tendrán ustedes por ver la película tras ver el video del combate y un número musical.

Sin ser algo del otro mundo la peli a mi me entretuvo, la vi hace algun tiempo ya y no estab nada mal.
Gracias Mike
Siempre es un placer leerte Mike, tenias algo olvidadas las reseñas de pelis, a excepción de la cobertura especial al "Peor Imposible". Yo esta de Popeye, no recuerdo haberla visto, pero me has metido ganas...Y joder, no sabia que Shelley Duvall habia vuelto a trabajar con Nicholson y encima en lo nuevo de ¡James L. Brooks!
Lo digo porque en el rodaje de El Resplandor, Duvall & Nicholson ni se hablaban, algo normal viendo como Duvall casi se vuelve loca por culpa de Kubrick...
Desde la distancia del tiempo,ya que la vi cuando se estreno,me trae los recuerdos propios de aquellos momentos,aunque friamente,no es gran cosa...
Gracias por los comentarios.A ver si la editan en DVD por estos lares.