¿Qué podía hacer un director como Ruggero Deodato tras armar la marimorena con dos cintas como la celebérrima Holocausto Caníbal y su muy divertida imitación de La Última Casa a la Izquierda llamada por estos lares Trampa para un Violador? Pues aparte de huir de censores, jueces, críticos furibundos y amantes de los animales, esperar a que el temporal amainase e irse a las Filipinas a rodar una exploitation de tomo y lomo.Y muy divertida, además.

Los Invasores del Abismo es un título que ofrece lo que promete en esta historia de la Atlántida resurgida de las aguas por la energía nuclear de un submarino hundido en el futuro ambientado en 1994 en Miami: Efectos especiales de saldo (esos disparos lásers, escenas prestadas de otras cintas para simular olas gigantescas y esa Atlántida en el tramo final de la cinta que se nota a mil leguas que es una chapucera maqueta) ; actuaciones que no son del Actor's Studio precisamente (aunque ¡qué más da!), destacando al protagonista Christopher Connelly, habitual de divertidos subproductos a la italiana y a su sidekick Tony King, ex-jugador de fútbol americano convertido al islam y cuyo personaje comparte religión hasta el punto de estar obsesionado en que lo llamen Mohammed y no Washington, su nombre de nacimiento; La aparición, en un papel secundario, del director Michele Soavi (Aquarius, El Engendro del Diablo, Dellamorte Dellamore) ; "Homenajes" a títulos post-apocalípticos como Mad Max con esos atlantes motorizados de look estrafalario que a buen seguro les arrancarán carcajadas en su primera aparición; Otro "homenaje" a títulos como Asalto a la Comisaría del Distrito 13 (los protas metidos en una casa abandonada y desde ahí a tiros y explosivos con los atlantes para mayor gloria de los stuntmen); Una escena de acción bien rodada y muy efectiva consistente en una persecución de los atlantes en helicóptero a los buenos que van en autobús (y eso en una época sin CGI ni cosas de esas; efectivamente vemos al helicóptero a poquitos metros del bus y a los stunts tirándose desde lo alto al autobús for real); El gore habitual en Deodato con decapitaciones efectivas a los atlantes...y lo mejor me lo reservo para el final: esa pedazo de canción cortesía de Guido y Maurizio De Angelis que aparece en los créditos iniciales y finales y que atiende por título Black Inferno.Les juro que una vez oída no se olvida fácilmente.Para bien o para mal.

Si tienen 87 minutos libres de su tiempo y se sienten desganados, nada mejor que ver Los Invasores del Abismo.Y si saben inglés, esta reseña del imprescindble blog Moon in the Gutter les animará del todo a verla.Ideal para un Peor Imposible.No digo más.

El traíler y Black Inferno en toda su gloria.