Montando involuntariamente un miniciclo Ruggero Deodato en casa he pensado que no estaría mal hablarles un ratito de Teléfono Mortal, que tiene el bello título en italiano de Minaccia d' Amore (amenaza de amor, si no ando equivocado) Como pueden ver, el poster es espléndido.

El argumento es impagable: La línea telefónica de un "teléfono de la esperanza" está poseída por los espíritus de los suicidas que a ella llamaron y como se aburren un montón se dedican a acosar a una moza jamona (la modelo inglesa Charlotte Lewis, vista en Piratas de Polanski y El Chico de Oro) que trabaja como modelo en Italia.No les extrañe que palmen sus peces, fotógrafas, amigos y demás gente a su alrededor.La bella dama tendrá de aliado a un clon de Nicolas Cage de joven que casi la palmará siendo hipnotizado por la línea y estando a puntito de tirarse al vacío.Por cierto, entre muerte y muerte, la chica se obsesiona con llamar a su ex y la línea la provoca orgasmos al menos en un par de ocasiones.Si andan en estado de shock tras leer este párrafo, no se preocupen que yo mientras la veía aplaudía las ocurrencias de Deodato que pasaban en la pantalla de mi televisor.

Aunque ciertamente delirante, si vemos la cinta con el estado de ánimo adecuado y dispuestos a todo, se puede pasar un buen rato.Un Deodato que seguro que no se tomó muy en serio el guión rueda la cosa con sano cachondeo, destacando los planos de la habitación donde se encuentra "la línea de la esperanza", de un esteticismo ochentero y fotografía azulada que haría las delicias de un Adrian Lyne o Alan Parker.O, por ejemplo, los planos subjetivos del teléfono en el piso de la fotógrafa amiga de la prota (que acabará como el rosario de la aurora).Aunque Charlotte Lewis no siga el método de Stanislavsky, hace lo que el papel le pide: salir bien guapa, poner cara de susto cuando la situación lo requiera y quedar en lencería sexy en la alucinante escenita de los orgasmos en la bañera (los fans onanistas quedarán decepcionados ya que sólo se le ve un pezón...y eso usando el pause.Las discusiones que debió tener con Deodato sobre salir desnuda debieron ser antológicas...)

Ah, y aparte de la escena de la bañera, otras dos de echarse las manos a la cabeza para luego aplaudir: un violador con pinta de yonki que intenta hacer un poco de todo con Charlotte en el metro es acribillado a monedazos por una cabina telefónica...y a un profesor universitario que intenta ayudar a la pareja le explota el marcapasos en el aeropuerto.Tremendo.

Y como anécdota, Claudio Simonetti (Goblin) en la banda sonora.La hora y media de sana diversión servida por Deodato la tienen garantizada.