Ya llovió mucho desde que de jovencito alquilase en el videoclub The Wall.Aquella portada ya justificaba de sobra el tener que ver esa cinta VHS de genuino sabor ochentero de la que yo no sabía de qué iba ni nada, puesto que en la contraportada solo venía la ficha técnica.La sorpresa llegaría cuando vi la cinta a solas en casa de noche.La calidad de imagen no era muy deseable y estaba en inglés pelada sin subtitulos, pero la sucesión de imagenes impactantes que desfilaron por la televisión me dejaron KO, como KO me había dejado el visionado en circunstancias parecidas de Apocalypse Now.No importaba que entendiese a duras penas la historia:El ataque de ira en presencia de la groupie (ustedes ya la conocen), el momentazo Comfortably Numb o el mitin y conquista de la calle de los neonazis pasaron una y otra vez por el magnetofón del ya cascadete video.Así fue mi primer contacto con Pink Floyd:a lo grande.Pasado cierto tiempo conseguí por 5.000 pesetas de entonces el doble CD de The Wall y poco más puedo decir salvo que se convirtió en uno de los discos que más veces pasan por la minicadena o auriculares del portátil.Luego tendría dudas sobre si Dark Side of the Moon era superior...pero The Wall gana a los puntos.

Es curioso ver cómo de un rodaje caótico (con conflictos entre el gran Alan Parker y el humilde Roger Waters y entre éste y Gilmour) acabó saliendo un peliculón, si bien uno echa en falta algo de sentido del humor y el imprescindible Hey You que en una escena eliminada ilustraba una batalla campal entre manifestantes y antidisturbios por la noche (se ven trocitos de esa escena por la película).Es destacable la labor interpretativa de Bob Geldof poco antes de montar el chiringuito de Live Aid, quien logra hacer del protagonista Pink un hombre roto y hundido.Igualmente impactantes son las animaciones de Gerald Scarfe que ilustran a la perfección temas como Goodbye Blue Sky (impagable la bandera británica despedazándose hasta formar una cruz ensangrentada) o The Trial (piel de gallina).Si alguno echa de menos a Alan Parker en estos últimos años donde apenas se sabe nada de él siempre puede recuperar The Wall como ejemplo de su maestría para crear planos e imágenes para el recuerdo, que los hay a puñados.En los videos que pondré verán ejemplos prácticos.Quien quiera un análisis soberbio, completo y minucioso sobre la película y el disco simplemente pinchen aquí.

Todo esto viene a cuento de que se cumplen 30 años de la publicación de The Wall.Felicidades Pink y nos veremos outside the wall.Si es que sobreviviste.