Lo mío con Oldfield

Era Septiembre de 1998.Yo recuerdo que por aquel entonces era muy joven (ejem) y que ni siquiera tenía Internet en casa.Lo más "moderno" que había por casa era el radiocassette con CD que estaba en la cocina y que utilizaba básicamente para escuchar el fútbol o escuchar música (quien esto escribe, tan sibarita en sus gustos musicales donde ven tenía...recopilatorios del tipo "Maquina Total" como casi único acompañamiento musical).Mi madre me pidió para su cumpleaños un disco que sí que veía promocionado por la tele:Tubular Bells III, de un tal Mike Oldfield.Lo único que sabía del tal Oldfield era que había compuesto la banda sonora de El Exorcista (cosa falsa como comprobaría tiempo después; los famosos primeros compases de su obra más célebre los ofreció el magnate de Virgin Richard Branson a William Friedkin para su uso, cosa que a Oldfield irritó bastante por no contar con su consulta), cinta que había visto no hace mucho y que me tuvo acojonadito cuando la pasaron por el legendario programa Alucine.No andaba nada interesado en su obra por aquel entonces y compré el disco en una tiendita como el que compra servilletas para la cocina.
Pero al final la curiosidad mató al gato y días después de pillar el disco lo metí en el reproductor de CD.Play.Solo con el comienzo con el viento de Ibiza soplando me valió para escuchar el disco entero.46 minutos después, había escuchado de todo:techno, flamenco, rock duro, una canción convencional magistral, una melodía de piano fascinante (The top of the Morning) y un final impresionante.Aquel disco se convirtió en mi favorito y Oldfield en mi ídolo musical.No mucho después La 2 emitió en diferido el concierto que hizo Oldfield en el Horseguards Parade de Londres para presentar la tercera entrega de las campanas tubulares.Así que el Domingo por la tarde me puse a ver en mi habitación el concierto...y quedé alucinado con lo que aquel tipo con el pelo rubio teñido oxígenado hacía con la guitarra y el show que había montado en el escenario.Aún conservo en VHS la grabación del concierto con los comentarios de Carlos Finaly de Cadena 100 ilustrando la historia de las canciones.En los bises, Oldfield interpretó dos de sus éxitos que escuché por primera vez:Moonlight Shadow, que de aquella me pareció "bonita" sin más (el paso del tiempo cambiaría mi opinión a "tema soberbio", no importa las veces que haya sido sobada ya) y sobre todo Family Man, cuyo solo de guitarra en aquel concierto me sigue impresionando sobremanera.

El siguiente álbum en caer fue el segundo Tubular, que era bastante distinto del tercero pero que me había gustado lo suyo también.Y a partir de ahí, fui apañando los discos que podía con los pocos medios a mi alcance, bien sea pillando lo poco que había en la tienda de música ya cerrada y en la Biblioteca, que tenía el primer Tubular, los discos más recientes de aquella época (Guitars, The Millenium Bell) y el recopilatorio Elements en cuyo libreto se hallaba la discografía Oldfiana hasta el año en que se editó (1993).Esos discos los grabé en cintas de cassette que todavía conservo por casa y que me acompañaron orgullosamente en mis viajes en autobús mientras el conductor ponía a la chavalería...los Vengaboys o los Backstreet Boys.Así estaban las cosas para la juventud back in the day.
Con la implantación de Internet en la Biblioteca, conseguía conectarme una hora al día para leer las últimas informaciones sobre cine...y Mike Oldfield.Ahí encontraba información sobre discos que aún no había escuchado, no por falta de interés sino de pelas.Así me enteré de que tenía un disco de un tema instrumental de una hora de duración lleno de mensajes ocultos (Fuck Off R.B) o que tuvo problemas con las drogas en la época en que vivía en Ibiza.O bien podía verlo con el pelo cortito presentando la regrabación del Tubular Bells de 2003 en España.Y mientras me quedaba con las ganas de escuchar joyas como Ommadawn, Hergest Ridge o Incantations, que los fans en los foros calificaban de magistrales y que decían que eran infinitamente superiores a sus trabajos más recientes (tenían razón)
El paso del tiempo me permitió reunir la discografía Oldfiana al completo y ahora disfruto un montón con Five Miles Out o QE2, por ejemplo.No importa que en los últimos tiempos se haya vuelto un vago de cuidado en las Bahamas o que cualquier tiempo pasado suyo fue mejor...aunque el Music of the Spheres me dejó con buen sabor de boca.Ahí nos queda su monumental obra desde 1973-1984, el segundo Tubular, el tercer Tubular si nos olvidamos de sus predecesores y le ponemos otro nombre del disco y cosas sueltas en el resto de sus albumes.Oldfield ya no es mi número 1 absoluto en la música.Pero ahí sigue ocupando un lugar en mi corazoncito.
El Family Man en el legendario concierto de 1998.Se echa de menos a Maggie Reilly en la voz, pero Pepsi Demmacque no lo hacía tan mal.
Ooooooobra maestra que diría Pumares.Como el mullet que orgullosamente llevaba Oldfield.
El mejor final imaginable para un disco.

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