Redmond

Sé que en esto estoy en minoría.Si de algo está lleno el mundo es de fans a ultranza de Senderos de Gloria, 2001 y La Naranja Mecánica, que son las cintas que surgen invariablemente a la hora de hablar de las películas favoritas de Kubrick.Desde que la vi aunciada por el Plus a mediados de los noventa supe que tenía que ver Barry Lyndon sí o sí.Para cuando la vi ya había visto casi toda la obra de Kubrick.Finalmente me hice con el VHS que daban con un afamado periódico en una colección de cine y me lanzé a ver del tirón las 3 horas (intermedio incluido) que duraba.Expectativas plenamente satisfechas y mucho más.Lyndon ya ocupa el podium en mi lista de Kubricks favoritos.
También debo ser de los pocos a los que las tres horas se le pasaron volando.Con su meticulosidad enfermiza de siempre, Kubrick creó una sucesión de imágenes hermosas (con la inestimable ayuda de la NASA que le dejó unas lentes especiales en agradecimiento por haberles hecho el trabajito del aterrizaje en la Luna...si nos creemos a los conspiranoicos de turno y a un simpático falso documental) para la recreación más convincente de lo que fue el Siglo XVIII y la vida en el campo de batalla y en palacio.Los deberes que había hecho antes preparando el Napoleón que pudo haber sido y no fue los cumplió con sobresaliente.Incluso de un actor cumplidor tirando a mediocre como Ryan ("oh God, oh man!") O' Neal consiguió sacar una actuación destacada como Redmond Barry, que pasa de inocentón y naive a frío y calculador arribista (ese humo que suelta a Lady Lyndon en el carruaje una vez casados) al que la suerte le sonreirá y escupirá en poco tiempo.Quitémonos el sombrero ante las escenas de batalla, planificadas al milímetro por el bueno de Stanley cual Abel Gance de los 70 y con esa marcha militar ideal para poner a todo volumen en los altavoces del home cinema.Tener un buen televisor grande también ayuda a la experiencia de ver Lyndon y sus encuadres como si fueran cuadros de la época.
Quizás el ritmo pausado de Lyndon y que la gente esperase otra cinta al estilo Naranja Mecánica fuese lo que condenase a Barry a perder el duelo en la taquilla americana (no así en la europea).Cosa que a Kubrick, que antes de Lyndon había rechazado El Exorcista, le dejó medio KO, jurándose a si mismo no volver a tropezar en las taquillas.El Resplandor sería la consecuencia del fiasco de Lyndon.Consecuencia que, a día de hoy, hace que aún no esté editada una edición especial en DVD o Blu Ray (esta sí que es una cinta digna de ver en ese sistema), todo lo contrario que las demás cintas que rodó para la Warner.
Ah, en la versión en castellano la voz del narrador fue la de un gran actor patrio recientemente fallecido.Adivinen quién en el segundo video.

Escribe un comentario