Como ya me estoy imaginando lo que van a escribir la legión de fans talibanes de la cinta de Abel Ferrara y detractores de Nicolas Cage que deben estar haciendo vudú por, según ellos, mancillar el nombre del original Bad Lieutenant (y parece que de momento los alfileres están funcionando, puesto que el sobrino del antaño grande Francis anda con graves problemas de guita), diré un par de cosas a los lectores del blog:
1:La única similitud con el clásico de Ferrara es el título, un poli que se droga y una escena parecida a la de la famosa paja y las dos chicas...aunque mucho más suavizada y humorística.
2:Como ven en el poster, el firmante es el gran Werner Herzog.Si los que tienen intención de ir a verla piensan que verán un policíaco convencional para "pasar el rato", mejor que vayan a ver otra cosa.
Una vez aclarados estos dos puntos, bienvenidos a una Nueva Orleans recién afectada por el Katrina, despojada de todo glamour y no muy lejos de donde Steven Seagal hace sus labores de ayudante del sheriff.BL:POCNO es ante todo el retrato del policía Terence McDonagh, quien tras ayudar a un preso hispano de morir ahogado en su celda tras el paso del Katrina sufre una lesión de espalda que le obliga a estar empastillado...y de ahí pasará a consumir sustancias poco recomendables.Unos asesinatos de senegaleses a cargo de un gangsta bien trajeado y estereotipadísimo son investigados por McDonagh, recién ascendido a teniente.A partir de ahí, comienza un viaje lleno de humor surrealista, personajes típicos del género a los que Herzog les da la vuelta y una imprevisibilidad en la historia que hace que uno se pregunte "¿Qué coño pasará a continuación?"
Voy a elaborar una teoría.La Millennium Films, como en su momento la Cannon, decidió apostar por un auteur para darle a la compañía más prestigio crítico.Así que enviaron a un Herzog ya plenamente asentado en la industria estadounidense y adorado por críticos y estudiantes de cine un guión corriente y moliente y a una estrella como Cage para que los rodase sin más...y a forrarse y ganar premios.Pero no contaban con que el bávaro es perro viejo en esto del cine y sería él el que riese el último.Porque de policíaco convencional, la cinta se ha convertido en una comedia muy negra.Herzog, así, ha hecho algo parecido al King Lear que rodase Jean-Luc Godard para la Cannon (si no conocen la historia detrás de esta película busquen por internet...y diviértanse).Después de Besos de Vampiro, Cage ha rodado por fin otra divertida locura no involuntaria.
Cierto que Cage en los últimos tiempos anduvo perdiendo el tiempo con vergüenzas del calibre de Next o El Motorista Fantasma (no cuento The Wicker Man porque no la he visto...aún).Pero ha tenido que ser Herzog el que desperezase al buen actor que fue Cage, no ya sólo con Leaving Las Vegas, sino con titulos tan recomendables como Birdy, Arizona Baby, Red Rock West o Corazón Salvaje.El bueno de Cage borda ese poli dominado por las drogas destacando sus escenas íntimas con la prostituta adicta Frankie (la bella Eva Mendes cumpliendo con su papel de "florero") como cuando le cuenta la historia del tesoro en uno de los pocos momentos donde vemos la humanidad del personaje.Xzibitz como gangsta malo y cutre y sus secuaces cumplen con su función y podemos destacar también a un Val Kilmer del que sería de agradecer que le hubieran dado más minutos, a Jennifer Collidge/la madre de Stifler en un papel inusualmente dramático como madre alcoholizada de McDonagh, al habitual en el mundo de Herzog Brad Dourif llevando las apuestas del teniente, a la agradecida presencia de Fairuza Balk y su ropa interior y el cameo del gran Michael Shannon (pendiente de estreno otra película de Herzog con él de protagonista:My Son, My Son, What Have Ye Done) como encargado del almacén de pruebas que le consigue buena parte de la droga a McDonagh.Aunque poco pueden hacer los actores ante el huracán Cage, quien es cierto que sobreactúa en ocasiones pero que en esta ocasión la historia y su personaje lo requieren para hacer creíble el papel de hombre al que las drogas le llevan a hacer numerosas perrerías.Incluso le toma prestado a Klaus Kinski su chepa Aguirreriana, ciertas expresiones faciales y hasta su famosa entrada a cámara patentada por el volátil polaco-alemán y que Herzog denominaba "el tornillo de Kinski" (véase Mi Enemigo Íntimo para entender lo que les explico).
Uno de los aspectos que sin duda atrajeron a Herzog del proyecto fue el de poder rodar en Nueva Orleans.Una vez pasados los terribles efectos del Katrina, poco queda del glamour y misterio que tuvo la ciudad, aunque se intenta recuperar poco a poco.Aquí Werner ve la ciudad como un mundillo lleno de personajes corruptos (y no sólo McDonagh)...y de reptiles.Mucho habrán leído sobre las famosas iguanas que orgullosamente muestra Herzog con una cámara de video y pegándose al hocico.¿Una visión metafórica sobre los personajes? ¿El reflejo en el que se ve el alma de Cage? ¿Una simple tomadura de pelo? Me inclino por lo primero en el plano de la iguana reptando justo después del momento del "alma breakdance", por lo segundo en la escena que corresponde a la foto que tienen más arriba y un poquito de lo tercero.Aún siendo un título de encargo, Herzog no renuncia tampoco a más momentos surrealistas aparte de los ya mencionados, como el entierro senegalés style, Cage con la maquinilla de afeitar justo antes del interrogatorio y del descacharrante discursito, la escena de la farmacia (cuántos de nosotros no haríamos algo así en una situación parecida...), Cage y Xzibitz charlando tranquilamente mientras los secuaces tiran un cadáver al río o Cage acojonando al niño de papá y su novia compartiendo crack y echando un polvete ante la aterrorizada mirada del chaval.Momentos rodados en muchas ocasiones con esa cámara en mano que Herzog, con la ayuda de su fiel director de fotografía Peter Zeitlinger, maneja tan bien en escenas como la entrada de Cage en la casa de un sospechoso pistola en mano y llevándose más droga que consumir.Aún con todas las perrerías de Mcdonagh, Herzog siente simpatía y compasión hacia él.Véase el plano en el que ve la foto con su padre...o el epílogo que cierra el círculo.
Si sienten curiosidad por verla, corran ya al cine antes de que la quiten para habilitar otra sala dedicada a proyectar el remake de Pocahontas ese que te dan unas gafitas para ver (My James, My James, What Have Ye Done?) .Una de dos:o me lo agradecen por el rato pasado o me parten en dos el cráneo.Eso sí, después vean el original de Ferrara.Impresionante.
A ver si Ferrara se anima a rodar un remake de una cinta de Herzog.Pero no Aguirre o Fitzcarraldo.Mejor Stroszek, rodada también en Estados Unidos.Y con bailecito legendario también mítico.La música que suena en él en la escena del breakdance la ha rescatado Herzog para esta película.Si es que está todo conectado.

Me sorprendió que se hiciera un remake de una peli tan "de culto" pero pienso darle una oportunidad y verla. Porque me gusta Nicolas Cage y porque de un director tan "de culto" como Werner Herzog se puede esperar cualquier cosa, y no mala...
Salu2
Imagino que todo el mundo debió arquear las cejas cuando se anunció el remake.Yo estaba tranquilo cuando se anunció el nombre de Herzog para dirigirlo.Menos el típico remake sería cualquier cosa.
Gran reseña Mike. Bastante de acuerdo contigo en todo. Lo mejor del film es su impagable final, ese desfile de personajes delante de las narices encocadas de McDonaugh.
Y el epílogo.
Ahora a ver si estrenan la otra cinta que tiene Herzog pendiente que le produjo David Lynch.Se ha estrenado en muy poquitas salas en USA.