Creo que en alguna ocasión comenté que vengo de una familia "jevimetalera".Para desgracia de alguno de mis parientes, no me dió por escuchar día y noche a gente como Ronnie James Dio. King Diamond o Accept.Mis gustos musicales tiraron por otro lado, aunque de vez en cuando me dé por rescatar el Creatures of the Night y Lick It Up de Kiss, 1984 de Van Halen o el Sonrisa Salvaje de Diamond Dave.La banda que sí me hizo tilín desde que ese pariente mío pusiera a toda hostia el Turbo y el posterior album en directo de esa gira en su tocadiscos fueron los Judas.El vinilo de Turbo está en un altar en la habitación de ese pariente al ladito de una púa de Yngwie Malmsteen que atrapó al vuelo cuando el guitarrista sueco las lanzó al público y de entradas varias de conciertos varios de Helloween, Iron Maiden y de uno de los W.A.S.P que acabó como aquel de Spinal Tap en Springfield cuando a la media hora el equipo técnico (no recuerdo si fueron los altavoces) se fue a hacer gárgaras y dieron por finalizado el concierto al poco tiempo de haber comenzado.Sobra decir que la frase que más se oyó aquella noche fue la de "devolvednos el dinero hijos de puta".En fin...

Cuando salía de excursión campestre en el coche de ese pariente, lo que más sonaba a toda hostia para disgusto de la abuela eran Annhilator (no recuerdo que disco era, pero sí que recuerdo que en él venía No Love)...y el British Steel de los Judas.Disco que muchos años después olvidé casi por completo excepto por el tema United.Qué alegría me llevé cuando pude recuperarlo no hace mucho.

¿Análisis del disco? No, simplemente me apetecía contarles unas cuantas batallitas.Como existe el Spotify (y ya tienen un buen análisis en inglés), les dejaré el link para disfrutar de este clásico por derecho propio del Metal que contiene himnos como el Breaking the Law, Living After Midnight, United, Metal Gods o el bonus track Red, White & Blue.

Siéntanse los dioses del Metal pinchando aquí.