Misrepresented People

Uno de esos tipos que cada vez que abren la boca sube el pan, como puedan ser Chuck Norris o Willy Toledo, es Spike Lee.Lo que no quita para que dos de ellos sean genios en lo suyo.Lástima que para cuando Lee tenía algo interesante que contar sobre su raza la gente pasó de ver Bamboozled (en argot "Embaucados").Llegó a estrenarse en España, pero casi de tapadillo (yo llegué a verla de puro milagro en un ciclo en donde vivo con otras 4 personas en una sala casi vacía cuando suele estar llena).En USA fue recibida con indiferencia y apenas polémica, quizás por su pobre distribución y la personalidad cansina del propio Mr. Lee.
Y digo que es una lástima, porque Bamboozled, aún con sus fallos, es una de las propuestas más estimulantes y dignas de tertulia tras acabar su visionado que haya rodado Lee.Cogiendo como clarísimas influencias Un Rostro en la Multitud de Elia Kazan y sobre todo Network de Sidney Lumet, Lee carga contra la caja tonta con una historia que tiene su miga:Pierre Delacroix (Damon Wayans, compañero de Walter Bruce Willis en El Último Boy Scout y el más desaprovechado de los hermanos Wayans) es el único guionista negro de una codiciosa cadena de televisión.Sus guiones para sitcoms son un fracaso tras otro y las audiencias de la cadena caen en picado.Su arrogante jefe Thomas Dunwitty (Michael Rappaport), uno de esos blancos que habla y se cree más negro que Malcolm X (como cierto aikidoka) le da un últimatum:tiene que aparecer con un éxito rápido o será despedido.Como Delacroix se ve de patitas en la calle, tiene una idea descabellada:Ya que "a la gente le gusta ver a los negros como bufones" nada mejor que una comedia ambientada en una plantación de algodón en pleno siglo XIX con dos actores negros.La gracia consiste en que esos dos actores negros...¡están con la cara pintada aún más de negro! Sí, como en aquellos Minstreel Shows donde actores blancos se pintaban la cara de negro en un teatrillo para burlarse de los negros americanos mientras hacían chistes groseros, soeces y racistas.Así, Delacroix se inventa los personajes de Mantan (hombre tostado) y Sleep n' Eat (duermeycome) y los pondrá en situaciones racistas que serán interpretadas por dos sin techo amigos suyos (Savion Glover y Tommy Davidson).A la secretaria de Delacroix (Jada Pinkett) no le hace ni pizca de gracia la idea, pero ayuda a su jefe a vender la comedia a Dunwitty, que la acepta al instante creyéndose conocedor de las mentes del público negro.Ironías de la vida:lo que Delacroix esperaba como una llamada a la acción para que la gente se cuestione lo que ve en la televisión...acaba siendo convertida en el mayor éxito de la historia de la cadena, con el público riéndo las gracias de dos esclavos negros medio subnormales, ladrones de gallinas, comedores de sandías, vagos, bailadores de claqué y que dan patadas al diccionario inglés.A partir de ahí se desencadenan los acontecimientos dramáticos, con manifestaciones de negros airados, Delacroix intentando defender lo indefendible ante su raza y con su creación fuera de los límites de su control, egos de actores subidos, despidos despiadados y un grupo de raperos estereotipadísimos y "revolucionarios" que están dispuestos a cualquier cosa con tal de dar una lección a América.

Aunque el tonillo a sermón que utiliza Lee para exponer sus denuncias de cómo han sido los estereotipos de los negros en las películas y series de televisión puede llegar a cansar, la sutileza brille por su ausencia y la fotografía digital con que se rodó casi toda la película (menos las escenas de la serie, rodadas con cámaras de cine) sea cutrilla y manifiestamente mejorable, no es menos cierto que la denuncia que realiza Lee esté plena de razón, con tantos shows cutrongos y llenos de estereotipos que han tenido que soportar en USA y en parte en estos lares.Pero no sólo critica esos estereotipos, como en los anuncios que se ven de la bebida isotónica que prometen alargar los penes negros o los de la línea de ropa Tommy Hilnigger (je je) que viene con agujeros de bala incorporados para gente del ghetto, sino que también se lamenta de hasta donde puede llegar la televisión con tal de ganar audiencia (véase sobre todo el intenso tramo final, carente de la sátira con la que se cuenta la película) y el lamentable nivel de la programación televisiva de hoy en día.Otro de sus objetivos son esos raperos cutrongos llenos de cadenas de oro y armados hasta los dientes que hablan en slang ininteligible y presumen de Black Powa, representados en la película por el rapero Mos Def en uno de sus primeros papeles para el cine y secundado por raperos menos conocidos pero lejos de esa imagen típica en la vida real (entre ellos Canibus, quizás el rapper más infravalorado de los últimos tiempos y que recomiendo encarecidamente)
El resto de los actores es destacable, sobre todo Savion Glover y Tommy Davidson como los dos homeless dispuestos a rodar cualquier cosa con tal de comer caliente y un Michael Rappaport que se lo pasa bomba con su personaje.A todo lo anterior hay que añadir dos cosas:una, la magnífica banda sonora del habitual del cine de Lee Terence Blanchard y repleta de excelentes canciones de Public Enemy, Erikah Badu, Prince, Bruce Hornsby y Stevie Wonder.Otra, los dos impagables montajes que cierran la película y que justifican la visión de Bamboozled:el que sirve como epílogo compuesto por una antología de escenas racistas extraídas de clásicos del cine y cortos de animación y el que acompaña a los créditos finales de juguetes y memorablia racista.
Una cinta que merecía mejor suerte y cuya historia no sólo incumbe a los negros:también puede servir de parábola sobre otros sectores de la población (homosexuales y otras razas) maltratados y estereotipadísimos por las historias de ficción.
Consejo:Huyan como de la peste de la espantosa versión doblada y vean la cinta en versión original.Si tienen ocasión de compararlas, ya me darán las gracias por el consejo.

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