Daisy

Verano del 2000.Uno, que intentaba llevarse a casa del videoclub todos los clásicos de la historia del cine, se enfrentó a la que estaba considerada mejor peli de "ciencia ficción de la historia".Desde entonces y hasta fechas recientes, seguí manteniendo lo mismo:comienzo perfecto con los monos recibiendo el don de la inteligencia procedente de seres extraterrestres a través del Monolito (pueden argumentar que en realidad se trataba del mismísimo Dios, pero me temo que las intenciones de Estanislao y Arturo no iban por ahí) con una elipsis que resume a la perfección lo que opinaba Kubrick de la humanidad desde que el mono-jefe se cargaba al bully de la charca hasta las escenas en el espacio:mandándola a tomar vientos.A partir de ahí...los párpados pesan cada vez más y más abriéndolos de vez en cuando para ver al oriundo de Urbana, Illinois HAL 9000 espiando el movimiento de los labios de Bowman y Poole.Volvemos a abrir los ojos para ver el tripi de luz y sonido que llevan al bueno de Bowman hacia el infinito y más allá.El feto nos contempla.Bienvenidos a la nueva carne.Sobrevaloradilla, pero no lo vayas diciendo en voz alta por ahí, que ya sabes que muchos fanáticos de Stan the Man no toleran que nombres el nombre de Dios en vano y te apalearán como a un perro Alex de Large style.Reconoce, eso sí, que técnicamente es irreprochable (gusten más o menos sus películas, Stanley era el mejor de la historia en ese aspecto) y que gracias a ella la ciencia ficción se hizo adulta y los directores barbudos de los 70 y un camionero canadiense pudieron llevar a cabo sus fantasías menos reflexivas y más escapistas que cambiarían Hollywood para siempre.

Y justamente no hace mucho tenía el pack con las películas de Kubrick en DVD (las que salieron primero) a mano y uno se decidió a dar otra oportunidad a la película experimental más cara de la historia.El milagro sucedió:Uno se dejó llevar esta vez por el ritmo y los efectos especiales, aún hoy perfectamente conservados...y aceptamos obra maestra como animal de compañía según sople el viento.Consejo para quienes les haya pasado lo mismo que a mi:la clave es "dejarse llevar" y aceptar que las palabras casi no tienen importancia.Lo que cuenta es la imagen y el uso de partituras clásicas que, más que indicar lo que debemos sentir a cada momento, nos ayuda a "engrandecer la experiencia" (y si se dispone de un buen televisor y copia de la película, mucho mejor, aunque fuera concebida para verse en pantalla grande).A veces, incluso siento envidia del españolito medio de los 60 acostumbrado a españoladas que contemplase por vez primera 2001.Dos posibles reacciones:salir a mitad de proyección acordándose de los muertos de Kubrick o salir volando de las salas literalmente con el Danubio Azul en su cabeza...más o menos como me está pasando a mi últimamente.Entono el "mea culpa", Stanley.Ya sabes que han analizado la peli hasta límites delirantes y que en algún lugar debes estar descojonándote de todo Dios, de críticos y discípulos de pacotilla sobre todo.Yo lo único que quería era "reparar pecados" con este post.Incluso me haré fan en Facebook del pobre HAL.Pero que sepas que 2010 me gusta mucho más.Pero que mucho más.

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