De vez en cuando me hago preguntas sin respuesta de todo tipo y pelaje.Una de ellas, por ejemplo, es la siguiente:¿Por qué Tom Berenger desapareció así de repente de las pantallas? Mal olfato a la hora de elegir guiones, falta de papeles interesantes, quizás cierta desidia a la hora de llevar su carrera y lo mal que trata Hollywood a los actores maduros que no arrasan en taquilla son factores que contribuyeron a que acumulase en su currículum reciente un buen montón de películas directas a video y a que no lo volviéramos a ver en la pantalla grande hasta Origen.¿Tendrá algún día un buen comeback? Quién sabe.De momento es hora de echar un vistazo atrás y rescatar uno de esos títulos que servidor vió en una de esas apasionantes noches de Tele 5 antes de que la cadena se abonase a la telebasura.La cosa en principio pinta a tópico no exento de interés principalmente por su reparto.Ernest Dewalt (Berenger) es un ex-policía retirado prematuramente cuando un sospechoso le disparó malamente en sus riñones condenándolo de por vida a someterse a diálisis diaria y al cuidado de sus pseudoriñones mientras escribe libros e imparte clases en la universidad de un pueblecito del Sur profundo de USA.Por su despacho asoma Elizabeth Laughton (Valeria Golino; otro talento desperdiciado), la cual se ha enterado de que Dewalt ha encargado a sus alumnos que investiguen la muerte de su marido infiel Alex (Stephen Lang; a partir de ahora condenado de por vida a ser conocido como el "malo de Avatar"), cosa que no le hace gracia y pide al profe duro por fuera pero acomplejado por dentro que investigue por su cuenta.Éste duda, pero acaba aceptando.Su amiguete en la policía (Robert Davi; uno de los grandes) Larry Abbott le echará un cable en sus investigaciones, que quizás tengan que ver con traficantes de droga...o con el paleto local más próximo.

No parece muy apasionante, ¿verdad? No se preocupen, que el cuerpo del profe no está muy bien por su delicada condición...pero su mente tampoco.Porque si Christian Slater charlaba con Elvis Presley y Nicolas Cage veía iguanas en Teniente Corrupto, Berenger ve en su imaginación al misteriosamente desaparecido putón verbenero con el que "liberaba tensiones" el difunto Alex y que encarna en carne y tetas Kari Wuhrer, alegrando la vista al espectador y arrancando sinceros aplausos del respetable público por la ¿audacia? de los responsables del film en escenas como el sueño húmedo de Berenger, el tan manido recurso de "susto en el espejo" que iniciase Polanski en Repulsión y que la directora Salomé Breziner aplica muy mal aquí o un increíble plano en el que vemos a Berenger conduciendo por la carretera del bosque y tenemos a Wuhrer subida en el capó de su coche mientras vemos la vegetación y árboles "ir marcha atrás".No es la única que enseña carne:Golino nos obsequia con sus pechos en la inevitable escena de sexo con un Berenger acomplejado por su problema y que resuelve la situación con un cunnilingus que quizás no sea la mejor manera de acabar una cena romántica pero que resulta muy efectivo.El sector femenino deberá conformarse con el trasero y vello púbico del "Coronel Miles Quaritch", algo que alegrará sin duda a las Avatards más fantasiosas.

Sin destripar mucho de la trama, decirles que es muy probable que el personaje de Berenger sufra de miopía aguda, porque si fuera un pelín observador por el suelo ya sabría quién se cargó a Alex y nos habríamos ahorrado hora y pico de película.¿Pero merece la pena la cinta? Si disfrutaron de la visión que tuvo Herzog para Teniente Corrupto, pocos espantos les quedarán por curar con Acosado por el Pasado.La cinta intenta ser original con los flashbacks y ensoñaciones, no acertando siempre, pero enganchando al espectador por sus actores y la audacia que el escaso presupuesto pemite.Berenger le da el punto justo a su personaje de aparente dureza pero de gran timidez y complejos (ver a un tipo duro llorando en brazos en Golino explicándola por qué no hicieron el amor es triste) mientras el resto del reparto hace lo que puede con el guión limitado, lleno de agujeros en su trama aunque hasta cierto punto audaz en algunas de sus situaciones.Aún no tengo claro si es un punto muy bajo en la carrera de Berenger o su rareza más disfrutable por aquellos curtidos en mil batallas cinéfagas.Pero aburrir no me aburrí.Eso seguro.