Después de pasar una buena temporada apareciendo en innumerables portadas de revistas e interviniendo como actriz de reparto en películas que poco a poco la iban convirtiendo en estrella en ciernes, por fin Louise Brooks tendría la oportunidad de tener su primer papel dramático de enjundia gracias al director William A. Wellman, que la emparejó con dos estrellas de la Paramount como eran Wallace Beery antes de recibir el guión aquel de lucha libre y Richard Arlen.El bueno de Arlen ocupaba su tiempo libre en el rodaje echando espuma por la boca cuando se enteró del salario de Brooks, a la que consideraba una recién llegada a Tinseltown que no merecía cobrar mucho más que él.Brooks no tardó en enterarse de los sapos y culebras que su co-protagonista lanzaba y la cosa se puso al rojo vivo el resto de la filmación (menuda era ella).Ya a finales de los años 50, con los dos divos ya cruelmente olvidados por Hollywood y el público en general, se reencontraron en una fiesta en honor a Arlen y limaron asperezas con bromas varias.Hicieron las paces better late than never.

Aunque la propia Brooks señaló que Beggars of Life (Mendigos de Vida) era su película favorita de cuantas rodó, uno siente mucho diferir.Una parte central a partir del encuentro de la pareja protagonista con Beery con menos interés que lo mostrado anteriormente impide considerarla una gran película.No obstante, un título recomendable para aquellos cazadores de cine de los años 20 no demasiado conocido y un must para los fans de la Brooks por varios motivos.Aparte de la presencia de Brooks disfrazada de chico para eludir a los agentes de la ley que la buscan por matar en defensa propia a su padrastro (intento de violación) y recorriendo la América polvorienta y menos glamourosa con el vagabundo Richard Arlen, tenemos grandes momentos como el flashback donde Brooks narra con su rostro superpuesto en las imágenes el intento de violación y muerte de su padrastro (un instante igual de perturbador en 1928 y en la actualidad), Arlen enseñando a Brooks cómo montar en un tren en marcha tras un intento fallido de la chica con el peinado más legendario de los años 20 (los propios Brooks y Arlen rodaron la escena sin dobles), la escena de ambos seres solitarios en un pajar (ojo a las emociones que expresan sus rostros), la convincente interpretación de Beery de líder de un grupo de vagabundos que querrá a Brooks para él sólo y el climax final con Beery en plan "buen samaritano" en un duelo con la Policía a bordo de un tren.¿Qué tal una edición en DVD por estos lares o, mejor aún, un ciclo Brooks con sus mejores cintas?