El día 1 de Noviembre de este año se cumplieron tres años de la muerte de Adrienne Shelly.Hal Hartley cumplió 50 años el día 3.Ambas efemérides sirven para recordar una joya.Los más cinéfilos del blog seguramente recuerden el nombre de Hartley, gurú del cine indie de los años 90 y hoy casi olvidado.Continúa rodando películas como The Girl from Monday o Fay Grimm, pero por estos lares o bien se estrenaron malamente o fueron derechitas al DVD.Lo cierto es que yo también le perdí la pista tras Henry Fool y El Libro de la Vida (con PJ Harvey como María Magdalena en los albores del año 2000).Ya va siendo hora de ponerme al día en el universo Hartley.
Centrándonos en Trust, señalar que la considero (a falta de ver su obra más reciente) la cima de Hal Hartley, quien tiene otras cintas recomendables como Amateur, la vapuleada en su momento Flirt o La Increíble Verdad, su primera colaboración con Shelly y que ya va siendo hora de que la editen por estos lares.Ese comienzo con Maria Coughlin (Shelly) anunciando su embarazo a su familia, pegando un tortazo a su padre y falleciendo este de un fulminante infarto es simplemente glorioso.Rechazada por su familia (específicamente por su madre) y por su novio quaterback, una Shelly sin un sitio al que ir (física y mentalmente hablando) acaba cruzándose con Matthew (el siempre eficaz Martin Donovan, habitual del cine de Hartley), todo un personaje antisocial y violento pero inteligente experto en reparar electrodomésticos y armar follón que tiene un padre blue collar, macho man y dominante al que nunca termina por encararse.También tiene guardada una granada de mano de la época en que su padre estuvo en el ejército y que podría utilizar para suicidarse.Los dos outsiders acabarán formando una extraña pareja y manteniendo una relación basada en la confianza (Trust).Hasta aquí cuento.
¿Aspectos destacables? Los diálogos made in Hartley pronunciados por unos actores en estado de gracia, como Merritt Nelson y John McKay como padres con malas pulgas de los protagonistas (impagable el duelo de la madre con Matthew a tragos de whisky por Maria) o la futura estrella de Los Soprano Edie Falco como hermana mayor de Maria.Evidentemente, son los dos protagonistas los que se llevan la gloria: ese Martin Donovan perfecto como misfit con malas pulgas y sobre todo una Adrienne Shelly que protagoniza los mejores momentos de la película, como el inicio antes descrito (ojo a las últimas palabras que se dedican padre e hija...), su monólogo en una clínica abortista, su transformación de rebelde a adorable nerd con dificultades para pronunciar la palabra "naive", cualquiera de sus momentos con Martin Donovan (la caída desde el muro especialmente) o el inolvidable final con la música de violines y con ella poniéndose las gafas.
Quien quiera recuperar Trust, que sepa que anda editada en DVD por estos lares.Por ahora es la cinta de Hartley que más fácil tienen para encontrar.Y si andan finos en inglés, la tienen en Youtube enterita.
Inauguramos esta sección con una cinta de acción de bajo presupuesto la mar de resultona teniendo en cuenta sus carencias.Nada menos que una producción de la PM, productora especializada en películas de acción hechas con poco dinero destinadas al video y la televisión por cable.En esa productora trabajaron actores clásicos del videoclub como son Lorenzo Lamas, Jeff Wincott, el cutre de Don "The Dragon" Wilson y el que nos ocupa, el británico Gary Daniels.Un campeón de Kickboxing con un físico soberbio que no ha parado de rodar películas durante los 90 y esta década y que, tras muchos años en producciones de Serie B puede ganarse por fin la fama a nivel masivo con su papel de Bryan Fury en la adaptación cinematográfica de Tekken y su papel secundario en la esperadísima The Expendables, donde estará en el grupo de los malos si no ando equivocado.
¿El argumento de Recoil? Tras una trepidante persecución al hijo de un mafioso, los policías que lo persiguen con Daniels al frente lo cosen a balazos.Evidentemente esto no sienta nada bien al padre y encarga a los hermanos del finado que se carguen a los polis.Con la ayuda de un traidor en la comisaría, los colegas de Daniels caen como moscas al igual que su familia (mujer e hijos).Naturalmente, comienza la venganza con Daniels dejando un reguero de cadáveres.
Lo mejor de Recoil es sin duda el comienzo.20 minutos consistentes en atraco a un banco, tiroteo fuera del mismo y persecución de coches patrulla a motorista.Un carrrusel de tiros y explosiones que a pesar de que se nota por momentos el bajo presupuesto de la cinta es la mar de entretenido y que contiene algunos momentos espectaculares con coches volando por los aires.Chapó por los stuntmen.Es reseñable también la pelea en el techo de un monovolumen que culmina con un plagio del momento más famoso de El Fugitivo.Aunque la originalidad brille por su ausencia y sepamos en todo momento lo que va a ocurrir, si uno es aficionado al cine de acción más modesto puede pasar hora y media entretenido con Recoil.Se ve, se disfruta y se olvida al poco tiempo.El director habitual en estas películas Art Camacho va directo al grano y da lo que el espectador desea ver.Menos tetas.Femeninas.
Ah, la película está entera en Youtube.Dándole al play, un par de escenas de acción.
Montando involuntariamente un miniciclo Ruggero Deodato en casa he pensado que no estaría mal hablarles un ratito de Teléfono Mortal, que tiene el bello título en italiano de Minaccia d' Amore (amenaza de amor, si no ando equivocado) Como pueden ver, el poster es espléndido.
El argumento es impagable: La línea telefónica de un "teléfono de la esperanza" está poseída por los espíritus de los suicidas que a ella llamaron y como se aburren un montón se dedican a acosar a una moza jamona (la modelo inglesa Charlotte Lewis, vista en Piratas de Polanski y El Chico de Oro) que trabaja como modelo en Italia.No les extrañe que palmen sus peces, fotógrafas, amigos y demás gente a su alrededor.La bella dama tendrá de aliado a un clon de Nicolas Cage de joven que casi la palmará siendo hipnotizado por la línea y estando a puntito de tirarse al vacío.Por cierto, entre muerte y muerte, la chica se obsesiona con llamar a su ex y la línea la provoca orgasmos al menos en un par de ocasiones.Si andan en estado de shock tras leer este párrafo, no se preocupen que yo mientras la veía aplaudía las ocurrencias de Deodato que pasaban en la pantalla de mi televisor.
Aunque ciertamente delirante, si vemos la cinta con el estado de ánimo adecuado y dispuestos a todo, se puede pasar un buen rato.Un Deodato que seguro que no se tomó muy en serio el guión rueda la cosa con sano cachondeo, destacando los planos de la habitación donde se encuentra "la línea de la esperanza", de un esteticismo ochentero y fotografía azulada que haría las delicias de un Adrian Lyne o Alan Parker.O, por ejemplo, los planos subjetivos del teléfono en el piso de la fotógrafa amiga de la prota (que acabará como el rosario de la aurora).Aunque Charlotte Lewis no siga el método de Stanislavsky, hace lo que el papel le pide: salir bien guapa, poner cara de susto cuando la situación lo requiera y quedar en lencería sexy en la alucinante escenita de los orgasmos en la bañera (los fans onanistas quedarán decepcionados ya que sólo se le ve un pezón...y eso usando el pause.Las discusiones que debió tener con Deodato sobre salir desnuda debieron ser antológicas...)
Ah, y aparte de la escena de la bañera, otras dos de echarse las manos a la cabeza para luego aplaudir: un violador con pinta de yonki que intenta hacer un poco de todo con Charlotte en el metro es acribillado a monedazos por una cabina telefónica...y a un profesor universitario que intenta ayudar a la pareja le explota el marcapasos en el aeropuerto.Tremendo.
Y como anécdota, Claudio Simonetti (Goblin) en la banda sonora.La hora y media de sana diversión servida por Deodato la tienen garantizada.
Llevaba tiempo dando vueltas a la cabeza sobre poner una nueva sección en el blog, más allá de las portadas bizarras y las Seagal Movies.¿Los posters de películas más bizarros de la historia? No, que todavía me sobran portadas.¿Posters alternativos de películas? Ná, algo con más chicha.
La solución se me ocurrió justo en el momento que miraba entre los DVDS de la biblioteca en donde vivo.Y es que entre películas de Woody Allen, Godard y películas de prestigio, estaban un porrón bien grande de aquellas gloriosas cintas que la revista Tiempo incluía durante una buena temporada.
Así que la semana que viene y siempre que me apetezca comentaré muchas de las películas que venían en esta publicación.Algunas las tengo por casa, otras tendré que conseguirlas por medio de la biblioteca misma.Todo sea para proporcionarles un rato entretenido y animarles (o no) a que las vean.Habrá de todo: Dramas independientes de Dennis Hopper y Alan Rudolph, los hermanos Sheen juntos y revueltos, secuelas de éxitos de Van Damme sin la participación (bueno, casi) del belga, bodrios hechos para televisión y el video, los inicios de gente como Sharon Stone o Catherine Zeta Jones y alguna de Hulk Hogan caerá.
¿Qué podía hacer un director como Ruggero Deodato tras armar la marimorena con dos cintas como la celebérrima Holocausto Caníbal y su muy divertida imitación de La Última Casa a la Izquierda llamada por estos lares Trampa para un Violador? Pues aparte de huir de censores, jueces, críticos furibundos y amantes de los animales, esperar a que el temporal amainase e irse a las Filipinas a rodar una exploitation de tomo y lomo.Y muy divertida, además.
Los Invasores del Abismo es un título que ofrece lo que promete en esta historia de la Atlántida resurgida de las aguas por la energía nuclear de un submarino hundido en el futuro ambientado en 1994 en Miami: Efectos especiales de saldo (esos disparos lásers, escenas prestadas de otras cintas para simular olas gigantescas y esa Atlántida en el tramo final de la cinta que se nota a mil leguas que es una chapucera maqueta) ; actuaciones que no son del Actor's Studio precisamente (aunque ¡qué más da!), destacando al protagonista Christopher Connelly, habitual de divertidos subproductos a la italiana y a su sidekickTony King, ex-jugador de fútbol americano convertido al islam y cuyo personaje comparte religión hasta el punto de estar obsesionado en que lo llamen Mohammed y no Washington, su nombre de nacimiento; La aparición, en un papel secundario, del director Michele Soavi (Aquarius, El Engendro del Diablo, Dellamorte Dellamore) ; "Homenajes" a títulos post-apocalípticos como Mad Max con esos atlantes motorizados de look estrafalario que a buen seguro les arrancarán carcajadas en su primera aparición; Otro "homenaje" a títulos como Asalto a la Comisaría del Distrito 13 (los protas metidos en una casa abandonada y desde ahí a tiros y explosivos con los atlantes para mayor gloria de los stuntmen); Una escena de acción bien rodada y muy efectiva consistente en una persecución de los atlantes en helicóptero a los buenos que van en autobús (y eso en una época sin CGI ni cosas de esas; efectivamente vemos al helicóptero a poquitos metros del bus y a los stunts tirándose desde lo alto al autobús for real); El gore habitual en Deodato con decapitaciones efectivas a los atlantes...y lo mejor me lo reservo para el final: esa pedazo de canción cortesía de Guido y Maurizio De Angelis que aparece en los créditos iniciales y finales y que atiende por título Black Inferno.Les juro que una vez oída no se olvida fácilmente.Para bien o para mal.
Si tienen 87 minutos libres de su tiempo y se sienten desganados, nada mejor que ver Los Invasores del Abismo.Y si saben inglés, esta reseña del imprescindble blog Moon in the Gutter les animará del todo a verla.Ideal para un Peor Imposible.No digo más.
Comprendo que tras el desastre en taquilla de Under the Cherry MoonPrince quisiera volver a intentarlo con otra película de ficción.En principio nada podía fallar teniendo a Morris Day y The Time a su lado como en los tiempos de Purple Rain y vendiendo a los ejecutivos de la Warner la película como si una secuela de su gran éxito se tratase.No importaba que Madonna le diera calabazas a su guión escrito por él mismo ni que a última hora Kim Basinger se apease del proyecto cuando su sonado noviazgo se acabó; el pequeño de Minneapolis estaba dispuesto a lanzar a la fama a Ingrid Chavez, una de sus protegidas.Para redondear la jugada, contaba con la participación de leyendas como George Clinton o Mavis Staples en pequeños papeles y en la banda sonora.Incluso fichó a Tevin Campbell, un crío apadrinado por Quincy Jones del que se decía que sería el nuevo Michael Jackson.La película se rodó casi íntegramente en el gigantesco estudio Paisley Park y se esperaba que continuase en la misma línea de éxito que sus canciones compuestas para Batman y el Nude Tour en el que presentó a la New Power Generation, su mejor banda en directo.Todo apuntaba a un éxito.
Pero Dios mío, que mojón de película.
Y es que aunque Under the Cherry Moon aún tenía un pase (y eso siendo fan de Prince), Bridge fracasa por completo al carecer de historia, de preocupación por los personajes (uno aún se podía identificar en algunos aspectos con The Kid en Purple Rain), de coherencia...Si alguno la ve y encuentra sentido a lo que se ve en pantalla, que me lo haga saber.Donde sí triunfa es en las escenas-videoclips de las canciones, como The Question of U, el comienzo con New Power Generation o Thieves in the Temple con la fotografía bladerunneriana de Bill Butler.E incluso se puede destacar algunos gags verbales entre Morris Day y su compinche Jerome Benton (presente en las tres películas protagonizadas por Prince).Pero más allá de eso Graffiti Bridge The Movie es sólo recomendable para fans hardcore del Artista.
En cambio su banda sonora en la que aparecen los artistas de la película es otra historia y merece su redescubrimiento, con temas como el ya mencionado The Question of U (balada bluesy con un Prince descomunal a la guitarra), su dueto con su maestro George Clinton en We Can Funk, la simpática Round & Round que compuso para el pequeño Tevin, la obra maestra Joy in Repetition, el buen single de influencias arábigas Thieves in the Temple, los temas de The Time como Release It, Shake! o la irresistible The Latest Fashion, la triste Still Would Stand All Time o el gospel del mismo título que la cinta.Lástima que la película no estuviera a la misma altura que su música y se estrellase en taquilla sin contemplaciones.Prince no volvería a hacer películas tras el hostión quedándose en el tintero una biografía del legendario bluesmanRobert Johnson de la que había adquirido los derechos.Luego levantaría cabeza en lo comercial con su disco Diamonds and Pearls, pero de ese disco hablaré otro día de estos.
El tráiler y una escena eliminada escenificando el Latest Fashion.
La película con la que muy probablemente Michael Cimino se despida del mundo del cine (si descontamos el indescriptible corto que rodó para el 60 aniversario del festival de Cannes).Cada vez que un festival le invita a un homenaje suele mencionar que "próximamente" rodará la adaptación cinematográfica de La Condición Humana de André Malraux.El problema está en que lleva diciendo eso desde principios de década y que no ha encontrado quien le financie su posible extravaganza.Quizás con un poco de suerte Mickey Rourke aproveche su momento de popularidad para darle la película sobre el asesino Richard "Iceman" Kulinski que se encuentra sin director mientras escribo estas lineas.
El caso es que a priori y leyendo el argumento por encima (médico con vida de lujo secuestrado a punta de pistola por un paciente gangsta navajo enfermo de cancer y preso para ir a un lago con propiedades mágicas cambiando ambos durante el trayecto) uno se temía ver un típico telefilm de sobremesa.En cierto modo lo es, pero con un director dotado para lo visual tras las cámaras la historia se eleva por encima de otras similares.Sunchaser es además una de las pocas ocasiones en la que podemos ver al bueno de Woody Harrelson interpretando a un tipo "normal" y logra una actuación más que digna (cuando recuerda un hecho traumático de su infancia o sus discusiones con el navajo); Jon Seda, aunque mayorcito para aparentar ser un chaval de 16 años, también cumple interpretando a un chico duro pero en el fondo de buen corazón.A destacar la aparición de Anne Bancroft como vieja hippie que viaja en una furgoneta y que defenderá ante Harrelson las virtudes de la medicina natural frente a la tradicional.
Es curioso como las escenas iniciales en la ciudad están ambientadas en ambientes cerrados y claustrofóbicos incluso y, a medida que va transcuriendo el viaje y los kilómetros, nos encontramos con espacios abiertos cada vez más espectaculares, sobre todo el magnífico Monument Valley (donde se ambientaron los westerns clásicos de John Ford) del cual Cimino saca todo el jugo posible.Se nota que tras las cámaras hay energía y que Cimino aprovechó lo que pudo la última oportunidad que le concedía Hollywood.También es destacable el algo grandilocuente pero buen score de Maurice Jarre, en uno de sus últimos trabajos para el cine y la majestuosa fotografía de Doug Milsome, colaborador entre otros de Kubrick, que ayuda a que el director italo-americano dé un aliento épico a un relato que en otras manos hubiera pasado desapercibido sin más.
Una feel good movie que fue estrenada de mala manera y que fue vista y no vista.Ni mucho menos es Year of the Dragon, pero es una cinta bastante digna.A recuperar.Si algún día de estos la editan en DVD.
Como la triste actualidad televisiva está dominada por estrellitas de mediopelo aquí iremos recuperando a las grandes.Por ejemplo, la buena de Louise Brooks, de la que confío que en un futuro aparecerán más posts dedicados a sus cintas.Así que vamos con Tres Páginas de un Diario, la siguiente película que rodó a las órdenes de Pabst tras La Caja de Pandora y que, aunque es algo inferior y menos conocida que Pandora, no por ello es menos disfrutable.Y tiene una trama más telenovelesca en la que Brooks interpreta a la hija de un acaudalado farmacéutico que es seducida por su ayudante y del cual tendrá un hijo no deseado.Como se niega a casarse, es expulsada de su hogar y enviada a un reformatorio femenino.En este momento del relato no debe faltar una directora de reformatorio rígida e hijoputesca ni un ayudante bruto y malote (por cierto, las chicas del reformatorio superan ampliamente en número a estos dos y bien podrían haberse fugado mucho antes.Pero es que si llegan a hacerlo no habría película...).Con la ayuda de otra interna logra fugarse y a partir de ahí no les cuento lo que viene luego, salvo para mencionar que, entre otras cosas, habrá reencuentro con papá (no así con su hijo), la Brooks hará gala de sus dotes para el baile (como ya recordarán) en un burdel de lujo y se enamorará de un conde desheredado.
¿Cosas a destacar? Pues prácticamente las mismas que Pandora: Pabst sorprende a los espectadores de la época (y a los de la actual) tratando temas como la hipocresía de la sociedad y el sexo con franqueza insólita (difícilmente van a encontrar un film de Hollywood de la época y actual como este) y, otra vez más, Brooks hace una gran interpretación con su naturalidad alejada de histrionismos propios de sus actrices contemporáneas.No hay duda de que la cámara la amaba y viceversa.Estoy convencido que con otra actriz hubiera sido un film menos redondo.Quizás algún que otro personaje sea excesivamente caricaturesco (el ayudante calvo, alto y fornido del reformatorio) pero no deja de ser un mal menor.Los que sepan inglés la tiene por Youtube enterita y los que quieran tenerla en casita que sepan que está editada en DVD por Divisa en la muy recomendable colección de cine mudo que tienen.
Mike Donovan.Desde que los lagartos se largaron de La Tierra, este hèroe televisivo ocupa su tiempo libre en ver pelìculas, escuchar mùsica y cocinar croquetas en Asturias.Este blog servirà para compartir sus opiniones (acertadas o no) sobre cintas desconocidas para gran parte del público, cine de acción del que ya no se hace hoy en día y demás obsesiones cinematográficas mías.También habrá espacio para la música que me apasiona, la televisión de antaño y ocasionalmente otros temas dignos de mi atención.Gracias por su visita y si puede dejar comentario, mejor que mejor.Que disfruten.Orgullosos miembros de la Resistencia: Free CounterVisiten a mi "Mitad Oscura" Feel the Van Dammage!